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Descubre la Provincia

Espacio dirigido por Celina Hidalgo con información sobre los atractivos turísticos de Sevilla y su provincia Espacio dirigido por Celina Hidalgo con información sobre los atractivos turísticos de Sevilla y su provincia

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Bueno, pues nos vamos a ir a descubrir la provincia.
Como siempre, lo hacemos de la mano de la mejor guía turística que yo me he echado a la cara en los años de vida que tiene uno ya, ¿eh? Y esa es nuestra compañera Celina Hidalgo. Celina, ¿qué tal? Bienvenida, compañera. ¿Cómo estás? Bien hallado, bien hallado. ¿Por qué has visto pocas? No, no, no. Claro. Oye, escúchame, que me he hecho muchas rutas con guías turísticos y demás. Poca, seguramente.
La manera que tú tienes de explicar las cosas, Celina, eso es único. Serás tú. Bueno, porque tú me miras bien también, me miras bien. Hombre, claro, siempre. Oye, ¿dónde nos vamos hoy? ¿Qué vamos a conocer hoy? Pues mira, es que he estado pensando, en este tiempo que hemos tenido de reposo, que ya estamos, si Dios quiere, Dios mediante, ya pasado mañana será el tercer viernes de cuaresma ya. O sea, que estamos ya casi a mitad de cuaresma.
Y entonces, que esto es un tiempo de recogimiento, de preparación, bueno, ya que las vísperas ya prácticamente no existen, porque ya como estamos en unas vísperas continuas o en celebración continua, porque ya toda nuestra vida gira en torno a la Semana Santa en Sevilla y provincia, nosotros, las fiestas más grandes y la gente que se cree que las fiestas grandes de nuestras ciudades y pueblos son las ferias, pero no son.
Es la Semana Santa, es la fecha clave. Y antes de la Semana Santa, 40 días antes, desde el miércoles de ceniza, que fue hace poquito, hasta el miércoles santo, que los primeros días de Semana Santa se han metido en cuaresma, lo que pasa es que nosotros, como buenos cartibles, hemos alargado la Semana Santa antigua, que empezaba el jueves santo, la hemos alargado hasta ya, ya, hasta el viernes, desde el viernes de Dolores. Sí, sí, sí.
Ya venimos ya. Entonces, estaba pensando, digo, hay que ver la Semana Santa, qué fiesta tan curiosa, porque aunque es muy tradicional, en todos los pueblos tienen sus tradiciones, ya hablaremos otra vez, porque eso ya es un clásico entre nosotros, en nuestro paso egipcio, ya eso lo vamos avanzando. Sí, alguna mención tenemos hace otros años, pero más adelante, más adelante, cuando llegue ya la semana.
Nosotros nos creemos nosotros que es una fiesta inamovible y no es así, es una fiesta que es dinamiguísima y se mueve mucho, no en el sentido de moverse, sino que cambia mucho, cambia mucho. Y la Semana Santa que tenemos ahora, que nosotros nos creemos que es inamovible y que viene de nuestros ancestros, no es así, no lo es. La Semana Santa que tenemos nosotros ahora mismo no tiene nada que ver.
Fíjate que nosotros, hombre, tenemos una edad ya según con quien te compare, pero históricamente la edad que tenemos nosotros es un mojoncillo. Nosotros tenemos pocos años. En el mar de la historia, la edad que tenemos tú y yo no es mucha. Sin embargo, la Semana Santa que nosotros conocimos de niños no tiene nada que ver con la Semana Santa que están conociendo nuestros niños ahora.
Y fíjate que nosotros ahora vemos unos cristos supernaturalistas, neobarrocos, porque dicen la Semana Santa de Sevilla es barroca. Cuando digo Sevilla, digo Sevilla y provincia. No lo es. Es neobarroca, porque sí que es verdad que tenemos muchas esculturas que son barrocas de las 17, las buenas, buenas.
Pero no son todas. Las nuevas que se hacen, que siempre hay pasos de estreno en cualquier pueblo, en cualquier ciudad, incluso en las capitales de provincias, hay muchas esculturas nuevas y se hacen a la manera barroca, o sea que es neobarroca. Y dices tú, bueno, ¿y esto? ¿Ya nacieron así? ¿Los pasos ya fueron así? No, señor. Porque el barroco es un estilo que se implantó en España, es un estilo que venía del extranjero, pero se implantó en España tardíamente. O sea que el barroco gordo vino en el siglo XVII. Y la Semana Santa, como fiesta, es anterior. Entonces, dices tú...
¿A quién le rezaba la gente antes? ¿Dónde están las esculturas y sobre todo los cristos a los que le rezaba la gente antes? Pues en nuestra provincia tenemos unos cuantos cristos que tienen más años que Caracuca. O sea que no son barrocos ni neobarrocos. Son los cristos góticos de la provincia de Sevilla. Y además, fíjate que es una pena, esto sí que es una crítica que le hago ya la Semana Santa.
independientemente de creencias religiosas, la Semana Santa está perdiendo la devoción religiosa, que es interesante porque los Cristos, por ejemplo, de los Cristos Góticos que vamos a hablar ahora mismo, recibieron miles de peticiones de gente que de verdad creía
que esa representación iconográfica era la imagen de Cristo. Sin embargo, ahora estamos pasando una semana santa en que la gente va a escuchar las bandas. Fíjate con los fiki bandas, que se llaman. Ya haremos algún análisis un poquito más para adelante de estas cosas. ¿Cómo va cambiando todo? Y las masas que antes se movían porque la gente estaba en la desesperación y solamente se podía acercar a las imágenes.
Esas masas de fieles no las están viendo nuestras esculturas neobarrocas ahora, las vieron los cristos góticos del siglo XIV. Y tenemos un par de ellos en la provincia que son maravillosos. Mira, el otro día fui, hace mucho tiempo que no iba.
porque todo el mundo va a Itálica en alguna vez en la vida, y si no, siempre va, que si el ventorrillo, que si no sé cuánto, nosotros vamos a hablar mucho, muchas veces de Itálica. Y si no, te ves Juegos de Tronos, que también sale Itálica. También, también. Y hay mucha gente que no sabe que los terrenos de Itálica, donde está hoy Santi Ponce, que está en lo alto de la Itálica antigua, esos terrenos, el pueblo de Santi Ponce, cuando se trasladó desde su ubicación original, que es más o menos donde está el estadio nunca olímpico de Sevilla,
tuvo que pedirle las tierras a los dueños de esas tierras, que eran los monjes de San Isidoro del Campo. San Isidoro del Campo es un grandísimo monasterio, ¿tú has estado? Sí, no, bueno, he pasado por al lado, pero nunca he estado... Todo el mundo ha pasado. Lo hemos hablado alguna que otra vez sobre este monasterio. Hay que ir, hay que ir a verlo.
Y además muy interesante. Y ya está, bueno, no está entero restaurado ni mucho menos, pero tiene una parte así como la cripta, creo que estaba restaurada, que se podía visitar. Todo, todo. Además tiene los mausoleos de los fundadores, tiene gran parte de lo que fue el antiguo monasterio recuperado y estupendamente restaurado. Allí se tradujó la Biblia del Oso y cuando entra, además el monasterio es muy imponente porque soy desde la carretera de Extremadura,
Y está como sustillo, todavía. En aquel tiempo, cuando eso se empezó, más susto quedaba todavía desde el siglo XIV también. Bueno, pues allí, nada más que tú entras, lo más antiguo que hay en todo el monasterio, de todo, porque allí hay pintura sobre pintura, hay esculturas que se han movido de un sitio, de otro, viene la Inquisición, viene la historia, estilo el nombre de la rosa. Ya la contamos en alguna ocasión y la volveremos a contar. Pero hay un Cristo...
Nada más que tú entras a la de la taquilla un Cristo que se llama el Cristo de los Maestres o el Cristo de la Sangre, y ese es uno de los Cristos más antiguos que hay en toda la provincia de Sevilla, en toda España, y podríamos decir que de toda la cultura gótica devocional del mundo entero, podríamos decir. Está ahí el pobre arrumbado, bueno, no está arrumbado, pero que tú entras y entre que le preguntas a la de la taquilla cuánto cuesta la entrada, te dice que no cuesta nada, te dice que esto tenía que cobrar antes, no sé cuánto, pasa uno de largo. Y fíjate que eso es uno de los Cristos más antiguos y está ligado a miles de milagros,
Y de leyenda, o de leyenda barra milagro, que en otros tiempos se tenían por verdadera. Este Cristo se dice que hubo un tiempo en el que no estaba en el monasterio de San Isidro del Campo. Allí llegó de rebote, pero ese Cristo estaba muy ligado a la capital y parece que estaba en una iglesia que tuvo que estar por aquí cerca del barrio Santa Cruz, aquí en Sevilla capital.
Y dicen que el día en el que los cristianos y los musulmanes atacaron a los judíos, porque si ya se produjo allí por el siglo XIV, un pogromo que se llama un asalto a la judería, ese Cristo sudó sangre. Como para dar fe de que lo que había pasado, había gente que decía que para dar fe de que lo que había pasado era una cosa buena, porque se habían eliminado a los judíos de la judería,
Y otros decían que era del sufrimiento que había tenido el Señor, de lo que iba a pasar, que le había recordado al sufrimiento previo al ser crucificado y había sudado como sudó Cristo en el Monte de los Olivos antes de ser crucificado. Madre mía. Fíjate tú, pero eso entronca directamente, eso fue en el siglo XIV, 1300 y pico, y eso entronca con otro milagro que tuvo lugar en Sevilla, que hay mucha gente que no lo conoce, que al final del siglo XVIII, eso está recogido en los libros de la hermandad, dicen que sudó el gran poder, el gran poder de Sevilla, el Cristo capital de Sevilla, que también dicen que sudó
Entre sudor y sangre, como un sudor sanguino lento y eso se recoge en los libros de hermandad porque es un milagro que se repite varias veces y con un colega directamente que digamos que une al gran poder con este Cristo de los maestres.
Estos son cristos, los cristos góticos además son muy llamativos, porque claro, a lo mejor es muy fácil o es muy reconocible de las esculturas de gran poder, de pasión, o el señor de la Veracruz que le tenemos nosotros aquí en la iglesia de Gelde, que son tan bonitos, que digamos que mueven a la compasión a través de una belleza, pero los cristos góticos son muy expresivos, y si alguien se acerca allí, o lo puede ir por internet,
Si alguien se acerca ayer al monasterio de San Isidro del Campo, los cristos góticos de la provincia son muy expresivos. El pie que está por delante del otro, porque casi siempre son cristos de tres clavos, el pie que está por delante del otro cruza directamente en horizontal. Son cristos en los que se le ven las costillas muy esquemáticas. Entonces son muy expresionistas. No hace falta que los cristos sean guapísimos, porque se movía la compasión de otra manera. Y fíjate tú que eso se repite en más sitios, porque aquí en lo alto del...
del ático. Arriba de todo el retablo mayor de la Catedral de Sevilla, que es el retablo más grande que ha dado la cristiandad hasta el día de hoy, está el Cristo del Millón, que es igual. Igual que el Cristo de los Maestres, que está hoy en San Isidro del Campo. Y en Carmona...
Hay otro Cristo que es exactamente igual. Y fíjate tú que estos Cristos, que están defenestrados para la Semana Santa, por así decirlo, y por así, son los que aglutinaban a la gente. En mi hermandad, aquí en la Candelaria, se ha encontrado el Cristo del Subterráneo, que se ha restaurado y tiene su pintura intacta, y es el más antiguo de Andalucía entera. ¡Guau! Y ahí lo tienen. No tiene devoción ninguna. Pero la devoción que tuvo ese Cristo, o el Crucifijo de San Agustín, que es el que dicen que nos habló de la peste aquí en Sevilla Capital...
Allá por los años en los que se moría todo el mundo en el siglo XVII, ese Cristo se perdió. Es verdad que en lo original se perdió en los años de la guerra, pero que se reprodujo un igual. Y son Cristos muy expresionistas, muy distintos, muy distintos. Nos llevan más...
A la visión que tiene uno cuando va al norte, que te mete tú en una catedral, la catedral de Burgos, o en cualquier iglesia del norte, de Ávila, y le dices tú, parece como que son más religiosos aquí. ¿Eso no te pasa a ti cuando tú vayas para el norte? Hombre, claro que sí, pero no al norte, a cualquier sitio donde... Sí, un poquito, un poquito más. Fuera de Andalucía. Nada más que te sale un poquito desde Peña Perro para arriba y te parece que te va a salir un Juana de Castilla detrás de una esquina. Claro, oye...
Es algo además que impresiona, porque también las iglesias, los templos son muy oscuros, pero es algo que impresiona porque como uno está habituado a esto, a lo que tenemos aquí en la Tierra, en nuestro alrededor, como tenemos tantas iglesias, tantos cristos, tantas vírgenes, nuestra Semana Santa es como el...
Cuando uno va afuera de Andalucía, da igual, que sea en nuestro país o fuera de nuestras fronteras. Bueno, afuera muérete. Cambia muchísimo. O sea, yo siempre lo diré, en México, un Cristo que tenía pelo natural. O sea, a mí eso me llamó la atención. Sí, como el principio de San Agustín de aquí, hasta que no tuvieron los Cristos. Fíjate tú, eso es una cosa, por ejemplo, que se ha perdido. El Cristo que va con la Virgen de Triana, que no estamos hablando de un Cristo perdido como el Cristo de San Agustín que se perdió.
Y ese ya lo va a volver aunque se haya reproducido, que tiene pelo natural. El Cristo de las tres caídas de la hermandad de Triana, la de Triana de aquí, de esa bella capital. Ese Cristo tuvo pelo natural hasta el siglo XX. Lo que pasa es que esa moda se perdió y ahora nos parece todo un acoso. Y tuve un Cristo con pelo natural en cualquier sitio de por ahí. Y dices tú, ¡ah! ¡Ah!
¡Qué terror! Pero que son cosas que desaparecen de nuestro imaginario colectivo y no resulta. Y a mí me conectan mucho más con el ente religioso que tienen las imágenes. A lo mejor, porque claro, como nosotros rodeamos las imágenes de tanto y las rodeamos cada vez de más cosas, ahora saben lo que te comentaba antes, de las pandas, que se pierde un poco la imagen. Al final, acuérdate de lo que te digo, al final las cofradías, las hermandades de silencio van a ser las que van a sostener
verdaderamente a la gente que quería ver pasos de Semana Santa, porque lo demás se está convirtiendo un poco... Es más folclore, ¿no? Más folclore, folclore. Y lo que no es folclore, que si te pasa por delante un paso y nos toca una marcha, se pone la gente a sirvarle, que eso ya estamos llegando hasta el extremo, que dice tu Dios feo, pero lo que me quedará a mí por ver. Y allí está, en el monasterio de San Isidro del Campo, este Señor, este Cristo de los Maestres,
que está allí con lo que habrá visto ese Cristo, que estaba, fíjate tú, que estaba aquí en la alfalfa, en cualquier capilla de por aquí de la alfalfa, que pasó tantísima gente por delante, que fueron a vernos porque decían que había usado sangre cuando los judíos, eso sería la gente de los...
del remordimiento tan grande que tenía, de la matanza que se había producido aquí, que irían y venían hasta aquí, esto sudaba. Madre mía, oye, te digo una cosa. El camino es allí, fíjate. Claro, lo he buscado en Google, mientras que tú hablabas del cristo de los pies. ¿Ha visto los pies? Es curiosísimo, tiene una pierna completamente recta, es verdad, vertical la fruta, y es la otra la que lleva a cruzar. Es cierto lo de la marcaje de las costillas, es increíble.
A ese arte se va a volver, porque ese arte es al que vuelven los ismos del siglo XX. Picasso pinta así, el expresionismo, las imágenes cubistas, que vuelven un poco al arte africano. Todo este tipo de cosas está ya contenida en el arte gótico español. Es una cosa impresionante.
pero es llamativo son muy bonitos son muy devocionales da mucha impresión claro porque si tú no lo conoces pasa por delante y ya está el Cristo del Millón cuesta un poquito verlo porque está lo harto de arriba del retábulo de la catedral pero es muy asequible pues te voy a decir una cosa como no conozco el monasterio de San Isidro por favor eres mi guía eres la luz que me guía claro así todos los detalles no me voy a perder ninguno
Hombre, es que merece la pena, ¿eh? Merece la pena porque además eso es un gran centro y, fíjate tú, con todo lo que se ha perdido, todavía es uno de los grandes centros de la historia del arte y de la historia de la cristiandad, que allí se tradujo la Biblia al español por primera vez. En la historia. Ahí está la Biblia del Oso.
Y luego, y que esté así, o sea, que ha estado mucho peor, ¿eh? Cuidado. Sí, hombre, sí, sí. Ha estado mucho peor, sí, sí. Pero el hecho de que esté así, que no sea un centro de referencia a nivel nacional. Ahí se perdió...
Se perdió el salto cuando la expo del 92, que iba a formar parte de todo lo que fuera expo, porque está muy cerca, está al final del puente de Alamillo, prácticamente. Pero ahí hubo un recortazo y ahí se perdió la ocasión de que el monasterio de San Isidro del Campo formase parte del entramado cultural. Y ya de ahí se había asaltado a Itálica y no teníamos que estar todavía rogando que Itálica se convierta en patrimonio de la humanidad porque sería ya por inmersia, prácticamente. Claro.
Este Santiponce es un gran sitio, pues esa gente era los dueños de todas las tierras que hay allí, de la Santiponce que está ahora, de la Santiponce antigua, de la Itálica que se visita ahora, y ahí está el señor que estaba ya en aquel tiempo, lo llevaba los monjes, en el siglo XIV lo lleva, lo único que queda allí básicamente de cuando llegaron los primeros monjes, porque todo lo demás se ha ido haciendo con el tiempo, grandísimo, pero ese señor, el Cristo de los Maestres, ya estaba allí, y fíjate tú, la devoción y la de cosas que habrá visto ese señor.
Muchas más que cualquier otro Cristo. Estamos hablando, además, de... Redondeando, 700 años después, ¿eh? Lo que no ha visto ese Cristo. Hombre, del siglo XIV. Además, veía gente...
Mucho más devota que ahora, porque ahora lo que ve el señor de los gitanos, por ejemplo, desde el paso, no se puede comparar, o el señor de gran poder, o el señor de Veracruz aquí en el pueblo, no se puede comparar, es otro sentir religioso. La gente que lo veía en su tiempo a este señor, el señor del crucifijo de los maestres, por ejemplo, o el que está en Carmona, o cualquier otro cristo de aquel tiempo, la gente veía al señor de verdad.
Y la mirada que ese señor ha conocido no la va a conocer ningún Cristo de ahora. Tiene que dar mucho la vuelta a la cosa. Tiene que cantar Rosalía muchas veces. Eso no lo vamos a ver nosotros. Pero bueno, nos queda el testigo de que a pesar de todo, se han pasado cosas desde el siglo XIV. Pestes, guerras de sucesión, guerras mundiales, guerras civiles, repúblicas, invasión napoleónica. Ahí están estos Cristos todavía, para que tú veas.
que tienen mucho valor, y los crucifijos, se llamaban entonces, o los crucifijos de la provincia de Sevilla, son objeto de estudio monográfico. Quiero decirte que hay un estudio importante, y el primero, el que es cabeza de todo, es uno que está en San Lugano Mayor. Ese es el que le da el patrón al del Monatario de San Isidro del Campo, y este al de Carmona, y este al de Sevilla, para que vean que es interesantísimo.
Cuando yo digo que eres única explicando las cosas, Celina... No, hombre, no. Yo me limito a contar lo que han hecho otros. No, no. Claro, pero lo cuentas. Pero hay que divulgar este tipo de cosas. Eso sí, eso sí. Eso sí para que se entere todo el mundo. Claro, y una cosa que me encanta es que cómo le pones el acento a cosas que de verdad tienen una relevancia y una importancia en nuestra provincia, que es espectacular, porque hay que darle esa importancia. ¿Y nos acaba? ¿Te da cuenta?
No, no, no, se acaba, que se va a acabar. Pero lo que no entiendo por qué no la tienen, ¿sabes? O sea, se le tiene que dar importancia a estas cosas, sí, pero ¿por qué no la tienen todavía? Estamos hablando de Itálica, el monasterio de San Isidoro del campo. Ya lo hemos dicho muchas veces. O cualquiera. En cualquier otro sitio, vente libre a la bandería. Vente libre a la entrada. Pero bueno, ahí lo tenemos nosotros. Por lo menos lo tenemos para nosotros. Yo cuando voy a estos sitios digo, mira, parece que todavía nos queda esto para nosotros, por conformarme un
Si es que lo hemos hablado, 20 libras la entrada como tú dices, que es lo que cuesta ir a ver los dólmenes estos de Stonehenge, y nosotros tenemos los dólmenes de la pastora y el otro ahí en Valencina, que es mucho más antiguo, mucho más antiguo que Stonehenge, o sea, agárrate. Y con su solsticio, con su sol, cuando llega el día, todo igual, con nada.
Compañera. Nada, pero bueno. Bueno, sí. Lo disfrutaremos nosotros mientras podamos. Que tenemos una cita para ir a ver el monasterio de San Isidro del Campo. Un beso enorme. En esto quedamos. Hasta luego, compañera. Otro patín. Adiós. Adiós, adiós.
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No se acuerdan del estribillo de esta canción de Grey David, Los Seven Days. Llegamos ya al final del programa de hoy. Yo te espero con más cositas mañana. La edición de Jueves de Jermes en la Onda como siempre en directo a partir de las 11 de la mañana. Aquí en la 88.6 FM y en nuestra web www.ahoraradiojermes.es. Ahí tienes los podcasts del programa de hoy por si te has perdido cualquier cosa.
Y esta tarde a partir de las 8, recuerda Mayores en la Onda, con Carmen y con Maite al frente. Y con entrevistas, colaboradores, en fin, que gracias por estar ahí. Y llegamos, como te digo, pues al final del programa de hoy. Nos vamos a ir con Ritmito, con un tema que se llama Cry for You, el tema de septiembre, o september. Gracias por estar ahí y hasta mañana.