logo

Escuela de Familias

Espacio dirigido por Rocío Barea donde explica y guía a las familias en sus dificultades educativas diarias haciendo referencia a todas las edades y circunstancias posibles. Espacio dirigido por Rocío Barea donde explica y guía a las familias en sus dificultades educativas diarias haciendo referencia a todas las edades y circunstancias posibles.

Transcribed podcasts: 4
Time transcribed: 2h 17m 6s

Unknown channel type

This graph shows how many times the word ______ has been mentioned throughout the history of the program.

Ahora Radio también está en las redes sociales. Búscanos en Facebook y en Instagram. Ahora Radio, 25 años creciendo contigo. Bueno, y luego voy a saludar a mi compañera Rocío Barea. Bienvenida, compañera, ¿cómo estás? Buenos días. A la carrera, ¿no? Ah, siempre, siempre, siempre. Pero todo entra, todo cabe. Sí. El problema es que tanta carrera, tanta carrera llega un momento en el que uno termina rendido y agotado. Agotado, agotado. A mí me va a pasar el fin de semana pasado petado. He petado de cansancio. No me extraña.
Nos vamos con la escuela de familias. Venga. Hoy voy a empezar con algo incómodo.
Yo también he querido evitarle el sufrimiento a mi hijo y me he equivocado. Porque hay una idea que nos han vendido siempre, que ser buen padre o buena madre es ver a tu hijo feliz todo el tiempo. Y no, educar no va de eso. Hace unos días mi hijo se enfadó muchísimo, quería algo, insistía, insistía, lloraba y se frustraba. Y yo tenía dos opciones muy claras, dárselo y que tuviera paz inmediata o mantener el no y mantener el conflicto, el llanto y la incomodidad.
¿Sabes qué hice muchas veces en el pasado? Elegir la paz rápida. Porque estoy cansada, porque tengo prisa, porque no quieres escuchar llorar. Pero ese día mantuve el no. Ese día sostuve el no. Y pasó algo muy interesante. Mi hijo no se rompió, sino que aprendió. Aprendió que no siempre va a tener lo que quiere. Aprendió a gestionar un no. Aprendió a frustrarse, sin que todo el mundo se acabe. Y ahí entendí algo. Que cada vez que evito su frustración, le robo una herramienta.
Para entender cuándo no se le dio el no.
Y lo vemos en adultos para intentar, porque nosotros vemos que nuestros hijos son pequeños y que los podemos modular, pero que si no le damos las herramientas, como hemos dicho en nuestro storytelling, esa persona no va a ser libre, que es lo más importante. Que sea libre, que no dependa, que no tenga dependencia, que no dependa de que si él propone una idea en una reunión, que es mi primer ejemplo, por ejemplo, compañero de trabajo...
que propone una idea en una reunión y le dicen que no, que esa idea no puede ser. Y ahora se lo toma como un fracaso personal, como un fracaso laboral y se lo lleva ya todo el día, toda la semana, porque no ha sabido gestionar ese no del trabajo, que simplemente en ese momento no se puede dar y parece que es algo continuamente, algo personal contra él. Después en pareja...
No acepta límites, él no me gusta, todo o no me apetece tener sexo, todo es un rechazo, todo es algo personal, todo depende de él, todo es por culpa de él, ¿vale?
El consumismo. Veo una cosa, la quiero ya. No sé gestionar económicamente, no me sé gestionar económicamente porque el consumir y el que sea inmediato, sobre todo el tema Amazon, el que me llegue a mi puerta ya, me da cierta satisfacción, cierta felicidad. Pero el problema es que cuando no lo tengo inmediatamente o tengo que esperar,
eso me crea mucho malestar porque tengo que esperar por algo además en nuestro cerebro se forman unos caminos los cuales entiende que la vida es así si tú desde pequeño acostumbras a tu hijo a decirle que sí, que sí, que sí a todo piensa que la vida y el mundo es así y por suerte o por desgracia para muchas cosas para pedir para el DNI ¿vale?
Para ir a pedir el DNI tú vas con tu cita y aun yendo con tu cita con todo cuadrado, vamos ayer, yo tenía una cita en el ayuntamiento, tenía la cita que ya había ido previamente para solicitar la cita porque por internet era inviable, tuve que esperar mi cola, me dieron la cita para la semana siguiente y cuando llego con mi cita estuve esperando media hora.
Bueno, yo en esa media hora me pongo a hacer mil millones de cosas, pero hay mucha gente que se frustra muchísimo, que no es capaz de esperar y que en situaciones cotidianas vas a tener que esperar por cosas o te van a decir que no. Un ejemplo, por ejemplo, para mí de frustración fue cuando tuve que sacar el certificado digital de la empresa y me tocó
Una administrativa que no quería trabajar y que no me quería ayudar. Y yo cuando necesito ayuda porque me siento muy incompetente, como por ejemplo con las tecnologías, yo me pongo muy no vulnerable, pero sí, como yo ya me siento tonta, estoy más irascible. Pero soy muy humilde. Yo voy y digo, por favor, ayúdeme. Esto ya lo deberías de saber.
Bueno, señora, no lo sé. Entonces, te encuentras con esta persona que tampoco quiere trabajar, además de con tu vulnerabilidad, de qué torpe soy, y eso, si no lo sabes gestionar, es decir, no te han dado las herramientas, eso puede ser una catombe, porque tú te puedes...
Puedes acabar tirándole el ordenador... Que a mí no me faltaron ganas... De tirar el ordenador a la señora... Convertirte en verde... Y cargártelo todo... Totalmente... Entonces... Que las pequeñas cosas del día a día... Ejemplos tráfico... Compañero... Mi cuarto ejemplo... Personas que... Además... Yo... Tengo muchos amigos... Yo... Conduciendo... Tengo la verdad... Que bastante paciencia... Pero sí seré amigos... Que me mandan audios... Que están conduciendo... Y... Y si no... Dicen algún taco...
O empiezan, y este que se cree que se va a meter aquí, y no sacan ninguna parte de su enfado, no los reconozco como audios suyos, conduciendo. Entonces, la gestión del tráfico, yo me doy cuenta que yo estoy un poquito desregulada, yo personalmente, cuando estoy en el tráfico y tengo menos paciencia, o se me pone el tercer semáforo en rojo y empiezo...
Me han tocado todos. El día que más prisa tengo, el día que me tocan todos. Y ahí digo, el problema no es la vida. ¿Qué pasa si nosotros no le damos las herramientas, la paciencia, el trabajo, el esfuerzo a nuestros hijos y la negativa muchas veces de decir, pues no, esto no lo vas a tener ahora, que después no esperamos por nada y creemos que todo nos pertenece por derecho.
¿Y qué pasa? Estas personas, acabamos con estas personas que son víctimas de todo. Víctimas de, es que hay que ver, mira lo que me ha pasado. Es que hay que ver, mira lo que me ha pasado. Es que hay que ver, mira lo que me ha pasado. No entiende que en realidad todo lo que le ha pasado es resultado de las decisiones que ha ido tomando y principalmente de cómo gestiona cada una de sus cosas. Fíjate el tráfico que me ha tocado.
Bueno, el tráfico que te ha tocado, le ha tocado a ti y las 200 millones de personas que también estaban en el tráfico. He tenido que esperar por no sé qué. Bueno, todo el mundo tiene problemas. Yo hay muchas veces que digo, bueno, y todos me tocan a mí. Hay momentos en los que el vaso se desborda, pero tiene que ser algo desbordado. Pero tú sabes, y tú seguro que tienes a tu alrededor gente que vive amaregada,
Pues es que hay gente que vive amargada. Además vive amargada y como tú bien has dicho, sin asumir las responsabilidades de su parte, sino toda la culpa es externa. Toda la culpa es externa, toda la culpa es de los demás. Es que mira lo que me han hecho, es que fíjate mi jefe, yo ya tengo varias personas cerca que no cuajan en ningún trabajo.
Y es que siempre la culpa es de los demás. Siempre la culpa es de la otra persona. Siempre es que fíjate, mira lo que me ha pasado. Es que fíjate cómo era mi jefe. Es que fíjate a qué hora me han puesto una reunión. Es que fíjate lo que... Y es una continua. Que no te digo que todos llegamos a una frustración laboral. Que todos llegamos. Yo la primera, que es lo que digo yo en Little London en la puerta muchas veces. Digo, escúchame...
A mí me encanta mi trabajo y me apasiona, pero yo todos los días no quiero venir. Hay muchos días que me quiero quedar durmiendo una siesta y hay momentos y situaciones en las que me ha desbordado, se me ha juntado con otras cosas y me ha sido complicado ir a trabajar, pero eso es una cosa. Mi trabajo es mi trabajo.
no he dicho, pues lo dejo y me voy a otra cosa, pues lo dejo y me voy a otra cosa, pues lo dejo y voy a otra cosa, no, intento ver cuál es el error y cuál es mi responsabilidad aquí, no la culpa es de los demás, es que fíjate lo que me ha pasado, que fíjate el email que he recibido de este padre, es que mira, hay cosas que no van a estar en nuestro control y las cosas que no estén en nuestro control, que eso es lo que le queremos enseñar a nuestros hijos, va a haber muchas cosas el tiempo, la gente que se pone mala leche, es que está lloviendo, es que fíjate, es que
bueno como hemos estado este invierno a lo mejor con tres meses lloviendo lo más grande a lo mejor tampoco es necesario al final nos hemos quejado todos eso sí es verdad pero una cosa natural es verdad que hay gente que se lo toma súper mal todo sí sí sí sí y es que no puedo coger la moto y es que no sé cuánto bueno tendrá que llover para el campo porque tú también comes fruta y verdura y qué hacemos y qué hacemos
Vamos a temas redes sociales. El día de mañana nuestros hijos, si quieren, en su gran mayoría seguramente tengan redes sociales. No van a gustar en algún momento.
si tú no le das un no de pequeño si tú no le dices pues a mí yo por ejemplo le digo a David mucho pues a mí el que te vistas de fútbol no me gusta que le doy la opción de que se vista de fútbol a él no le gusta ni siquiera el fútbol pero bueno que a él muchas veces por los amigos entiendo que por la moda porque tiene equipaciones y tal exactamente pues se quiere vestir de fútbol entonces yo le dejo unos cuantos días en las que digo pues hoy te puedes vestir de fútbol y yo le dejo claro a mí no me gusta
...él tiene que entender que a la gente no le va a gustar... ...y es una opinión... ...pero él tiene que tolerar la opinión de los demás... ...y que la opinión de los demás... ...no tiene nada que ver con él... ...que es lo que yo le explico... ...es que a mamá no le gusta el fútbol... ...porque le parece un deporte... ...que está excesivamente sobrevalorado... ...que normalmente está asociado... ...a ciertos patrones de sociedad... ...en los cuales mamá no está de acuerdo...
y que me parece un deporte a mí me gusta más ver una gimnasia rítmica una gimnasia artística me gusta un patinaje sobre hielo hay muchos deportes que me parecen muchísimo más atractivos que un partido de fútbol que me parece un truño la verdad entonces es cuestión de gustos es mi gusto David seguramente pues si mamá se echa un novio y si es del Betis o del Sevilla le encantará que tú te pongas y es una opinión y esa opinión no depende nada de ti
Tú vas a hacer lo que tú quieras con lo que tú te hagas sentir bien. ¿Tú te quieres poner ropa de fútbol? Te pones ropa de fútbol. No te quieres poner ropa de fútbol. Lo que tú quieras. Y la opinión de los demás, la opinión de mamá, la opinión de la pareja de mamá, la opinión de papá, la opinión de tus amigos, la opinión... Eso es una opinión. No tiene nada que ver. Pero se tiene que encontrar con el no. Y se tiene que encontrar con esto no me gusta o este niño es muy feo.
Vengo con este tema porque la semana pasada yo tenía una ilusión desde pequeña, bueno, desde pequeña, desde que quise ser madre, que es que yo le quería enseñar a esquiar a David. Y por primera vez nos fuimos la semana pasada a Sierra Nevada. En Sierra Nevada ha sido la experiencia pedagógica más dura que yo he tenido. Yo creo que por eso he tenido este breakdown en el fin de semana.
Han sido dos días muy duros, muy duros porque yo ya lo sabía que mi hijo no se iba a comportar conmigo como se podría comportar con cualquier profesor, es decir, iba a tirar más de drama, iba a tirar más de no puedo y ayúdame, más de la cuenta, simplemente porque es mamá y mamá me lo va a soportar todo, pero es verdad que he llegado a unos límites de que es que yo creía que los ojos se me salían de las órbitas.
Hasta el punto que me pasa el primer día, me pasa un instructor por al lado, me coge... Perdóname que me ría, Rocío, pero es que además nos conocemos. Yo soy con la ilusión que habrás preparado ese viaje. Yo con toda la ilusión del mundo. Yo estaba deseando que fuese la edad que nosotros hemos estado patinando desde los tres. O sea que yo este momento lo he estado preparando con muchísima ilusión.
Y no podía más. Hasta el punto en el que me para un instructor y me dice, me agarra y me dice, si quieres a tu hijo, no le enseñes tú. Mira. Yo creía que mataba a ese hombre. Yo creía que mataba a mi hijo, pero iba con un amigo, llamé a mi amigo y le digo, escúchame, una cerveza, ya. Me tomé la cerveza, respire. A partir de entonces ya todo cambió. ¿Qué pasa? Que el...
La frustración. David, 200 veces... Bueno, me ha llegado a decir, no quiero que seas mi madre. En estos dos días. Ahora mismo se lo recuerdo y empieza mamá, pero era de broma. Es que estaba un poco mal, estaba un poco frustrado porque no me salía lo que tú me estabas pidiendo. Ha sido muy frustrante. En muchos momentos, créeme, que yo he querido parar y decir, David, aquí te quedas. Digo, pero se lo expliqué.
Simplemente me senté con él y le dije, David, ¿tú qué piensas? ¿Que mamá que esquía desde pequeña prefiere que tú estés aquí sentado? Yo te dejo el móvil, tú te pones a mirar una peli y yo me voy a esquiar todas las montañas que yo quiera, al ritmo que yo quiera, que yo esquío muy rápido y voy y vuelvo y escucho mi música, ¿eso? ¿O mamá prefiere enseñarte? Y me dice, mamá prefiere esquiar sola. Digo, claro, te estoy enseñando porque ¿qué crees? Y sigo con la siguiente pregunta, ¿qué crees?
Que mamá cree que esto es bueno para ti o te va a enseñar que cree que es algo malo para ti. Todo el mundo te ha dicho, papá te ha dicho, todo el mundo te ha dicho que qué guay, que qué guay, que qué guay, todo el mundo. Pero es que no sé, no puedo, es muy cansado. Tengo un vídeo de él que es muy divertido, que es, es que hay mucha gente, ¿por qué no se va la gente a sus casas?
Que tengo que esquivar a mucha gente. La pista para mí. La pista totalmente. La gente no se va. Es muy divertido. Madre mía. Porque ha sido una frustración de inicio de aprendizaje de algo que es duro. Oye, pero les pasa... Bueno, yo creo que a nosotros también nos pasaría, ¿no? No sé. Pero como que tienen todos la idea, no quieren ir a hacer el camino, ¿no?
No, claro. Si directamente quieren llegar al destino. Exactamente. Muy curioso. Entonces, esto es, te voy a dar herramientas. Y yo lo que le he dicho, le digo, David, yo te estoy enseñando esto porque mamá disfruta mucho cuando viene con sus amigos a esquiar y todos sus amigos le dicen, Rocío, ¿me enseñas? Vámonos a este sitio, vámonos a este otro. Y yo los fines de semana que vengo con mis amigos me lo paso muy bien y eso es lo que yo quiero para ti en el futuro.
Que tú disfrutes de este deporte como mamá disfruta de este deporte. Es una sensación de libertad y de velocidad. Encima, en la propia naturaleza... Tú quieres enseñarle algo a tu hijo que a ti te hace feliz. Claro. Para ver si a él también le hace feliz. Y si no, tiene ahí un recurso. Tiene algo que ha aprendido. Y además, que no es... Me di cuenta también y agradecí mucho. Yo desde los tres años, yo no sabía patinar. Yo sabía querer, pero no sabía patinar. Y a los tres años le regalé unos patines...
Y me autorregalé también unos patines. Y nos hemos ido a patinar mucho tiempo porque sé que los patines son transferibles al esquí. Para que cuando él tuviera los esquí, habilidades tuviese. A la hora de desplazarse, a la hora de colocarse los esquís, a la hora de entender y que su cuerpo tuviera una propia sección de movimiento. Entonces...
Ese trabajo lo hemos hecho anteriormente... Y yo lo he agradecido... Ahora... Después del aprendizaje... Que yo también he aprendido a patinar con él... Después del aprendizaje del patín... Ahora vamos a aprender otra cosa... Y esto lo tienes tú ahí en tu cajita... Y esto te va a servir para otra cosa... Pero principalmente para saber... Esa ha sido la conversación principal... Aprender algo nuevo... Cuesta trabajo...
Y aprender algo nuevo cuesta trabajo, pero después, como nos pasó en el segundo día, en las últimas, que ya iba solo, maravillosamente bien, y yo, Gordi, ¿has visto? Gordi, ¿has visto? Esto lo has conseguido tú solo. Bueno, me has ayudado un poco. Bueno. Dijo, sí, y diez canas que traigo de vuelta.
Pero lo hemos conseguido y lo has conseguido juntos. Y eso es el verdadero autoestima. El verdadero autoestima no es qué guapo eres, qué bonito eres, es que eres el mejor. Si yo todas las noches me pongo a decirles que eres el mejor, es que eres el mejor, es que eres el mejor, no. Cuando David estaba fallando en actitud...
Yo, mi conversación continuamente con él, en algunos puntos es, te quiero matar, en otros momentos y principalmente era, gordi, yo estoy triste y estoy enfadada porque yo sé que tú puedes, que esto es cuestión de actitud y no estás teniendo la actitud. Si tienes la actitud, esto va a salir rodado y vamos a conseguir muchas cosas. Es cuestión de tu actitud. Yo sé que tú puedes, yo lo sé. ¿Tú crees que yo te voy a poner? Y esta pregunta se la hago muchas veces. ¿Tú crees que yo te voy a hacer algo que te haga a ti daño?
Si tú estás triste o si a ti te pasa algo, ¿cómo va esta mamá? Triste, ¿no? No te voy a hacer nada que te vaya a hacer daño. Te estoy diciendo que este es el camino. El camino que al principio es complicado, pero que vamos a llegar a un puerto en el cual lo vamos a pasar genial y lo vas a disfrutar un montón.
Pero claro, ese proceso es muy difícil, en el cual nuestra paciencia se longa, porque la mía yo no pensaba que iba a llegar a tanto. De hecho, ya te digo, yo llevo 15 años en la enseñanza y este ha sido el trabajo. Además, le escribí al padre de mi hijo y le puse un mensaje. Le dije, mira, si alguna vez has pensado que soy mala madre, créeme que en estos dos días he rescindido todos mis pecados. Es que he vuelto, el contador lo tengo a cero.
Ahora mismo el contador de paciencia, todo lo tengo a cero. Soy la mejor madre del mundo después de estos dos días y de la paciencia que yo he tenido, de las conversaciones que yo he tenido y de la cantidad de recursos pedagógicos que yo he usado. Todos, los de toda mi vida, de todos los niños, vamos. Pero fíjate, has utilizado todas las herramientas que has ido adquiriendo a lo largo de tu vida.
Para ponerlas en práctica en ese momento. Pero con tu hijo, ¿qué es tan complicado? No, eso es complicado. Con tu hijo, ¿qué es complicado? ¿Qué pasó? Cuando me paró el hombre...
David empezó con miedo, del miedo pasó a mira que bien lo hago solo, mamá solo, solo, solo, David todavía no estás preparado para hacerlo solo, solo, solo, solo, solo, que se fue solo y claro, eso lo cogió rápido, se tiró al suelo y se puso a llorar y fue cuando paró el hombre. Claro, yo soy instructora y tú haces lo que yo diga.
Yo soy tu madre y yo tengo que tener otras habilidades. ¿Tú crees que tú puedes solo? Venga, yo te estoy diciendo que no. Pero te voy a probar que no. Que no puedes solo. Y ahora te vas a equivocar.
Cuando se equivoca, entonces, cuando se equivoca, ve que se ha pegado el leñazo, el niño llora, y tú ves, te lo dije, ahora viene el señor y te dice, si quieres a tu hijo, ponle un instructor. Claro. Y yo, señor, por eso, porque es mi hijo, todo este proceso es porque es mi hijo, y estás en un proceso... Yo me río porque digo, en ese momento se derritió la nieve a tu alrededor. Eso, eso era un antorcho humano.
Yo dije, no, esto no va a poder conmigo, recursos, una cerveza. Claro, sí, un break. Un break. No, porque a veces estás en esa constante porque tienes la idea, la idea se te está yendo al carete, que puede pasar, pero esto que te ha pasado a ti se puede extrapolar a cualquier parte. Llega su momento de frustración, el adulto, porque está intentando hacer una cosa buena.
Pero no hay manera de conseguirlo, no se conecta. Es mejor parar, respirar una cervecita, un poquito que me dé el aire, dame cinco minutos que me recalcule el recorrido. Y vienes con otra idea. Sí, sí, sí, hay que tomar aire, hay que saber tomar aire, respirar hasta diez y tal. ¿Qué tenemos que intentar? No sentir culpa después del no. Entender siempre, que esto es nuestra parte de conciencia, de nuestra C de conciencia de Escuela de Familias, que...
El no es un bien mayor. Le estamos diciendo que no a ese dulce, le estamos diciendo que no a ese berrinche en el supermercado, le estamos diciendo que no a más tiempo en el parque, le estamos diciendo que no porque realmente creemos que no es bueno para él.
¿Qué pasa? Que si decimos que sí, hay mucha gente que vive también amargada porque vive controvérsica. Es decir, saben que es lo mejor para su hijo, pero no son capaces de decirle que no. Entonces, no son capaces de decirle que no, a veces dicen que no, sienten culpa, se dejan llevar por la culpa y entonces además entran en un bucle en el cual no saben salir. Además, suele ir asociado a sobreprotección de los hijos y tal. Entonces...
decir que no sin culpa porque entendemos como seres adultos que somos como decimos siempre aquí que somos puerto firme tenemos muchísimo más ideas muchísimo más recursos de qué es bueno para nuestros hijos qué fue bueno para nosotros o qué no fue bueno para nosotros que muchas veces mejor lección qué hicieron con nosotros que no funcionó para no repetirlo en las futuras generaciones y decir que no sin culpa es que esto es lo que creo y esto es lo que pienso y que se mantenga
Yo tengo un pequeño recursito. No sé si le puedo ayudar. Por supuesto. Pero a mí me ayudó con mi pequeño, que es... Hemos hablado de cuándo se puede negociar o cuándo no. Cuando no se puede negociar, yo le digo, y esto no es negociable y él debe de entender que no hay negociación. Anoche mismo estaba ya para... Bueno, era la hora de acostarse, que luego cuesta trabajo levantarse temprano, ¿no? Y entonces era, papá, un ratito más. Y le dije, no.
Y él fue a decirme, pero porfa, le digo, no es negociable. Me dice, ok. O sea, es como ya, trabajándolo, trabajándolo, trabajándolo, para no tener que estar diciendo 50 veces que no, es, oye, cuando lo vas a conseguir te voy a decir, no es negociable y no es negociable. Y tú debes de entender que no es negociable.
Y oye, anoche, por primera vez. ¿Pero sabes por qué? Porque tú tienes una habilidad, que lo hemos hablado en nuestro programa de comunicación, que es que tú negocias. Y es que hay que negociar. Es que la comunicación padre-hijo es importante. Es decir, que tú con tu hijo tengas negociaciones de cinco minutos más y que me das a cambio. Y vamos a negociar. Y esto es una comunicación.
Y va a haber momentos en los que tengamos prisa, en los que estemos cansados o en los que creamos que ya ha llegado el límite. El límite es línea roja y es no, no es negociable. Y te lo van a respetar porque ha habido una negociación anteriormente. Es decir, tú a mí me dejas la palabra y él entiende que es parte de esa negociación. Y ha habido veces en las cuales tú has sentido parte, pero aquí hay un adulto.
Y esto es una comunicación y esto es fluido y esto venga, vale, y vamos a llegar a un acuerdo, que es lo más importante. Vamos a llegar a un acuerdo, pero va a haber veces en las que no, porque lo decide el adulto y esto es así, soy tu padre, no soy tu colega. Entonces, el no negociable funciona si tú...
...ha sido capaz de... ...negociar en otras ocasiones... ...que pasa que negociar es muy cansado... ...la comunicación es muy cansada... ...pero oye, lo que decimos aquí... ...decidimos ser padres... ...me sorprendió ayer... ...porque ayer... ...por primera vez... ...creo... ...si no lo recuerdo mal... ...por primera vez... ...no hubo... ...contrarrespuesta... ...al decir... ...no es negociable... ...ok... ...entonces es como... ...mira... ...ha dado frutos... ...el tema que llevo ya trabajándolo... ...bastante tiempo con él... ...que es negociar las cosas... ...al final...
Claro, entonces el resultado funciona si se hacen obviamente los pasos previos, que son las negociaciones en otros momentos, incluso momentos en los que estamos cansados. Bueno, el decir no sin culpa y validar la emoción. Esto lo hemos hablado muchas veces también, que es que cuando al niño se le dice no, se le pone el no. En tu caso, por ejemplo, el caso de ayer de Daniel, pues lo aceptó porque ya se ha encontrado otros no y sabe que no pasa nada.
Pero va a haber veces, los que tú le digas que no a Daniel por cualquier motivo, y no va a entender ese no, porque tenga más emoción ese caso, esa situación. Entonces, vamos a validar lo que yo le decía a David, por ejemplo, en la nieve. Gordi, sé que es cansado, pero puedes, te lo prometo que puedes, ya verás. ¿Quieres una chocolatina? Yo sé que te sientes mal.
Y yo te valido, yo te estoy viendo. Él se siente que alguien me está mirando. No es un adulto que se coloca en una posición superior por decir que no. No, yo te digo que no porque es lo mejor para ti. Pero yo te acompaño y te abrazo. Y Gordi, yo sé que estás cansado, pero yo sé que puedes también. Y vamos a... ¿Estás cansado? Pues venga, nos tomamos aquí los dos en la nieve y nos tomamos una chocolatina de las que tiene aquí mamá en la mochila. Pero que sigues con mamá, sigues con mamá. Ya no lo hacen más solos.
Entonces es como no, pero te valido la emoción. Y aunque nos sintamos incómodos, todo lo que conlleva el no, la consecuencia, el llanto, el berrinche, una mala contestación, todo eso tenemos que intentar empezar a sentir comodidad dentro de la incomodidad. Porque no hay cosa más incómoda que ser padre.
Ni madre. En cuanto a todos, absolutamente todos los temas, porque por suerte o por desgracia no sale ningún niño perfecto. De hecho, yo hay alumnos que tengo que, yo digo, son perfectos. O sea, y tengo la tutoría con los padres y me dice, esto lo hablamos una vez aquí, y me dice, pues se frustra si le tengo que...
abrazar si saca menos de un 10 dice tú dices que es perfecto para mí es un un entripado cada vez que va a hacer un examen porque como no saca un 10 es un drama y tú dices y tú desde fuera lo ves como diciendo sí pero no te tienes que poner estudia estudia pelea pelea pelea dice no pero tengo otras cosas que es que emocionalmente es que se mete en la cama y no salen todo el día como saca menos de un 10 claro
Dice, cada niño es un mundo, por eso te digo que ningún hijo que vamos a tener va a ser perfecto. Entonces nos van a crear muchísimas situaciones de incomodidad. A mí, por ejemplo, una situación de incomodidad personalmente que me abruma es los pollos delante de la gente. O cuando, lo que me pasó en la nieve, de te quiero matar, pero no voy a gritar porque me da muchísima vergüenza los pollos delante. O sea, no voy a gritar delante de la gente, pero en verdad te quiero gritar mucho y te quiero zarandear.
Esa parte me... Y frustra además. Sí, sí, sí. Es como no lo puedes expresar porque estás delante. Igual que si él me grita, es como no me vayas a gritar así, menos delante de la gente porque todo lo que lleva la presión social lo llevo yo personalmente bastante mal. Entonces...
Va a haber situaciones incómodas continuamente, desde el bebé que nacen y ahora tienen cólico y no duermen y no comen bien y tú tienes mastitis y va a haber situaciones incómodas continuamente, continuamente. Entonces decide ser padre, vas a estar continuamente en la incomodidad y una de esas incomodidades es por favor saber decir que no.
En nuestro apartado de conciencia tener muy claro cuáles son nuestras líneas rojas como padres, qué cosas creemos que son buenas para ellos, qué cosas no, qué cosas son negociables, qué cosas no son negociables. Que después la práctica, tú puedes tener una idea, pero después la práctica cómo es tu hijo y las situaciones se pueden ir cambiando, pero que seamos leales a nuestros valores.
es lo más importante porque así nos vamos muy cansados a la cama pero muy satisfechos de que estamos alineados las personas que no están alineadas con lo que piensan con lo que hacen son las personas que al final como hemos dicho al principio están más amargadas me parece una reflexión maravillosa compañera semana que viene vacaciones vacaciones semana santa te espero después de las vacaciones estupendo muchas gracias a ti siempre hasta luego
Gracias por ver el video.
¡Suscríbete!
Oh, yes, son. I'm talking to you. If you live at home with your mama. Oh, yes, son. I'm talking to you. If you have a shorty that you don't show love. Oh, yes, son. I'm talking to you. Wanna get with me with no money. Oh, no, I don't want no. Oh, no, no, no.
¡Suscríbete!
¡Suscríbete!
Gracias por ver el video.
Helves en la Onda, el magazín de Ahora Radio, un espacio de información y entretenimiento hecho a tu medida. Noticias, novedades, música... De lunes a viernes, a partir de las 11 de la mañana, te esperamos aquí, en nuestra casa, que también es la tuya. Ahora Radio, 25 años creciendo contigo.
No sé de ser tu amiga con derechos y no izquierdos, yo te quiero completo. Quiero decirte mi amorcito y apretarte a la mamita. Quiero decirle a mi mamá que ya eres oficial y poder representarte como mi novio querido.
Quiero decirte que estoy tan firme como la parte anterior del maxilar superior que por ti arrastro el ala que me tiene trastornada y muy...