This graph shows how many times the word ______ has been mentioned throughout the history of the program.
Sube el volumen. Hoy la radio tiene patas y bigotes. Comienza Conexión Animal.
Bon dia, bona vesprà, bona nit, bon lo que siga. L'important és que estigueu molt bé en el moment que estigueu sentint aquest programa. Per cert, Paz, Paz, com le diuen a aquest programa? Conexió animal! I ara, a continuació...
Pasaremos a ver un poquito de qué vamos a hacer hoy. Paz, pa, ¿te acuerdas esta vez de cuál es la escaleta? Sí. Pues empieza. Pues bueno, tendremos como siempre nuestros espacios de...
Mercedes Aldani con vuestras preguntas que esta vez va a ser diferente vamos a tener preguntas vía audio no tendremos ni que leerlas ni nada, será vía audio por lo general siempre han sido escritas
Bona nit
La sección de Gemma Moya con nuestras adopciones y casos. Y la sección cultural. ¿Y la he mirado? Esa es la primera. ¿Y a quién vemos hoy? Perdón, oímos. Iba a decirlo. ¿La veremos también? Tú y yo sí, pero los demás no. Bueno, quizás sí más adelante. En esas redes sociales que tenemos en un curso de movimiento tendremos a Lucía.
¿Qué es la que duerme de día? O de noche. Depende de los gatos. Exactamente. Vale, ¿qué hace Lucía? ¿Por qué Lucía? Lucía, bueno, pues vamos a intentar hacer una conexión con el tema cultural y gatuno. Dices cultura y está dando un sueñecico. ¿Qué cultura? Ya te he visto bostezar. Ya te he visto bostezar.
En su casa se nutre de música, de literatura y de artística, de dibujo. Por lo que el ser una casa de adopción, de acogida y después de divulgación de cómo querer tener un animal llama mucho la atención. ¿La atención en el aspecto de que los gatos están leyendo libros todo el día y escuchando a Wagner o a Beethoven? No sé.
O quizá una autora que empiece con su nuevo estilo de música. Muy bien. Pues entonces ahí son gatos culturales, ¿no? Sí. ¿Alguna raza en concreto o solamente tiene que ser... Ninguna. ¿Y la selección para entrar en esa casa? Uy, eso no lo dirá ella. Vale, pues nada. Vamos a escuchar a Lucía que nos cuente cómo se hacen gatos culturales.
Entonces dices que estamos con Lucía, que nos va a hablar desde la perspectiva de la cultura. ¿Es una cultureta, entonces? Que sí es una cultureta. Bueno, primero... Hola, Lucía. Hola. ¿Te gusta? Porque aquí... Ahí está. ¿Que nos gusta o no ha chachar a los dos?
Entonces decías que Lucía es artista, madre de artistas, porque lo he dicho, spoiler y rápido. Resulta que Lucía tiene una hija que es violinista, que es un pedazo de artistón, y tiene otra que es ilustradora.
Sí. Además, la ilustradora va a venir un día a explicarnos aquí en la radio sus ilustraciones, con lo que va a ser impresionantemente divertido escuchar cuando te diga, ves en esta lámina, en la parte de la derecha arriba... Va a ser que no... Vamos a ver, lo que va a venir ella a presentarnos fue lo que fue su trabajo de final de carrera. Lucía para mí es un referente a nivel de...
Un referente como casa de acogida y después como casa de adopción, es decir, ella puede representar muy bien lo que muchas familias empezaron como un voy a ayudar y después se quedaron. Dime cómo se te removió la cosita de voy a empezar como ayudar tus gatos, que es lo que tú aprendiste con ellos y ellos te enseñaron a ti, y cómo...
Pues lo que después hablaremos con tu hija fue un final de carrera muy, muy, muy bonito. Habéis visto como mezcla temas diferentes. Sí. Pero todos tienen un punto de uña. Sí, sí. Un poquito en boca. Los villitos. Lucía habla, que si no esta no se calla, que ha comido lengua y esta hoy que se sale. Bueno, yo personalmente siempre he tenido animales en casa, desde pequeña. ¿Al margen de tus hijas? Sí, sí, al margen de mis hijas.
Yo de niña recuerdo tener una gata negra que llegó pues porque unos vecinos encontraron un animalito, nos lo trajeron, mi madre también. Bueno, mis padres eran muy gateros y fue el primer recuerdo que tengo yo de tener un animal. En fin, esto pues se ha, digamos, heredado por parte de mis hijas.
Y todo comenzó porque, bueno, pues en Cullera una vecina tenía una gata, una angora arlequil, y estas gatas tienen solamente una cría, no tienen una camada, y tuvo a Kitty. Y claro, pues a Kitty nos la quedamos. Y en un mes de septiembre, hace pues yo creo que lo menos cerca de 20 años, fue cuando te conocí, Pat,
Y tenías a una gatita, una gata carey, pequeñita, que nos la quedamos. Desafortunadamente la gata falleció, estaba muy malita. Y bueno, Paz, pues de alguna manera nos lo agradeció porque dijo que estaba muy bien cuidada el animalito. Sin eso me acuerdo yo mucho y lo pasamos mal. Bueno, el caso es que ya nos metimos en este mundo. Yo ayudé en varios rescates...
Y en fin, pues el primero que llegó allí, el primero fue Tommy. Sí, es verdad. Que ahí está en casa. Es un gato, pues eso, muy diferente a todos, con mucha gatonalidad. Yo no digo personalidad, yo digo gatonalidad. Esa palabra es preciosa.
Porque es como mejor se describe a estos animales. Piensan y tienen su propia manera de ser cada uno. Son individuos completamente distintos uno del otro. No hay dos gatos iguales. El segundo fue Michi, una vaquita. También falleció hace unos dos años. Y después su hermano, Oreo.
Suena bien ese nombre. Sí, sí, el Oreo ya lo... Pero fue muy curioso porque Oreo nunca atendió a su nombre. Lo llamabas y es como si oyera llover. Nada. Los otros sí. Con lo cual deducimos que más de dos sílabas los gatos no interpretan.
que se les llama, al menos fue la conclusión. O porque era un pasota y no nos hacían... Yo si quieres te doy un truco que tengo a la hora de ponerles nombre. Empezamos con las vocales, porque los gatos a eso sí que las piden. A los que tienden, sí. Entonces empiezo con las cinco vocales y nada, que se gira y contesta, a partir de ahí buscamos... No, eso no lo sabía yo. Y siempre corto seis números pequeños, porque recuerdo una ocasión que a mi mujer le...
Le apetecía y a una de las gatas la llamó Fata Morgana. Ostras, qué largo. Pero larguísimo. Pues en la actualidad es... Bueno, fue Ñuski. Ah, pues. Como ves, otra que descubrimos, pero no por culpa nuestra, sino por culpa de Sheldon, de Big Pack Theory. De que la gata estaba por la calle o la casa, tal cual, y de pronto cuando escuchaba lo de Penny, Penny, Penny, se giraba siempre. Pues a partir de ahí Penny.
Al final tienes que buscar cuál es la sílaba que a ellos más les va a llamar la atención. Truco casero y estoy seguro que habrá por ahí mil litólogos que me van a decir, no, se hace así o se hace así. Bueno, a mí no funciona. Es funcional, es muy importante. Bueno, pues nada, yo tengo cinco gatos que no lo he dicho ahora, actualmente. Eso ya es colonia. Ya es colonia, sí. A veces lo pienso cuando les doy de comer. Eso es lo que no te explica nadie, que a mí me llama mucho la atención, ¿no? Cuando llegan y te dicen, bueno...
A ver, todos hemos aprendido a base de errores. Yo el primero que tuve fue mi primera gata de mi edad adulto. La tuve en solitario hasta que descubrí que era lo peor que podía hacer para una gata. Las gatas necesitan tener... Bueno, digo gata, pero era gato porque realmente tenía unos perfiles muy femeninos. Este lo que tiene que tener siempre es alguien.
Entonces dices, bueno, donde comen uno comen dos, evitas problemas de juegos inadecuados, de que se te rompan las cortinas, de que los sofás queden totalmente arañados, pues a base de tener a alguien con quien estar jugando y que no le entre un aburrimiento terrible que no sepa qué hacer. Entonces, a mí el error, ya te digo, fue ese. Y después empecé, bueno, donde comen uno comen dos, de dos a tres tampoco. Sí, sí, sí.
Y la verdad que de 3 a 4 sí que noté el gasto mensual y esa nena, que ahí ya dije, guau, y ya empieza a picar, ¿eh? Sí, sí, es un gasto mensual, pero bueno, es como todo. Si tú tienes un animal, tienes que ser consciente de que necesita... Totalmente de acuerdo. Y en unas condiciones... Exacto, tienes que tenerlos bien, claro. Bueno, yo lo digo, en parte no estoy totalmente de acuerdo contigo, porque... ¡Bien! Esta es de la mía. Porque yo tengo a Kitty...
Kitty adora a Elena. O sea, donde va... Yo sé que Elena está en el baño porque Kitty está esperando a la fuera. Ah, bueno, pero esos son gatos que son personalizados, que se quedan con un humano. Sí, exacto. Pero Kitty hubiera sido feliz estando sola.
Sí, estoy de acuerdo con que hay gatos... Son específicos, claro. Pero ya son muy concretos. O gatos que se han educado previamente, que han estado en solitario, pero el gato en la naturaleza funciona de una manera diferente, pero es ideario. Quitando los que llamamos errantes, que son los gatos, estos machos alfas que van dando vueltas. Y después lo que tú dices, está el gato personalizado. Nosotros teníamos en casa Amos...
que mi mujer se lo pone en el fuluar y sale a la calle y no se va a moverlo, para que sea un gato de casi ocho kilos. Pero bueno, te lo pone en el fuluar, un siama es de estos fortotes, de hueso grande. ¿Por qué? Porque es humana y lo que hace es humana no hay ningún problema. Y entonces va a estar ahí súper bien. No todos los gatos tienen esa naturaleza.
No, no, por eso digo que tienen la tonalidad, es decir, que cada uno es un individuo en sí mismo con su manera de ser, con sus necesidades, con su forma de mirarte y su dueño favorito.
Es que los animales, los gatos, adoptan humanos, no humanos. Sí, sí, absolutamente. Absolutamente. Me gusta más lo de adoptar un humano que lo de dueño. No te lo digo para mí. No, no, no. Es porque es un tema de filias y fobias con esa palabra. No, a ver, nosotros cuando viene gente y dice, quiero ver varios gatos, vale, míralos. Ay, me gusta ese, ¿por qué? Porque tiene un pelaje tal o cual, ya, pero es que te está dando la espalda. Exacto.
Mírate a este otro que desde que has entrado no hace más que mirarte y te ponen los ojitos de cordero de Goyao en plan de... Ese es el gato que a ti te toca. Claro. ¿Que te gusta más la piel de aquel? Pues si vieras la mirria del coche que llevo y lo que me gustaría llevar. Claro.
Sí, a ver, cuando tienes un animal sí que es verdad que tienes que tener un vínculo especial, ese vínculo de alguna manera el animal es el primero que lo nota, tienen una sensibilidad extraordinaria para eso, o sea, ellos ven cosas que tú jamás vas a ver.
Y yo lo puedo ver en los gatos, en los míos, personalmente. Yo tengo a Pimpón, que Pimpón es mío. Pimpón es mío, es decir, donde voy yo va él. No me deja escribir, no me deja porque está, además, con su pata. Cuando estoy leyendo, estoy escribiendo, estoy estudiando con la pata.
Diciendo, hazme caso que estoy aquí. Se pone encima de donde estoy escribiendo. No al lado, ni al otro. En el papel que estoy escribiendo. Totalmente. Quieren llamar la atención. Él sabe muy bien cómo es. Es el gato más inteligente.
que he visto nunca por eso digo que piensan te hace las correcciones y todo pues casi casi tú fíjate él tiene la manía de cuando nos vamos a acostar se cuela la habitación y entonces para sacarlos pues si se meten varios abre una latita enseguida salen
Salen todos menos él, él no sale, porque sabe que la he abierto para que salga, es decir, hay que valorar a los gatos como seres pensantes, dentro de su capacidad como animales, piensan.
Fíjate, es lo que está pasando en la ley. Ahora dicen que son seres sintientes, pero mira, también lo de pensantes, estaría bien que le dieran una vuelta a estos señores que están haciendo esta ley. Si lo definimos como pensantes, yo conozco más de un humano que no... Que no piensa. Yo creo que conocemos a los mismos tuyos. Y algún primo de esos también. De alguna manera has comentado, cuando tú escribes y que el gato escribe, ¿de qué trabajas?
Ella es multi, hace muchas cosas. Sí, hago muchas cosas, hago muchas cosas. Yo soy técnico superior en administración y finanzas. Estoy trabajando... No te lo esperabas, aquí venían dos joyitas. Estoy trabajando en otra cosa que no tiene absolutamente nada que ver y bueno, tengo otros proyectos también, no me quiero quedar donde estoy. Exacto.
¿Estudias una cosa y luego haces la contraria? Más o menos, sí. No lo que me apetece. No lo que me lleva, exacto. No me veo en donde estoy ahora, así que yo estoy siempre mirando un poquito más para arriba. Pero ahora mismo eres editora. Sí, me encanta. Es cura y buena.
Si te lleva a ti, no me extraña que tenga que ser dura. Y lo de bueno es fácil, cualquier cosa que te corrija ya es mejor. Entonces tú eras casa de acogida. Sí. Y te lo digo porque yo siempre tengo un pequeño problema con eso de las casas de acogida, porque al final la gente acaba adoptando los gatos, con lo que deja de ser casa de acogida para ser adoptantes.
Pero ahí entra el círculo también en el que ya puede ser fuente de inspiración para tener más casas. Ese es el hecho diferencial por el que la tenemos aquí, ¿no? Sí. Pues cuéntanos, cuéntanos, ¿cómo haces esas cosas tan maravillosas? Pues nada, bueno, yo he de decir toda la familia Gatuna que tenemos, tienen nombres y apellidos, tal cual. Como toca, ¿no?
Hay que decir que cuando tienes un... Es que a mí no me gusta llamarlos mascotas. No me gusta ese término. Porque no son mascotas. Es un miembro de la familia. Como he dicho antes, son... Yo veo muy positivo el hecho de que tengan un apellido. Me encanta eso de que cuando, por ejemplo, vas al veterinario y ya directamente sacas la cartilla. Nombre del gato. Vale. Pero después te ponen tu apellido. Con lo que pasa es ser un miembro más de la familia. Es un miembro de la familia. Totalmente.
Tener un gato o cualquier animal no es solo cuidar del animal. Es muchísimo más porque, por ejemplo, una de las cosas que yo más agradezco cuando entro a casa es que si tienes un mal día, esos ojitos que te miran no te juzgan. Te miran por lo que tú eres, no por lo que has hecho, no por lo que te has equivocado. Ahí está. Él va a ti, te ronronea. El ronroneo es una terapia brutal.
porque te sana el alma y el cuerpo. En cuanto a lo del cuerpo, comentar, para quien no nos sepa de nuestros oyentes, la misma frecuencia que utiliza el gato en el ronroneo es exactamente la misma que se utiliza en medicina para soldar los huesos. Lo complicado es convencer al gato que se te ponga encima del hueso roto del humo plato y decir, ronroneo ahora, porque entonces si lo estás obligando te va a decir... Sí, sí.
Pero sí, sí, es interesante. Sí, así es. Yo la verdad es que no contemplo la vida sin ellos. Han sido procesos duros porque lo hemos pasado muy mal. La pérdida de un animal de compañía es muy dolorosa. Es un duelo.
enteramente. Es un duelo. De hecho, yo hace poco vi una empresa, estoy intentando recordar el nombre, pero no me acuerdo ahora, que te da días por defunción de un animal doméstico. Pues así debería de ser. Lo equiparan directamente con el duelo con un humano. Sé que hay gente que vais a decir no es comparable y yo voy a decir no tenéis animales de verdad. Exacto.
Yo cada uno de mis animales de casa, de los que me han tocado, me han dejado tocado. Igual que también lo ha hecho cualquiera de mis familiares que ha fallecido. Sí, sí. Se va una parte de ti con ellos y una parte muy honda porque estás conviviendo con ellos todos los días.
Entonces, echarse en falta esos gestos, esas travesuras, esa manera de comunicarse contigo. El verlos cuando ya no están. A mí eso me ha pasado mucho, que pasas a un sitio donde solían estar ellos y la cabeza tenía ya y te ves ahí con un flash, volves a mirar y dices, no está o es una mochila que me ha dejado. Pero sí que te viene ese flash otra vez a la cabeza. Claro.
Y son puentes de inspiración también. Sí, también, también. Sobre todo por Elena, que bueno, luego ya hablaremos. Elena tiene que tener su espacio. Vale, adelantamos un poquito lo que es de Elena y a... Sí, Lucía. Cuéntanos, ¿qué hace Elena para que nosotros le demos un espacio más adelante? Bueno, Elena estudió Bellas Artes. Bonito. Trabajó de fin de grado. Fue un libro muy bonito. Una historia sobre un gato.
està molt ben il·lustrada.
Y curiosamente, trabajo una compañera me dijo, este libro puede ser perfectamente una buena manera para explicarle a los niños la muerte. Pues habrá que trabajarlo. Yo no había pensado en ello, pero es cierto que es una manera muy dulce de decirles que ese animalito que tienen al lado un día no va a estar. Y que aprovechen el día. Y que aprovechen, sí. No sé, le vi una sensibilidad, es una niña muy sensible. La tiene, la tiene.
Mucho. Las dos lo son cada una a su manera. Pero Elena tiene un punto de... Se inspira en cosas que a lo mejor tú no les ves sentido. Tiene esa intuición. Bueno, es un artista, ¿no? Sí, es un artista. Es un artista tal cual. Y sobre todo si le dices, dibuja un animal, se vuelve loca. Y te hace las cosas más bonitas que hay. Y cuando ves esa imagen dices, estoy sintiendo al animal. ¿Por qué ha convivido con gatos? Quizás.
No queremos decir nada porque se queda como que muy claro que nosotros somos pro. Pero evidentemente tener un escal en tu vida te cambia mucho. Y a los que me vais a decir, tengo una pecera con 20 pescaditos pequeñicos, que no me acuerdo ahora el nombre de ninguno, yo qué sé, pues también tendrán su cosa. No sé deciroslo porque yo pecenas en casa no tengo.
Pero bueno, también. Yo he visto gente que toca el cristal y los peces suben enseguida para arriba. Pero pasa como hablábamos el otro día. Yo una tarantula venenosa no acabo de verla con mi animal doméstico. Yo puedo quererla mucho, pero no sé ella cómo me querrá a mí. Ellas en su hábitat están bien. Bueno, estamos hablando más de seres...
Tampoco me gusta la palabra domesticados. Seres que conviven con otros seres en un hábitat cerrado. Comunitarios. Sí. Es una comunidad. Y el aporte que tienen estos animales a la familia...
y la familia a estos animales yo el concepto que estás yendo tú ahora yo me lo saltaría yo creo que directamente son miembros de la familia entonces hay familia que tú tienes por narices que es la consanguínea y otra la que tú eliges como por ejemplo pareja y a tus animales domésticos los sueles elegir pero no me estás entendiendo por donde voy yo te estoy hablando y a lo mejor ahí Lucía me va a decir pues tampoco cuando convivimos todos todos aportamos algo
Algo en lo que aprender del otro. Y ellos nos enseñan mucho. Sí. Muchísimo. Es así, ¿verdad? Muchísimo. Y con eso quiere decir que al mismo tiempo que nos enseñan...
Ellos también aprenden de nosotros. Lo que pasa es que los gatos son más listos. Saben cómo dominarnos. Sí. ¿Verdad? Sí, sí, sí. Completamente. Esas películas que hacen de... Los gatos van a dominar el mundo. Sí. No son tan malos como lo pintan en las películas esas de perros y gatos, que siempre el perro es el bueno y el gato es el malo. Yo creo que es al revés, pero vale. A ver... Y perros y gatos y gatos. Exacto. Eso te iba a decir, que es lo que yo siempre vuelvo a decir lo mismo.
Aportar, aportar mucho. Por ejemplo, si tienes niños, yo desde el principio, desde siempre, les he intentado inculcar la idea del respeto por todo lo que se mueva. Da igual que tenga cuatro, ocho, diez, veinte patas.
Da igual. O sin patas. O sin patas. Que tenga alas, lo que sea. Está vivo. Es un ser vivo. O sea, tú le haces educar a tus hijos con los animales. Claro. Y por el respeto. Exactamente. La mejor educación social que existe. Ese es el respeto por todo aquello que está vivo. Tú, si lo matas, no le puedes dar la vida otra vez. No eres Dios. ¿Y por qué lo has matado? ¿Qué te ha hecho? Eres tú millones de veces más grande que él.
Entonces, ese bicho tiene más miedo que tú. A ti. Exacto. Yo, desde pequeñas, y de hecho ellas, pues, y mi marido igual, mi marido no le gustaban nada a los gatos. Nada. Y ahora, esa adoración pura lo que tiene con ellos. Él ha sido una auténtica transformación vital. Con los gatos. A él no le gustaban ni... De hecho, he conseguido lograr algo más.
en donde vive mi suegra, un pueblecito de València, una gata se autoadoptó. Anda. Literalmente. Las mejores. Tú eres mío, ya está. No sabemos por qué, pero se autoadoptó.
Mis suegros nunca habían sido de gatos, sí de perros, han tenido perros siempre, pero de gatos nunca. Bueno, pues yo me quedé sorprendidísima porque intenté un poco explicarle cómo es un gato, que no tienen nada que ver con el perro, el modo de acercarse a ellos, no puedes acercarte igual que a un perro porque ellos son muy sensibles. Si eres busco, el gato se va. Y ahora mi suegra
La gata la adora. Literalmente está preocupada por ella si viene, si no viene, si come, si no come. Realmente, no sé, siento como que he proyectado esa... Pues por eso digo que eres un referente a nivel de cómo es el casa de acogida, como también dice Juan Carlos, al final acabáis siendo adopción.
Pero tú la has extrapolado al tema de enseñar a los demás que también pueden seguir. Como proyecto educativo que está extraordinariamente bien. Porque con los gatos lo que solemos tener es un gran desconocimiento. La gente conoce muchísimo mejor a los perros.
El perro es un animal gregario maravilloso y además es un animal que necesita líder siempre. Sí, exacto. Y si no es cuando tienes problemas con el perro porque tiene una mala conducta porque si nadie me manda pues igual me toca a mí mandarte a ti. El gato es totalmente diferente. El gato no le impongas normas que se ríe en tu cara. No tiene ningún problema en darte la espalda y decirte, ala, ahí te quedas.
no porque se vaya sino porque no te hace ni caso entonces la gente que no ha tenido gatos sobre todo la gente que ha tenido perros pero no ha tenido la suerte de tener un gato cuando empieza a conocer los gatos se queda sorprendido no renuncian a los perros evidentemente yo tampoco pienso que son animales maravillosos
El problema es que la gente no ha tenido ese contacto previo con el gato. Claro, y además hay una mala interpretación porque todo el mundo piensa que un gato es un ser solitario, que puede estar en casa solo y ya está. No, absolutamente erróneo. El gato necesita de su dueño. Y de hecho... Ha dicho dueño...
De su tutor, de su familia, de su referente humano. Exacto. Tutor queda chulo, la verdad. La verdad que sí. No, y la palabra que ha dicho él... Tutor. No, de los gatos. Esa no la vamos a quedar. ¿Cuál?
Gatonalidad Gatonalidad Me usa esa palabra Yo me quedé el otro día Después de lo del programa en la tele Que nos grabó Animalades y esas historias Una compañera hablaba de que su casa estaba gatificada Y es verdad O sea, cuando una casa está a prueba No solo a prueba Sino que se nota que los gatos son los reyes de la casa Sí, sí Es una casa que desde que entras hasta que sales Sabes que hay gatos Absolutamente Pero esa palabra nos la quedamos La vamos a usar más una vez ¿No la prestas? Sí, sí, claro Toda tuya
Que la pensaba quitar igual, o sea, que mejor se la prestas. Hombre, ya estamos. Aquí, este hombre. Sigue, Lucía. Pues el concepto de que es un animal solitario es completamente erróneo. Dónde vas tú, va el gato. De hecho, tú estás en una habitación, está durmiendo, el gato está a tu lado. Hay una excepción.
Si tú tienes la calefacción puesta en el comedor y tú te vas a la salita, el gato se queda en el comedor. Vendrá de vez en cuando mirar que estás bien y echarte un ojo o apedirte un mínimo, pero en el comedor, que es donde está la estufa. Sí, exactamente, eso sí, el calor es fundamental para ellos. Después, pues bueno, tienes...
La intimidad la tienes limitada, restringida, porque, claro, donde vas tú, el gato, él no entiende lo que estás haciendo en el cuarto baño. Cierra la puerta. No te han maullado detrás de la puerta. Ya se cansa. Que se cansa.
Nosotros tuvimos a Chula, que era una gata de calle, una carey maravillosa, que para dormir necesitaba ponerse entre mi pareja y yo y tocarnos a los dos. ¡Ay, qué gracia! ¡Anda! Se acabó la vida conyugal. Tienes una gata en medio toda la hora. Y claro, cuando a la hora de dormir lo habrás notado que los gatos te van todos a la cama. No dejéis subir los gatos a la cama. O intentadlo.
Bueno, yo ya te digo que tengo el truco de abrir una gatita. Yo tenía el pulverizador. ¿Cómo? Pues yo no. Yo tengo lo de los cuatro angelitos rondan mi cama, por los cuatro gatitos rondan mi cama, muro en cada punta. Cada uno tiene su postura, su posición. Pero hay gatos que sí que cogen una postura a la hora de dormir y ya te puedes mover como quieras, que el gato no se mueve. No se mueve.
Y consejo para los novatos. Es muy divertido cuando son cachorrines, jugar con ellos, con la sábana, con los pies, está igual. Recordad que el gato crece y no va a entender que habéis cambiado. Entonces, si os da un mordisco, un arañazo a las 3 de la mañana, con los deditos de los pies que con los que vosotros jugabais, pues ya sabéis, con los gatos no se juega en la cama.
No, no, además si se mueven los pies debajo de la sábana, él está viendo una presa, no está viendo tus piernas y tus manos. Después, bueno... Enviad a vuestra pareja, dormí en la habitación de al lado y que se lleven los gatos. Nosotros decimos que somos muy escuchadores, me refiero, sobre todo del puchi. Ah, estás hablando de los gatos. Sí, de los gatos, de los gatos. Entonces decimos...
Tienes que pagar el alquiler. En fin, que es una fuente de diversión eterna, especialmente cuando no está bien asustarlos, pero es verdad que si se asustan no puedes evitar reírte porque sus reacciones son...
Sí, una experiencia de... El Oreo introdujo la bolsa, introdujo su cabecita, perdón, una bolsa de papel.
Se le quedó enganchada, entonces empezó a agitarla. ¿Y el ruido qué hacía? ¿Se asustó más? No, se asustó a los demás. Claro, recuerdo, aún me da la risa pensar en el modo en que todos salieron corriendo, en plan, salve si quien pueda. Eso es lo normal. Y claro, es muy divertido, ¿no? Pues evitar...
Te dan muchos momentos de risa, de cariño, de decir, venga, ven, ya está bien, no ha pasado nada. Sobre todo a las 3 de la mañana cuando el gato vomita en mitad del pasillo y te toca levantar y limpiar. A ver, aunque es un animal, no es nocturno en sí, es... No, es crepuscular. Es crepuscular, exacto. Ellos... Explicamos, crepuscular significa al atardecer y al amanecer. Eso es. Bueno...
Generalmente al amanecer sí, porque a las siete de la mañana ya quieren salir, quieren entrar, ya te piden comida. Pero sí que es cierto que en cierta forma sus ritmos circadianos, por decirlo de alguna forma, se adaptan a ti. Entonces, por la noche duermen. Y duermen. Están todos tranquilos. Y si no es que haya algún problema o que alguno esté enfadado, yo tuve...
Ya te contaré cosas. Tengo una experiencia que contradice un poco lo que dices. A mí me gusta en verano dormir con las ventanas abiertas. Hay mosquiteras, sí, pero las cucarachas son muy listas. Y sabes que en verano aparecen cucarachas. Y de pronto, en mi caso por lo menos, lo que noto es hiperestimulada a toda la manada de casa.
Sí, claro, porque hay mucho eso. Es alimento, pero también es un jugueso. Es un juego, exacto. Y entonces, hasta que deciden comérsela, la putean mucho. Sí, es cierto, absolutamente. Y entonces tú estás durmiendo y de pronto escuchas en mitad del pasillo unas carreras arriba abajo y dices, coño, me trajo el tiempo.
Te levantas, te cites la luz y tienes cuatro o cinco caritas mirándote diciendo, aquí no pasa nada, puedes volver a dormir, no ha pasado nada. ¿Y esa pata? Exactamente, así es, así es. De hecho, son... El mejor insecticida. Total, eso ya decía, es un insecticida. Yo sé que hay algo por los gatos.
Yo recuerdo, a nivel anecdotario, cuando llevaban los gatos en Valencia, la calle Jorge Juan, Jaime Roch, donde es la colegia alemana, recuerdo un señor que era el portero de una de las fincas y a mí me llamaba la atención, por alguna vez que hemos hecho un rescate en la zona, que tenías el señor en su sillita de estas bajitas de madera, sentado en la calle, frente al calavellam, en castellano...
Alcantarilla, boca de alcantarilla, ¿vale? Enfrente a la boca de la alcantarilla, el señor mirando, y claro, te llama y dice, venga, señor, las tres de la mañana, ¿usted qué pasa? ¿Ha tirado a la mujer de la cama o qué? Y dice, no, no, espérate, espérate. Y se le ponían los gatos en círculo, frente a la boca de la alcantarilla, a esperar que salieran las cucarillas. Y los gatos se lo pasaban. Sí, sí, sí, correcto. Correcto.
Y una pregunta que te voy a hacer, que, bueno, a mí, Lucía, me la ha enseñado más de una vez, pero normalmente los gatos con los ruidos se estresan. Pues yo no he visto gatos más tranquilos viendo a Lucía o tocar el violín o directamente con el piano. Durmiendo. Sí. Al lado. O sea... ¿La música Mansalacieras lo habías oído antes? Sí.
Pues mira, que te pongan a ti un poquito de música, a ver si te vas a dar un rato, guapo. No, no, es decir, a ver, normalmente un gato cuando convive en un sitio, en una casa, en un lugar, se acostumbra a...
Pero la música es diferente. Además se la hacía así, pero según los ritmos de música, lo que hagas, lo que... Nosotros te recuerdo que tenemos tantos que les gusta el black metal, ¿eh? De hecho, el circuito mío, ¿sabéis qué hacemos? Sí, pero tú, yo, Lucía y Majo podemos decir, vale, bien, pero normalmente no...
Normalmente no. Cuando tú le dices tener cuidado, los ruidos a mi gato le estresan. Bueno, según cómo hayas acondicionado a ese gato. Pero un gato, ya te digo, la imagen que a mí me ha enseñado Lucía, tocando el violín o simplemente con el piano, encima posado y durmiendo, sí, es una maravilla. Hasta que llega payaso. Eso sí. Es una tortura tanto para ellos como para mí. Bueno, Nico no. Es que yo tengo un gato que es ciego y sordo. Nico se la sopla.
O sea, de eso un día tenemos que hablar, de ese tipo de gatos que son ciegos y sordos, que dices, ¿cómo es posible? Pero que hacen los humanos igual. Yo recuerdo una vez una mascleta que estaba yo en la calle y me pilló eso, las dos, y había una parada al autobús. Y los petaros estaban justo detrás, ¿vale? Y le pegan a un fuego y había una parejita y una señora mayor.
La parejita, cuando los pentanons empezaron a subir, se marcharon, pero la señora estaba sorda y hasta que no reventó el cristal no se dio cuenta que iba a la película. Un gato sordo hace lo mismo. ¿Un gato sordo? Sí, pero un gato ciego y sordo que a mí me dijeron, no te va a durar. O sea, es un animal... En una casa... En una casa no...
Lucía sabe cuál es porque lo ha visto. Es el chofer de la rumba. No sé si te enseño el vídeo que la sabe apagar y encender y se sube encima de la rumba y es el chofer de la rumba.
Encende y apaga la rumba un gato ciego. Un gato ciego. Y sordo. Y sordo. O sea, que no te oye cuando llegas tú por detrás. No. No. Pero, ya te digo, pues ese animal, he intentado ponerle yo cascos, o sea, con música, es sordo. ¿Pero qué haces eso? Si es malísimo para los bichos. Escúchame. ¿Usabas la sensibilidad? Pues le gusta mucho Mozart. Bien. Pero no le compra cascos...
A ver, ¿dónde quieres que pueda escuchar la música? Pues la pones ambiental. Ambiental. Tú primero coge al gato y enciérralo. Cuando lo tengo durmiendo, sí que suelo escuchar música, yo sí que le pongo los cascos míos y...
A ver, volumen bajito. Y tan bajito. Y tan bajito. No vaya a ser que alguien nos escuche a alguien y diga, ah, pues no pasa nada, voy a poner... No, hombre, por favor, no, no. A Reimstein, a toda potencia, al gato. Le hemos roto los disparos. Hombre, no. Yo te estoy hablando en cuestión de, ¿cómo dices tú? A mí me ha ido bien, aquí no tiene el porqué irte bien en ese concepto.
De todas maneras, bueno, lo dejamos tener claro que no hay que ponerle los cascos a los gatos. Bueno, pero al menos... Que papa a veces hace cosas raras. Pero a mí me quiere. Bueno, eso sí. Y no. Bueno, pues ya hemos llegado al final del todo de nuestra entrevista y sí que nos gustaría, Lucía, que nos dieras un consejo para las familias que tienen pensamiento en ser casada acogida o de adopción.
Eso, porque la gente se asusta mucho con ese tema cuando dicen, vas a ser casada cogida y dices, wow. Exacto. Yo, por ejemplo, dentro de la sinceridad que practicamos aquí, yo no sirvo para nudrizar.
Lo siento muchísimo. Nos ha pasado en varias ocasiones camadas que nos han dejado en puerta de casa. Si sobreviven... Sí, se pasa muy mal. Se pasa muy mal. Y después, cuando tienes que darnos en adopción, entrada en Yale o en Oxford o lo que sea, no es tan dura como el examen que le hago yo. Sí.
Es que no te vas a llevar un gato que he criado yo en su primera etapa para que después vaya a una casa de un... Pero bueno, tú estás hablando de casa de acogida, eso ya es nodriza. No, no, he dicho nodriza. Ah, vale. Es que las nodrizas... Yo lo de nodriza no sirvo. Cuando entran con nodriza, lo primero que hay que decirle es, de la camada que tienes, piensa que te sobrevivirá uno o ninguno. Tenemos que hacer esas malas noticias. Es duro.
Y después también tienes que dejar bien claro que el gato estará temporalmente contigo. En tu casa, sí. El objetivo es que este gato acabe en una familia, que las hay buenísimas, en la cual el animal pueda rehacer su vida y ser, como hemos dicho hace un momento, un miembro más de la familia. Es difícil, porque después llega la señora que te ha hecho de nodriza y dice no.
No, a mí ese me cae mal, porque me ha mirado reojo, ya no lo quiero. El gato de abufa no lo quiere. ¿Qué consejo darías tú? Bueno, pues el consejo es... Hay que pensarlo, obviamente, pero una vez que se toma la decisión, dar todo el amor posible a ese animalito y pensar que le estás dando una oportunidad increíble
a un gato que a lo mejor en otras circunstancias hubiera estado en la calle. Exacto. Entonces sentirse como que realmente esa obra es un paso de gigante hacia una evolución más humana, para mí más inteligente y sobre todo sensible del respeto a esos animalitos.
Yo añadiría una cosa más, que no solemos nunca hablar de ella. Un gato en la calle, en la naturaleza, no tiene acceso a las caricias, al cariño. Y cuando el gato conoce eso, ya no lo suelta. Se enamora perdidamente de esos humanos porque eso de que pronto le acaricies, le hagas caricias...
No cometáis el error, como hice yo, de enseñarles a tus gatos que sabes hacer masajes y que se los haces a ellos, porque después te los exigen. A ver, cada uno tiene sus cosas, pero aprendes a conocerlos y cuando vas a dar ese animalito al dueño, ya le dices, le gusta esto, esto no le gusta. Eres un eslabón fundamental en esa cadena.
Y yo siempre he pedido fotos al dueño. Por favor, mandame fotos de cómo está. Yo me quedo más tranquila. Es que es necesario, ¿sabes? Que nosotros, por ejemplo, con nuestro contrato sí que estipulamos las visitas. Claro.
Porque alguien puede parecer muy majo y después... Hemos tenido algún problema de gente que parecía maja, pero después no era tanto. O sus circunstancias habían cambiado. Eso también hay que darlo en cuenta. Pero es cierto, las casas recogidas son un eslabón fundamental dentro del proceso de cualquier protectora. Porque retiran de la calle animales que están en peligro claro
Dan la posibilidad de una socialización correcta a los animales y después dan animales que ya están preparados para vivir en domicilios. Exacto, exacto. Sí, porque yo en casa...
He socializado a algunos gatos, que ha sido una experiencia maravillosa de estar arrinconados, bufando en un rincón, al cabo de dos días de estar en tu cuello ronroneando. Entonces, es una satisfacción tan grande cuando sientes que ese animal ya ha dejado de tenerte miedo, sabe que está seguro...
Y también hay que pensar que cuando tú le entregas un animal a una familia, lo mejor eres tú que lo estás salvando de algo, le estás quitando la soledad. Es un compañero de vida que va a tener esa persona, ese niño le va a enseñar el respeto, va a tener un compañero de juego que le va a ver crecer.
Y que perpetúas el tema de la educación. Sí. Tracas de animales, os educáis mutuamente y tú das tu experiencia de vida a esta nueva familia y eso se perpetúa concretamente. Sí.
Bueno, pues hemos acabado. Hablaremos también con tus hijas y a ver si quieren hacernos una visita y sobre todo hablarnos desde su experiencia también. Y muchísimas gracias por todo lo que haces, por lo que nos ayudas y por lo que eres. Muchas gracias a vosotros. Aunque no te lo creas, estás todavía en Conexión Animal.
Y seguidamente entramos en la sección con Gemma Moyá y nuestros casos de adopción. Hola, hoy os traigo unos casos muy especiales y muy urgentes. Nuestra compañera de conexión felina tuvo un ictus muy fuerte. Gracias a Dios ya está estable, pero hasta dentro de muchísimo tiempo no se va a poder hacer cargo de los gatos que tenía en su casa.
Ella había convertido su casa en un refugio para gatos con inmuno y tenía 30. Los gatos están estables, pero necesitan un hogar y alguien que les dé mucho amor y mucho cariño. Hoy os presentaría a tres, Joanet, Oro y Tabalet. El resto de las semanas, poco a poco, os iré contando cosas sobre los otros bichitos.
Joanet es un gato con el pelo semilargo y una mirada profunda que te mira hasta dentro del alma. Oro es un casisiamés con unos hermosos ojos azules. Y tenemos a Tabalet que es una vaquita de ojos verdes y nariz rosadita. Ellos junto con sus hermanos necesitan vuestra ayuda.
Os paso el correo de Conexión Felina, ya que si no podéis adoptar porque no os cabe más gente en casa, por lo menos ver si podéis echar una mano. El correo es cfcullera.conexionfelina.org Os repito, cfcullera.conexionfelina.org
Nosotros habíamos pensado en llevarlos a algún tipo de refugio, pero claro, para eso se necesita un dinero que desgraciadamente no tenemos. Por eso pedimos ayuda de la forma que sea, ya bien sea en forma de adopciones, dándoles un hogar a estos gatitos o bien si nos podéis echar una mano, ya que la casa donde están hay que vaciarla y no tenemos sitio donde llevarlos. Nosotros estamos ya hasta arriba.
A ver si nos puedes echar una mano. Tendrás una luz más en tu casa. Vamos a nuestra radionovela. Desagato. La historia de más de un gato. Interrumpimos la conexión para ofrecerles un desagato. Una emotiva historia que se introduce en el interminable ajetreo de las prote...
¿Qué tal tu primera pelea? ¿Te ha quedado una pinta de malote con estas heridas? No me lo recuerdes. Ya bastante que he tenido que volver a esa clínica. ¡Cómo duele!
Pues tienes suerte que no te hayan devuelto afuera. Si no te comportas, créeme, aquí no quieras tener enemigos. ¿Pero qué dices? Si fue la otra la que empezó a pegarme zarpazos de la nada. En fin.
Usted está bien empleado para que veas lo importante que es cumplir las normas. No me voy a aprender ninguna norma. Dudo que me veas mucho más tiempo por aquí. Visto lo visto, hasta tengo que ir yo a por mis humanos, ya que ellos no vienen. Siempre tengo que hacerlo yo todo. Es agotador que todo el mundo dependa de mí. Te lo voy a contar, pero no se lo digas a nadie.
Voy a idear un plan para escapar. Lemon, tú conoces este lugar mejor que yo y te concederé el honor de ayudarme a buscar un modo de salir de este vertedero. Luego te dejo acompañarme. Si te ven conmigo mis humanos lo entenderán y te podrías quedar en mi casa. Ya sabía yo que harías alguna tontería. Que sepas que ahí fuera no te esperan nada bueno.
La pelea que tuviste ayer no es nada en comparación con lo que te puede pasar. Boris, puede que ahora no te lo parezca, pero no todos los humanos tienen buenas intenciones como los de la protectora. Hay personas que nos consideran una plaga y solo con vernos por la calle, bueno, no quieras saber lo que ocurre.
Y muchas gracias por ofrecerme el honor de ayudarte a escapar. Pero voy a pasar. Aquí tengo todo lo que necesito. Mis amigos están aquí y hay gente que me quiere de verdad. Si hubieras vivido lo que yo viví, no te atreverías a decir eso.
Vaya, yo que pensaba que eres un poco más lista, pero muy bien. Yo me las puedo apañar solo perfectamente. Además, si tú supieras lo importante que es para mí, el juguete que dejé aquel día en el que me atraparon, me ayudaría sin dudarlo. Lo necesito, necesito saber que mi vida volverá a la normalidad, que esto no es todo lo que me espera. Tan difícil es de entender, solo porque tú no hayas tenido una buena vida, no significa que todavía no pueda recuperar la mía.
Muy bien. Buena suerte. ¡No! ¡Espera, Lemon! Creo que me he pasado. Bueno, ya me preocuparé más tarde por eso. Ahora tengo otra prioridad. A ver, ¿era por aquí? Hola, buenas. ¿Puedo pasar? Gracias. Por favor, ¿podríais daros la vuelta? Es que tengo que usar el baño, por favor.
¡Ay! ¿Por qué me tiene que pasar esto a mí? ¡Qué humillación! Si mis humanos supieran que tengo que compartir el arenero con esta plebe... ¡Uy! ¿Y es en el suelo? ¿Cómo puede dormir ahí con este olor a desinfectante barato?
Me da lástima. Eh, tú. ¿Qué? ¿Se te ha perdido algo por aquí o qué? Perdona. Solo estaba analizando los fallos en la infraestructura. Pues analiza esto. Si sigues mirándome, te voy a dejar la otra oreja a juego con esos zarpazos que llevas. ¡Lárgate! Tranquilo. Ya me voy. Definitivamente alguien tiene que revisar esos modales.
¿Quién es ese desgraciado que me mira en el agua? ¡Pero si soy yo! Mírate, el pelaje sucio y mugriento, oliendo a pino asqueroso y la cara hecha un cuadro. Si me vieran ahora mis humanos, me confundirían con esos gatos cuya afición es perseguir pájaros por la calle. Es inaceptable.
Te sigo viendo, Narciso. Vete y deja de admirar tu careto o te daré motivos reales para mirarte las cicatrices. ¡Ya me iba! Estaba comprobando la pureza del agua, que, por cierto, es pésima. Dante, deja de molestar a los demás. ¡Ah! ¿Qué me has tirado? Juro que mis humanos te llevarán a juicio por esto.
Buen aterrizaje, Narciso. Pareces un trapo viejo. Callaos. Pronto recibiréis noticias de mi abogato. Ay, Dante. Qué desastre, Che. Creo que a alguien le va a tocar pasar por la bañera. Oh, no.
Vale, y a continuación ahora para poder seguir... ¿Qué vamos a oír ahora?
Ahora vamos a entrar en la sección de Mercedes Aldani. Mercedes ha recibido un audio de WhatsApp de Alex en el que le está pidiendo... Un audio de WhatsApp. Sí, hombre. Y ha gustado, ¿eh? Ha dicho que por primera vez encuentra el color y el calor de alguien que está preguntando. Y bueno, este es el audio y la respuesta de Mercedes. Buenos días, Mercedes.
Pues mira, te comento. Mi pareja y yo tenemos dos gatos de un año, ¿vale? Cheddar, que es un macho pelirrojo, y Pimienta, que es una hembra carey. Adoptamos a Cheddar cuando Pimienta tenía unos tres o cuatro meses porque ella era bastante agresiva y pensábamos que era porque le faltaba un hermanito para jugar y que se regulase. Y la verdad es que desde entonces Pimienta se ha calmado bastante. El problema es que Cheddar a veces es demasiado bruto jugando.
Y, por ejemplo, pues no sé, pimienta está durmiendo y cheddar se acerca, la lame y luego acaba mordiéndola. Cuando están jugando, a veces es tan bruto que pimienta le bufa de estar harta. Entonces queríamos saber si esto es normal o si hay alguna forma de ayudarle a regularse un poco y que no sea tan bestia con pimienta. Y la segunda duda que tenemos es respecto al veterinario. En este caso cheddar se comporta bastante bien.
Pero pimienta es la que se vuelve muy agresiva. Ha llegado a necesitar sedación entre varias personas para poder sacarle sangre. Incluso en una de estas intervenciones pegaba tales mordiscos que acabó perdiendo un diente. Entonces no sé, era por sí que nos podías recomendar para manejar mejor estas dos situaciones con nuestros gatetes. Muchas gracias.
Hola, buenos días, buenas tardes. Nada, perdonad la voz, pero es que he estado muy resfriada y todavía colea un poquito el tema. Bueno, en respuesta al tema sobre cheddar y pimienta, pues para el tema de la relación entre ellos...
Bueno, los machos jóvenes suelen ser a veces bastante brutos y porque tienen una energía enorme. Entonces la opción es crearles un refuerzo negativo para cuando hacen este tipo de actividades un poco brutas. Entonces es tener siempre a mano un spray con agua. Y cuando lo veáis que la situación se pone...
tensa o que ella empiece a bufarle, pues es simplemente echarles un soplidito con el spray y decirles no, eso no, tranquilos. Y bueno, no será la primera, no será la segunda, pero cuando se lo hayáis hecho varias veces se habrá creado un refuerzo negativo y él sabrá que eso no lo tiene que hacer. Porque si no ya sería entrar en temas de darle medicación. Lo que pasa es que eso no lo hace por nada, sino porque
Es un macho potente y joven y es su forma de hacer las cosas en plan bruto. Entonces, bueno, esta es la primera. En cuanto a pimienta, que es agresiva y se pone muy agresiva cuando va al veterinario, pues bueno, hay medicamentos que podéis incluso comprar a través de Amazon, como por ejemplo el Zilkene, Z-Y-L-K-E-N-E,
que dándole una pastillita al día, pues también puede servir. Lo que pasa es que tendréis que empezar dos días antes a dárselo. Eso los veterinarios normalmente también lo dan. Y bueno, lo que también podéis hacer es, como todo esto se debe a que la gatita se estresa, es tener el transportín siempre por el medio, para que lo vea como una cosa normal.
e incluso darle algunas chuches para que entre dentro, para que se acostumbre, y juguetes también. Y también dos horas antes, o una hora antes mejor, echar Feliway en spray dentro del transportín, para que se cree un ambiente favorable, con lo cual actuamos de dos formas, desde dentro con el Zilkene y desde fuera...
Con el Feliway. Entonces yo espero que con estas cosas se tranquilice un poquito. Y en cuanto a cheddar, pues bueno, si la cosa sigue también así, el Zilkene también puede ser una opción. Pero yo pienso que es más bien temperamento por su juventud. Entonces, bueno, si volvéis a tener alguna duda o tenéis alguna cosa más, pues bueno, ya sabéis que aquí estoy para ayudaros.
Venga, buenas tardes. Chao, chao. Miau, miau.
¿Agricultura? No, en la escaleta alguien ha escrito agricultura. ¿Vamos a hablar de agricultura? ¿Vinculados a animales? No, vamos a hablar de cultura. Joder, a ver si aprendemos a escribir. Habrá que decir solo el ogro de la hueva, que es el que nos manda las cosas. Ogro, escribe, recuerda, cartillas rubio, la letrita en grande y bien hecha. Pues esta vez nos vamos a pasar rosca. Ah, muy bien. Sí, y esta vez...
Bueno, la forma en la que vamos a dar cultura va a ser para la gente joven. Y vamos a... ¿Que tienen cultura especial o qué? Sí. Bueno, también es la nuestra. Bueno, a ver, va, sorpréndeme, ¿de qué vamos a hablar? Pues esta vez nuestra... Y es para mí una predilección. Nuestra espación blanco y es para mí una predilección. Sí, que bueno.
¡Ay! Nuestro gatero. Lo siento. Y tenemos las películas también de él. Sí, además es gatero, ¿verdad? Es gatero. Cualquier demonio que se acepte y que sea un poquito indecente tiene que tener por lo menos un gato. O dos, o cien. Y los gatos a Hellboy no se le tocan. Así que eso es nuestro consejo cultural para hoy. Como John Wynch. Has tocado mi gato. Apáñate. Yo no pego.
Sí, pero bueno, yo qué sé, era una cosa... Pues la siguiente sería eso. Vale, pues ahora lo que toca, porque ya es por ley y por derecho, es agradeceros que hayáis podido aguantar toda esta sesión de sadomasoquismo felino que hemos estado desarrollando a lo largo de esta tarde. Felino, gratuno, perdona. Y hasta sapino. Sapino es de sapino.
y digo, eh, hay muy buenas películas con arañas. No me piques. No me piques. Bueno, bueno, no nos da tiempo para más ahora mismo, pero prometemos que tocaremos ese tema de las arañas. Vale, adeu. Adiós.