logo

Conexión Animal

Conexión Animal és un espai on s'educa sobre la realitat de les colònies felines, la tinença responsable, es promou l'adopció, s'informa sobre les cures i la salut dels mateixos (tenint un consultori sobre comportament), i una radionovel·la sobre gats al carrer (Desagato), tot això combinant informació pràctica amb històries emotives i consciència social sobre el maltractament, abandó i la realitat dels animals a Espanya. Conexión Animal és un espai on s'educa sobre la realitat de les colònies felines, la tinença responsable, es promou l'adopció, s'informa sobre les cures i la salut dels mateixos (tenint un consultori sobre comportament), i una radionovel·la sobre gats al carrer (Desagato), tot això combinant informació pràctica amb històries emotives i consciència social sobre el maltractament, abandó i la realitat dels animals a Espanya.

Transcribed podcasts: 5
Time transcribed: 4h 57m 18s

Unknown channel type

This graph shows how many times the word ______ has been mentioned throughout the history of the program.

Sube el volumen. Hoy la radio tiene patas y bigotes. Comienza Conexión Animal.
Buenos días a todos y todas. Estamos en Aldaya Radio para hacer el segundo programa de Conexión Animal. Estamos aquí la compañera Pazpa y yo. A ver, en primer lugar queremos enviar un saludo muy grande, muy grande a una compañera nuestra, a Begoña, de Conexión Felina Cullera, que está hospitalizada y que esperamos que se recupere muy pronto.
Y otra cosa que queríamos comentar es que el sábado pasado estuvimos en la primera fira de Bienestar Animal de Cuart de Poblet, pero se suspendió por la climatología. Estamos a la espera de nueva fecha para volver allí y contaros todo lo que sucedió. Se supone que cuando tengan algo, bien por redes sociales o aquí en la radio diremos, y la ubicación, porque será la misma. Sí, bueno, yo entiendo que sí, pero bueno, lo que diga el contajal.
Todas las redes sociales las tenemos abiertas y si antes de grabar nosotros ya tenemos comunicación las pondremos por aquí. Hoy vamos a tener con nosotros varias secciones.
Pues vamos a empezar ya con la entrevista de Iván. Ya tenemos alguna que otra pregunta y duda para Mercedes y nos ha dado ya las contestaciones y un pequeñito consejo. Y es la persona que se va a encargar de responder todas vuestras dudas sobre comportamiento animal. Os vamos a recordar nuestro teléfono para la gente que quiera hacer dudas, preguntas varias y sobre todo el tema de etología, pero si queréis proponernos alguna cosa también estamos abiertos.
614 00 27 34. Lo repito, 614 00 27 34. Conexión animal. Aparte tenemos las redes sociales de Facebook, TikTok, Instagram, para cualquier cosa que necesitéis, opinéis y digáis.
Después de Mercedes sí que lo que vamos a tener es la sección de adopción animal con la voz de nuestra Gemma Moyá. Tendremos la parte también de cultura con los libros y las películas. Y empezamos. Hola, buenas tardes. ¿Qué tal? ¿Cómo estáis? Con Iván. Qué guay estar de vuelta. La verdad es que me encanta. Me encanta. Me encanta charlar. Como si no nos hubiéramos ido. ¿Dónde estábamos la semana pasada? Nos ibas a contar unas historias. ¡Uff!
Son historias para no dormir. ¿Tú conoces nuestro refugio? ¿Lo has visto? En vídeo. Nuestro refugio mola. No, no, no es mi casa. En mi casa yo tengo unos cuantos perros. Parece un refugio, pero sí, no. No es mi casa. Es la casa grande. Os cuento la historia porque es divertida.
No, no, no.
¿Te podrás quedar con la montaña? Y yo pensé, ¿qué hago yo con una montaña llena de perros? Ni de coña. Mi vida hipotecada a esa montaña. Sería el hombre de la montaña. Entonces empezamos a funcionar con casas de acogida. Cuando nos quedamos en casas de acogida, porque teníamos más animales, empezamos a poner animales en pensiones. Pero claro, nosotros íbamos a tener facturas de 9.000 euros al mes en pensión. Entonces, pues tampoco tenemos tantos animales y estaban todos muy perjudicados, pues...
Venga, vamos a alquilar un chalet chulo, de verdad chulo, para que podamos hacer vídeos que la gente vea que estos animales pueden vivir en condiciones familiares, ¿no? Entonces alquilamos una casa preciosa en Montecañada, cerca de donde yo vivo, le llamamos la Casa Blanca. Buah, gasoplón minimalista, súper chulo.
cómo quedaban aquellos vídeos y los perros súper felices piscina los perros pero empezamos a crecer y hacía falta algo más grande y hubo un par de vecinos que se quejaron y dijera pues mira vamos a irnos a otro sitio entonces nos fuimos a un pueblo que no puedo mencionar porque es la localización secreta y alquilamos una casa preciosa que se llama la casa grande y la casa grande se llama casa porque es muy grande
Y aquello es fantástico. 10.000 metros cuadrados de terreno, con piscinas, un césped por todas partes. ¡Qué gozada! Los perros, que muchos de ellos están en sillas de ruedas, están paralíticos. Y cuando no van en sillas de ruedas, van arrastrándose. Con lo cual, tienen césped para no hacerse heridas jamás. El sitio es absolutamente maravilloso. Y la idea después es eso, a través de nuestros vídeos, pues mostrar que animales rescatados, sillas de ruedas o ciegos o...
con enfermedades neurodegenerativas. Pueden vivir en condiciones normales en algo que es lo más parecido a un hogar que existe. Pero imagínate, tenemos perros en sillas de ruedas desde hace 13 años. ¿Tú te imaginas la complicación de eso? Apretarles, motivarles para que hagan pipí y que hagan manualmente tres veces al día y 13 años. Nuestros animales en sillas de ruedas son todos viejísimos.
Porque el cuidado es tan exquisito que nunca ha habido ningún problema con ninguno de ellos. En nuestro refugio, ya te digo, es muy guay, mola mucho. Un día tenés que venir a verlos. Nos gustaría. Tú no has estado. Y me has invitado varias veces. Iremos un día a verlos. Nosotros históricamente hemos sido contrario a los refugios.
Y me explicó. Es decir, yo he pasado por la directiva de las BAPI de Modeprán. Pero ahora te voy a decir eso. El refugio en el que estamos nosotros en cuenta no es el refugio que tiene Iván. Eso es otro concepto. No, no, no, totalmente. Pero los nuestros son refugios. Claro, diferente. Quiero que entiendas un poco. Es decir, si tú estás acostumbrado a que... Yo recuerdo, por ejemplo, cuando Modeprán se queda Valencia y Paterna...
En el refugio apenas habían animales, menos de un mes después ya no sabíamos dónde meterlos. En el momento que la gente sabe que tú tienes un sitio así, hace un efecto llamada. Y como tratamos bien a los animales, los animales duran. Entonces con esa filosofía digo, si montamos refugios de gatos, primero que nosotros estamos especializados en el gato de calle. Llegamos a cualquier animal, pero el gato de calle es donde más trabajamos. El sitio de un gato de calle es la calle.
¿Para qué lo voy a meter yo en una zona acotada? Claro. Entonces, cuando empezamos a verlos, los compañeros decían, no vamos a montar esto, vamos a montarlo, y yo decía, no, tiene ningún sentido. No, no, vais a acumular gatos, es lo que hace mucha gente. Pero al final pasa como pasa muchas cosas, ¿no? De que tú dices una cosa y mis compañeras hacen otras. Y al final tienes la realidad de que tenías refugios. Entonces ahora estamos en esa fase de arreglarlo todo. Claro. Porque...
No le puedes llamar refugio si no tienes unas autorizaciones, gente que los dos conocemos sabemos que tiene el refugio dentro de su casa, dentro de su parcela. Sí, claro. Y al final dices, hay que andar con ojo con la palabra que empleas. Sí, totalmente, totalmente. Nosotros no...
Nosotros creamos en la actualidad centros de tránsito. El nuestro es un centro de rescate. Centro de rescate. No, pero es verdad. Que entran, pero tienen salida. Se evalúan los animales. Y no damos, pues igual que tú, no damos ni situaciones, ni lugares, ni siquiera decimos nunca cuántas conexiones tenemos para evitar que esa que está en un pueblecito chiquitín de pronto venga y diga no, es que eres protectora.
que eso también me encanta que llega la gente y te dice como eres protectora esto es tuyo y como me dedico a la paz en el mundo me tengo que ir yo a todos los conflictos
Y en los centros de tránsito lo que sí evaluamos es el animal que sí es recuperable para una casa, es decir, según qué necesidad, porque hay gatos que son de calle y los ves que no, o sea, yo los he tenido en casa, es decir, ha sido imposible, los he tenido un año. Doy fe, doy fe.
Y ha sido imposible. Y después sí se ha metido en un refugio de tránsito y ha sido el más feliz del mundo. ¿Por qué? Porque es su hábitat, su forma de ser. Y en cambio hay otros gatos que también han salido de la calle y sí necesitan un hogar. Por su comportamiento, por su forma de ser, por cuidados que necesiten. Entonces en esos refugios sí que sabemos dónde sí y dónde no. Claro.
Eso no quiere decir que a los gatos se les suelte y ya está, no. Sí que se les da la ubicación, exactamente la ubicación donde ellos puedan estar seguros. Pero nos empeñamos muchas veces, y yo he aprendido de eso, de no, cualquier gato o cualquier perro, bueno, mejor cualquier gato, se sociabiliza.
Para el carro. Un gato es un gato. No le pongas sentimientos de lo que es una persona porque es un gato. Entonces tienes que tratar con él y saber hasta qué punto ese gato sí puede atender a una necesidad en un hogar, es decir, en un sitio cerrado y acotado para él o si está más estable en un sitio más abierto.
Y nos cuesta a las gateras entenderlo mucho, porque ese ánimo de, no, no, es que dentro de casa van a estar bien. Pues quizá no. Quizá no. Tenemos casos de gateras que han metido casos que les dices, no lo metas, y te dicen, que sí, que es muy bueno. Y le has rapat, como digo en Valencià, le has rapat toda la cara, cuando he intentado de ir, porque el gato es lo que quería. Y que son inestables anímicamente, dejan de comer, o sea, ellos están en otro sitio, que no es el suyo y no lo reconocen como suyo.
Eso no quiere decir que lo devuelvas a la calle donde estaba, no, pero a lo mejor en ese sitio donde sí que es un espacio abierto, donde hay más animales de sus mismas circunstancias, sí que se encuentra más. También hay que mirar si es un gato alfa, si va a estar con más gente de sus mismas características, pero la gente nueva que quiere empezar esto...
necesita de mucha formación nosotros en Conexion hacemos cursos periódicos porque es que lo necesitas por ejemplo el tema de la idoneidad que tú ahí también te sabrás mucho si un animal se te hace famoso inmediatamente tiene 300 personas que lo quieren nosotros por ejemplo ahí sí que lo puedo mencionar porque tuvo repercusión mediática en el mes de febrero se nos quemó lo dejamos ahí, se nos quemó nuestro refugio de Mislata
Uno de los gatos tuvimos una suerte increíble, o sea, totalmente agradecimiento a los bomberos y a la policía local de Mislata. Estuvieron allí enseguida. No perdimos ningún gato. Perdimos mucho, en dinero bastante.
Pero sí que tuvimos gatos que se quemaron. ¿Que guardabais el dinero debajo de la cama de los gatos? Claro, era el mejor sitio. Pero había mucha caseta de plástico y cuando se prendieron fuego uno de los gatos se quemó todas las patas. Nos costó el gordito ni nos costó dinero. El caso es que salió en adopción porque era un gato famoso. Semana y media después estaba de vuelta.
Nosotros tenemos una política de adopción diferente por diseño y también somos conscientes de que no todo el mundo, no todas las protectores pueden tener esta política. Pero para adoptar un animal nuestro, la persona tiene que tener un animal ahora mismo.
Eso es un seguro. Eso es un seguro. Porque si yo veo a tu gato, tú me dices, Iván, quiero adoptar un gato. Ah, sí, vale, perfecto. ¿Tienes gatos? Sí. Dos gatos. Ah, enséñame fotos. Gato feliz. El gato lleva contigo X años y tal. Yo sé que te voy a dar un gato y ese gato va a tener la vida que tienen los tuyos. Pero si tú me dices, Iván, me gustan los gatos.
¿Qué querría tener un gato? Y digo, ah, vale, vale, te gusta. ¿Qué es lo que te gusta? No. La posibilidad de fracaso es demasiado alta. Estadísticamente, no sé, una vez lo leí, pero creo que era un 80% de las primeras adquisiciones de animales. La primera adquisición, sea por compra, sea por adopción, sea por... El primer animal que entra en una casa, el 80% de las veces fracasa. Vaya.
No conocí ese dato. En Estados Unidos. Ese era un dato de Estados Unidos. Aquí en España no lo sé. Pero claro, es un dato demasiado alto para nosotros. Arriesgarnos con un animal que lo ha pasado fatal, que ha costado un general recuperación y no podemos hacerlo. Nosotros no tenemos todos los gatos del mundo o todos los perros del mundo. Entonces podemos seguir esa política. Las protectoras...
No pueden hacerlo así. Lo que hemos hecho, a raíz de una mala experiencia que tuvieron las compañeras de paterna, que ya se estuvo hablando con unos abogados, hemos realizado un contrato que es muy duro. Yo es que no creo en los contratos. No, pero además es que... Esto de que me lo devuelves así como así, es que incluso hay responsabilidades si el veterinario te lo eutanasia, pero si no corresponde con ninguna de las enfermedades que hemos hablado...
Me lo tienes que explicar. No, no, no. ¿Tú quieres ser animal? No, no, no. Como tú dices, cada animal que llega a la gente que dicen es gratis, a nosotros nos ha costado mucho dinero. Claro, claro. Hay que mantenerlo, hay que llevarlo al veterinario, la socialización. Encima, nosotros siempre ponemos a una etóloga felina, si hace falta la puedes llamar y que ella te vaya dando los consejos y toda la historia.
Es que... Claro, no, no, sí, sí, es un proceso complicado. Cada gato que nos devuelves, o cada perro, porque también damos algunos, cada animal que devuelves es un fracaso para la persona que se lo ha llevado, pero también para nosotros, porque aquel que se lo ha llevado dudo que vuelva a pedir un animal en un periodo largo, salvo los que van por moda, pero bueno, eso al final ya aprendes a distinguirlos, ¿no?
Y muchas veces el propio animal que ha sido devuelto se le queda un estigma. Y dicen, lo han devuelto, pobrecico. Pero seguro que es que algo fallará con el pobre animal. No, nosotros el tema, este tema lo gestionamos de otro modo. Nosotros no tenemos contrato de adopción. ¿Pero por qué?
Porque yo no creo en los contratos. Es un proceso absurdo muchas veces y la gente los rompe y si se rompen contratos en grandes negocios, ¿cómo no se van a romper para la adopción de un gato? Nosotros hemos seguido una política diferente. Creamos una relación personal con la persona. Cuando alguien adopta uno de nuestros animales, antes de llevarlo,
No te voy a decir que le hemos dicho un análisis psicológico, pero prácticamente. Entonces no solamente vemos a sus animales, sino que los conocemos. Y cuando entregamos a ese animal, no les hacemos firmar un contrato, les entregamos, les confiamos un animal. Te doy un animal y tenemos una relación personal tú y yo.
No va a haber nunca ningún problema. ¿Por qué? Pues porque no, porque sabes que estamos detrás, porque sabes que si hay algún problema siempre vamos a estar. Y entonces cuando juntas esas reglas de adopción que tenemos, que tienes que tener un animal ahora mismo y que lo hacemos de un modo muy comprensivo, muy cercano, nuestra tasa de fracasos es prácticamente nula.
No nos devuelven animales nunca, pero nos ha costado años llegar a tener esa lógica de adopción. Es una personalización que, por ejemplo, nosotros no podemos permitir, porque son miles de gatos los que tenemos metidos. Total, absolutamente. Preferimos tener un contrato, que ya te digo que en la actualidad es duro, cuando empezamos había dos tipos de contrato, uno era el de adopción y otro era...
No, casa de acogida no, era otro. Un contrato como temporal. Sí. Ah, sí. Foster, casa de acogida. No, casa de acogida son otro... Como una preadopción. Una preadopción. Sí, más o menos. Periodo de prueba, ¿no? Exactamente. Entonces lo llevaban y el problema que yo he llegado a ver, porque evidentemente cuando estás en una organización como la nuestra, que tiene tantísimas ramificaciones, no estás al tanto de todo. Y de pronto me llegan, oye, que tenemos un problema con este contrato. Vale, pásamelo.
Mío, esto se firmó hace tres años. O sea, un contrato de prueba de hace tres años y te lo devuelven ahora porque el gato le mira mal. ¿Y qué haces entonces? ¿Ejecutas ese contrato? No, no, no puedes hacer nada, te lo devuelven porque estaba. Entonces, por eso, ese tipo de contrato ha desaparecido de nuestra organización. Ahora solamente tienes la adopción, con dos semanas para aclimatamiento, que en el cuarto no lo puedes devolver. ¿Y qué haces cuando te falla uno de esos?
Pues tienes dos opciones. Una es los tribunales. Porque una cosa que te quería comentar que para nosotros es importante son las visitas de seguimiento. No podemos... ¿Cómo que los tribunales? Pues sí, parecido. Yo es que vengo del campo de social. ¿Llegáis a...? Sí. Si es necesario, sí. Y si tenemos que recuperar el animal, porque entendemos que el animal está en un sitio malo, pues se recupera y no buscamos la vida. Eso sí lo hemos hecho. O sea, si tú de pronto has visto un gato...
Pero si tú tienes un gato que lo ves en una familia que no, lo sacas y lo hemos intentado. ¿Y te dicen que no? ¿Vas con el contrato? Claro que sí. Tú has firmado un contrato con unas condiciones. ¿Y la gente hace caso? Eso va al juzgado. ¿Va al juzgado? Madre mía. ¿Con la velocidad de la justicia en España? Sí.
Puedes siempre meterle prisa cuando se tratan de seres vivos, pero es que aunque tengamos una fiscalía, que ahora hemos, con algún técnico de allí también hemos hablado mejor, tenemos una fiscalía de medio ambiente que hay que utilizarla.
No vayas a un juzgado normal y corriente y le digas tal y cual. Y el señor diga, mira, es que hoy tengo tres asesinatos, cuatro robos con fuerza. Y su gato, vete directamente a donde tienes que ir. Y actúan. Las fiscalías, sí. O sea, fiscalía y medio ambiente, tú vas con un contrato de un gato. Si tienes tu razón. Si tienes tu razón, sí. Ostras, madre.
pero para eso están al final tú tienes que mirar qué recursos tienes si tú tienes una situación complicada y ves que al final hay que tomar medidas legales vete a la Fiscalía de Medio Ambiente está en la Ciudad de la Justicia que cualquier organización que se tenga que plantear la defensa de los animales en serio tiene que tener claro que en algún momento va a pasar por allí yo recuerdo la primera vez que fui me quedé totalmente sorprendido de por qué no se estaban denunciando
Me vas a disculpar, pero es que yo no creo en la justicia para los animales. No existe. No existe cuando la propia ley de protección animal está tan mal hecha. Cuando hay determinadas razas de animales que no entran dentro de la ley de protección porque son perros de trabajo. Cuando todo esto está siendo aplicado por funcionarios a los que no le importa la vida. Yo no creo en la justicia para los animales.
Déjame que te cuente una pequeña historia. Hace unos años. Déjame que te cuente la historia de Snoopy. Snoopy era un perrito. Muchos lo conocen porque fue un caso muy sonado. Snoopy fue rescatado de una perrera en una ciudad mediterránea.
El perro había sido decomisado en una operación contra unos ocupas. El perro estaba hecho polvo, leishmaniasis avanzadísima, los ojos explotados, salía sangre por todas partes. Bueno, aquí era un auténtico desastre.
Entonces me dijeron los responsables de la perrera que se había hecho cargo de aquel animal. Me dicen, mira, está fatal, pero ha sido una operación policial y es posible que vaya al caso judicial. Vale, perfecto. Llévatelo, lo curáis y al final la decisión judicial que sea, es posible que os llamen y tal. Digo, vale, no problema, cojo a Snoopy y me lo llevo.
Lo tratamos. El perro estaba reventado. Pesaba un cuarto de lo que tenía que pesar normalmente. Era un pitbull enorme pero era un muñeco. Pobrecito. Y los ojos sangrando horrible. Lo curamos. Lo transformamos. Se dobló en peso. Casi que se triplicó. Entonces un día me llaman y me dicen que ha habido juicio. Y dicen, hay que devolvérselo a la Ocupa. Ah, pues mira,
Qué casualidad. Os iba a llamar. Porque Snoopy falleció ayer. ¿En serio? Sí. No pasa nada. Estoy seguro que si me oye alguien, como no estén nombres más que Snoopy, da igual. Y entonces falleció. Ha muerto.
¿Te acuerdas? Estaba contigo aquel día. ¿Te acuerdas el sitio donde estábamos? Muy bien, pues nada, falleció. Murió. En paz descanse. Pero al día siguiente nos encontramos por la calle a un perro que era idéntico a él. Idéntico a él. Se había reencarnado. Y en honor a Snoopy, que en paz descanse, le llamamos Spoon.
y Spoonie sigue con nosotros sigue con nosotros es un perro súper popular en nuestro canal un perro querido por todos ahora ya se ha cuatriplicado en el peso es una especie de tiburón gigante no tiene párpados cuando te mira te cala el alma pero ese perro bueno para descanses Snoopy falleció pero Spoonie es muy feliz y lo será en la justicia os cuento esto porque muchas veces la justicia es que va tan mal
A ver, yo te voy a contar otra, ¿vale? Hace unos años un tipo se le ocurre envenenar a los gatos, los mete dentro de una bolsa, los tira al contenedor, con tan mala fortuna para él y buena suerte para nosotros de que hay una cámara de vigilancia que lo capta todo. Somos la protectora de ese municipio y acto seguido se nos llama y se nos entrega. Lo pasamos a nuestros veterinarios, a nuestros amigos de Montbet y Pablo hace una labor extraordinaria y consigue salvar a uno.
Entonces, a partir de ahí se inicia un proceso judicial. El perro tuvo repercusión mediática a nivel nacional. Digo, el gato tuvo esa repercusión mediática a nivel nacional. El ayuntamiento dice, vale, corremos con los cargos. Y ahí lo que tienes que hacer es conocer las reglas.
Yo lo primero que hice, que yo sí que sabía cómo funcionar con esas cosas, nos personamos en el juzgado, nos hicimos responsables. Lo primero que hicimos es decir, nosotros nos dejase la acusación particular y dicen, no, no tenéis nada que ver. Digo, vale, pero sí que nos vamos a quedar con el animal, ¿no? Pues vale, quedamos con el animal y después viene el momento en que dicen, hay posibilidades de que haya que devolverlo al tío que lo ha asesinado. Entonces, claro, me voy allí y le digo...
Vamos a explicar las cosas que no entendamos. Y empiezo a explicarle que se trata de una vida, de las responsabilidades que puede tener la jueza que lo estaba llevando, si al final al animal le pasaba algo, porque nosotros sí nos estábamos haciendo responsables. Total, que al final el animal no lo quedamos nosotros, lo gestionamos nosotros de manera legal.
Y cuando llegó el juicio, el tipo que lo había envenenado no quería ningún tipo de cosas y nosotros nos hicimos responsables de él, le conseguimos una adopción y toda una maravilla. Pero tuvimos que ir buscando que yo iba a hacer el peritaje, venía el veterinario que explicaba todas las cosas, me tuvimos que ir los dos, hacer la cola en el juzgado hasta que pudimos hablar con la jueza, explicarlo todo, porque el funcionario tampoco lo entendía para el funcionario.
En ese momento no existía la ley de protección animal actual, por lo tanto era un bien y lo que lo veía es el propietario que se haga responsable y si le pasa algo ya será tarde.
Entonces nosotros hicimos el pliego de descarga, de responsabilidades, nos lo quedamos nosotros y lo conseguimos sacar. A veces lo que hay que hacer es jugar un poco con esas cosas. Conocemos muchos compañeros de acción directa. El problema que lleva eso es que después te cuentas con denuncias por robo de animales. Claro, es verdad.
Dejaos que os cuente uno de los mejores rescates que hemos llevado a cabo. Nunca. Nos contactan. Un perro está viviendo en unas condiciones deplorables metido en un box de caballos de apenas dos metros cuadrados. Un Doberman con estereotipia. Está muy mal el pobre animal. El perrillo no está en la península. En las Islas Canarias. ¿Y dónde está ese perro? Está dentro de la propiedad. Ese perro hay que sacarlo de ahí como sea. ¿Pero cómo se puede sacar? Claro, es muy complicado. ¿Quieres hacer las cosas dentro de la legalidad?
Pero ahí te encuentras una barrera infranqueable, ¿no? Y dices, bueno, claro, si te metes allí, pues te juegas el pellejo y el propietario de la casa te puede pegar un tiro o te pueden denunciar. Al final, casi que te denuncien, pues no sería lo peor de todo. Hay que sacar al perro.
Llegamos al sitio. Volamos a la isla de las Islas Canarias donde había que sacar ese perro. Enfrente de una propiedad enorme con caballos, una yeguada allí y tal. Y sabes que en aquel sitio está ese perro. Ya antes había entrado una persona y había hecho un vídeo. Sabíamos lo que nos encontrábamos. Había que entrar, pero no queríamos entrar porque sabíamos que nos íbamos a complicar mucho la vida. Que el perro sale de allí milagrosamente. Se arrastró, el perro nos vio y cuando llegamos allí nos olió
Salió de aquel tuburio, abrió él con un tres en uno, abrió la puerta para no hacer ruido, no despertar a nadie. Nosotros decimos un gesto que saliera, pasó por debajo de la valla electrificada, se arrastró por un campo de unos 200 metros. ¿Te acuerdas cómo se arrastraba el pobrecillo?
Nosotros allí, desde la valla, por favor, síguenos, pene para acá. Se arrastró. ¿Te acuerdas los caballos blancos aquellos? Además era una noche de luna llena. Y se le veía completamente como se arrastraba.
Llegó a la valla, ¿te acuerdas? De roca, de piedra, ¿vale? El pobre perro saltó a la valla de dos metros y nos encontró. Y estábamos nosotros allí esperándole. Entonces ya se autorrescató. Se subió con nosotros a una furgoneta. ¿Te acuerdas? Una cosa... Y nada, a las ocho de la mañana, el perro se subió a un avión y llegó a su destino.
Me imagino. Siempre he pensado. Aquel señor que tenía que el perro lo que tenía tan mal, porque lo tenía mal, pero cuando se levantara por la mañana y viera que el perro se había escapado y se había rescatado y se había ido a otro país. Prácticamente. Fue increíble. Fue increíble. En ese caso...
Yo pensé, es justificado entrar. Ese pueblo está muy mal. Pero no nos íbamos a jugar el pellejo. Los perros son capaces de hacer auténticas heroicidades. Tú te reirás. Yo no me río. He tenido que enseñar vídeos a gente de gatos escapistas que tú te quedarías flipado de lo que han hecho. Y la única motivación que ha habido es una lata de comida húmeda
que oliera bien y ver el gato es que recuerdo vídeos de gatos subiendo con las uñitas y dices mira si no lo veo no me creo o un gato abriendo puertas para que salgan los perros, eso también lo he visto no hay nada que pueda parar un gato hambriento está clarísimo y una madre gata ¿tenemos alguna historia de algún otro perro que se haya autorescatado? en Pamplona, también aquello fue muy bestia
Una perrita. Cora. Además, recuerdo cómo se llamaba. ¿Te acuerdas? Cora. Cora, Cora, Cora. La perrita estaba encerrada en la parte trasera de una fábrica en un polígono industrial. Pero no era allí. Era en... ¿Dónde fue aquello? En Salamanca. ¿Fue en Salamanca? No recuerdo exactamente. Una ciudad castellana. Estaba llena de tumores. Bueno, llegamos allí. Preparamos el... ¿Cómo podría salir esta perra? Y tal...
Cuando la vimos, madre mía, cómo estaba. Esta comida de tumores mamarios tenía mogollón de tumores por todo el cuerpo. Era horrible. La habían dejado allí para morir sin nada. Era horrible, ¿te acuerdas? Cuando nos vio, ella misma hizo un agujero en la valla de la desesperación y salió allí, pegó un salto, se metió en nuestro coche y también, nada, al día siguiente, cientos y cientos de kilómetros, se vino con nosotros, se operó
y tuvo una vida ¿qué? la operaron en un buen hospital de aquí pero sí, ella misma fue fantástico son todos casos siempre a los que hemos llegado tarde se han rescatado ellos antes nosotros nunca hemos llegado a meternos en ningún sitio pero bueno, a lo mejor algún día tienes que tener en cuenta que con la nueva ley los animales pasan a ser seres sintientes antes eran cosas y hay una ley básica que es que tú no te puedes saltar la omisión de socorro
Tú ves un accidente de tráfico y si no paras a socorrer, tú puedes ser procesado. Entonces yo entiendo que si un animal está en unas circunstancias malas y a la Guardia Civil no le da tiempo, porque siempre estamos hablando de territorio de Guardia Civil, no le da tiempo a poder llegar, tú tienes la obligación de...
El problema está en que después tienes que entregárselo a la Guardia Civil y acto seguido decirle que tú eres de un grupo de rescate o protectora y que puedes quedártelo en acogida, porque ellos tampoco que dispongan de cientos de centros. Claro, yo sé que la Guardia Civil hace un trabajo maravilloso, se prona... ¿Cuáles favoritos?
Sí, por lo que comentábamos la semana pasada de la importancia de los políticos, ¿vale? Hay ayuntamientos que tienen cuerpos de policía local que se dedican al medioambiente. Y se nota muchísimo cuando tienes a uno que realmente... Sí, que quiere hacer lo que quiere hacer su trabajo bien. Es que al final es querer... Me viene a la cabeza uno que todos conocemos y que ves que hay agentes que son extraordinariamente eficaces. Sí, sí. A ver, yo hace poco he hecho una mediación en Mislata y he tenido...
el apoyo de la policía local y el hecho de que haya un uniformado cambia totalmente el registro de la persona con la que estás hablando. Ya, claro. Porque ya no eres el chalao de la protectora. Hay mucho que digas protectora municipal. Hay un señor con un uniforme que si no le gusta cómo estás hablando te lo va a aplicar.
Pues habéis tenido suerte. No, la hemos trabajado. También hemos pillado algún que otro que al final has tenido que llegar y decirle que me viene a la cabeza ahora mismo en un cuartel en el que a una compañera le rompieron la denuncia. Ya.
La semana pasada os hice un par de preguntas, voy a continuar con ellas. ¿Cuál creéis que es hoy día el principal problema que tienen los animales en este país?
A ver, yo vería uno de concienciación ciudadana, porque todos los problemas de los animales son de los humanos. Ah, totalmente. Entonces yo creo que hay que hacer, nosotros trabajamos bastante la línea de la concienciación, porque creemos que lo que hay que hacer es enseñar a la gente.
Porque de pronto se han cambiado los valores. Hace 50, 60 años para atrás, los gatos de casa, primero no había tantas fincas, pero los gatos de casa salían, comían fuera, entraban, quiero decir, la comunidad conocía los gatos de los vecinos. Igual que a los perros. Y de pronto tu perro se te había ido, todo el mundo, oye, que he visto tu perro no sé dónde.
Hoy en día eso, mira, con un rescate de una urraca que tú llevas una compañera, sí, porque era la única urraca del barrio que se iba de bares con ellos, ¿me entiendes? Y que te quitaba cigarros. Pero entonces todo el mundo la conocía, incluso en los supermercados alguna vez se había metido a la urraca y como sabían de quién era, llamaban, pero por un perro o por un gato no te lo hacen porque no los conocen.
Entonces hay que explicarle a la gente que estos gatos que viven hoy en la calle no han venido por el Espíritu Santo que los ha dejado, sino que han sido de gente que antes vivía en esas zonas, que la ciudad ha expansionado, que sus casas han desaparecido, pero los gatos siguen ahí. Entonces es un poco una responsabilidad humana porque esto lo llevaban antes otras personas.
La concienciación, el trabajo directamente con los humanos. ¿Cómo gestionáis vuestros veterinarios? ¿Con qué veterinarios trabajáis? Y luego tengo una pregunta para vosotros también sobre el sector veterinario. Tenemos una red de clínicas. Hay una principal con la que todo el mundo sabe que solemos trabajar con Monbet de Mislata, que originariamente fue un proyecto Conexión Felina.
Y en la actualidad trabajamos... Las pequeñas clínicas que tenemos ahí también. Depende de la zona. Por ejemplo, aquí en Aldaya con Spa y Animal y con la clínica veterinaria de Aldaya, porque son las dos locales más próximas. Entonces en cada sitio trabajamos con sitios próximos. Lo único que pasa es que ya hemos aprendido las especialidades de cada uno.
Entonces, determinadas patologías van a este sitio y determinadas patologías o situaciones las llevamos a este otro. Porque ya conocemos. Tener una red veterinaria a mí me parece bastante solvente porque cuando uno no puede, el otro seguro que sí. ¿Qué opináis de los precios de la veterinaria actual? ¿Y cómo pensáis que la consolidación en el sector veterinario ha afectado estos precios? Es una pasada, ¿eh? Se han multiplicado exponencialmente en los últimos años. Ahí tienes dos cosas.
Una es que no existe la seguridad social de perros y gatos. Hay una persona que ha estudiado una serie de años, más después unos posgrados, para poder llegar allí y dedicarse a la clínica. Yo entiendo lógico que tienen que comer por su trabajo. Pero a mí me preocupa mucho más el hecho de la agrupación de veterinarios solventes o de clínicas veterinarias bajo una marca.
Claro, la consolidación del sector, a eso me refería. Sí, no voy a decir la marca. Problemático. Todos sabemos de la misma que es, a mí sí. Hay varias, ¿eh? Hay varias. Hay una que me choca más que otras, ¿no? Que además es un fondo de inversión de origen italiano y todas esas cosas, no entraremos...
Pero, evidentemente, cuantas más clínicas y más recursos tengan, mayores serán los precios porque no habrá nadie para poder compartir con ellos. Luego tienes las universidades que tienen sus clínicas propias, que también me parece una muy buena apuesta.
Nosotros hemos trabajado con la Universidad Alfonso X Sabio en Madrid con neurología y tiene un neurólogo excepcional. Nosotros con las de aquí. A Madrid todavía no hemos llegado. Pero sí que es cierto que hay gente muy buena y además dentro de nuestra red...
Lo bueno que tienen la mayoría de nuestros veterinarios es que cuando ven algo que es muy específico y saben que en otro sitio lo lleva alguien, te recomiendan. Te dicen, mira, esto yo no, pero ves con furanito... Han aprendido a hacer medicina de referencia. Eso antes no se llevaba, pero ahora ya lo han entendido. Mi visión de la veterinaria en España es... Conozco a muchos veterinarios en muchas ciudades, he trabajado con muchísimos...
Y me parece que son de los mejores profesionales de Europa, seguro, y pueden competir con Estados Unidos. Aquí hay una especialización altísima, que aquí hay muchas universidades donde se estudia veterinaria. Entonces, cuando salen los graduados, tienen que especializarse, tienen que estudiar más, mucho más. En Alemania, por ejemplo, hay muy poquitas.
Quiere decir que los graduados que salen, salen y se encuentran con un mercado enorme, con millones de animales en las casas y no tienen que hacer gran cosa más. ¿Pero en España? Por la experiencia, tengo un sobrino que es veterinario y está en Inglaterra. Claro, totalmente, claro, exactamente. Es que luego te vas a Inglaterra y te encuentras veterinarios españoles que son brillantes y te los encuentras en Francia también, pero sobre todo en Inglaterra y en Estados Unidos también.
Y dices, buah... Pero en cambio, donde todavía nos falta es en los auxiliares y en la enfermería. Por ejemplo, Inglaterra tiene una especialización de enfermería veterinaria que en España no existe. No, no es especial. Entonces estaría bien en algún momento poder dar ese salto. Por mayoría tienes grandes profesionales que además tienen que dedicar tiempo a preparar a sus auxiliares.
Y esto de que tenga ya una especialidad, como la tienes en Inglaterra, que ella ya llega, ya te lo tiene todo preparado el quirófano, te sabe todas las cosas que tiene que poner y tú solo tienes que llegar, operar, coser y ya se encarga ella, incluso pueden coser. Aquí en Valencia tenemos a Ivette que tiene cursos de... Auxiliar, sí.
Y la verdad es que lo hace muy bien. Sí, ¿no? Hay auxiliares que han dado clínicas en las que hemos estado nosotros y que dices que tienen un muy buen nivel. Pero no son todos. Ya, ya. Muchas veces también es un tema de actitud. La verdad es que nosotros hemos conocido a gente muy, muy, muy capaz. Muy capaz. Pues nada, ahora os toca preguntar a vosotros.
Bueno, Iván, sobre este tema que nos estás diciendo de los animales que se autorescatan y los animales que os aparecen de debajo de las setas, ¿hay alguno así que sea más especial o que tú creas que tenga que tener una difusión en este momento?
Todos son muy especiales. Cada uno tiene su historia, cada uno tiene su carácter. Muchas veces la gente piensa perros, perros, los ven como una especie, pero en realidad todos son muy únicos. No, todos tienen una historia y una personalidad.
Y ahora mismo estaba pensando a ver alguno de los perros que hemos rescatado recientemente. Elliot. Un cachorrito completamente adorable. Raza sin especificar. La cosa más bonita, con los ojos más expresivos del mundo. Pesa unos 5 kilos. Seguramente es pequeñito. Es una pasada.
Elliot, nos llega a nosotros con una doble fractura, la pata y la cadera. El pobrecito no podía andar. Estaba fatal, fatal, fatal. Lo rescatamos de Sevilla. Se vino para acá. Y nada, pues vamos a entrar en cirugía. Resultó que las fracturas eran fracturas antiguas.
Y nadie había hecho nada por él. Y habían empezado a soldar. De hecho, habían soldado ya. La cadera, la pata, la fractura estaba ahí. No le dolía. Y vemos que empieza a correr como si fuera un galgo. Yo no he visto un perro correr más rápido que él. Es una pasada. Es unos ojos... Bueno, es una pasada.
Bueno, pues al final resultó que Elliot dijo, no, no, a mí no me operáis, yo me quedo aquí con mi pata que está soldando, está muy bien, no me duele, como os puedo demostrar. Y entonces nos hizo 14 rondas, te pasa, corre por debajo de las piernas, es una pasada. Y ese perrillo está en adopción, no le duele nada, está con la pata ya totalmente soldada, al final, es que claro, nos lo dije, por favor, por favor, hay que rescatarlo, tiene una doble fractura, se está muriendo, venga, venga, lo cogemos.
Luego resultó que nada, estaba todo soldado. Pero ese perro es Elliot. Página del Ex-Adopt. Página del Ex-Adopt. Ahí, no os lo perdáis, Elliot. Perro más bonito del mundo. Pues nada, muchísimas gracias. Iván, te agradecemos muchísimo el haber venido a este programa de Conexión Animal.
Cuando queráis, aquí estamos, ya sabe Paz que... ¿Sabes que te volveremos a llamar? Seguramente sí, y están encantados de estar aquí con vosotros. Ha sido genial. Muchísimas gracias. Muchísimas gracias por la iniciativa, os movéis muchísimo. Sois lo que el sector de los catering necesitan.
Habéis creado una red muy importante. Me encanta vuestro nombre Conexión. Sois diferentes, tenéis diferentes centros todos conectados y tenéis una red fantástica. Os deseo todo lo mejor. Tenéis la mejor gente en el equipo. Yo conozco a dos de ellas, aquí a Paz y a Begoña en Cullera. Seguro que tenéis un futuro genial. Tenemos unas cuantas compañeras que todavía no conoces, pero que te encantarán.
Toda la gente que he conocido alrededor de Paz, maravillosos. El trabajo que hicieron en la Dana, excepcional. Un día hablaremos de esto. Soy un superfan. Ahí en lo de la Dana sí que tenemos que tener un día de radio. Soy un fan. Pues haremos una especial dada. Muchísimas gracias. Muchas gracias, chicos. Y ahora volveremos con nuestra radionovela favorita de Sagatum. Capítulo 2
Interrumpimos la conexión para ofrecerles un desacto, una emotiva historia que se introduce en el interminable ajetreo de las protec...
Buenos días, Dante. ¿Cómo te encuentras? Mi nombre es Boris y da igual lo que haya dicho el humano ese. De verdad que todavía no entiendo por qué me tienen encerrado aquí. Sobre todo cuando estáis todos fuera. Tú estás fuera. ¿Por qué tú estás fuera y yo estoy dentro de esta caja metálica? No es que sea precisamente un hotel cinco estrellas.
Que sí, Boris, Boris, Boris. Mira, si quieres estar fuera, como el resto de nosotros, tendrás que aprender a comportarte. Al menos voy a explicarte cómo funciona la protectora. Como te expliqué, estos humanos están aquí para ayudarnos, cuidarnos y que nos puedan adoptar algún día. Pero todo este proceso lleva un tiempo.
Verás, cuando nos traen por primera vez, es necesario que estemos el tiempo que necesitemos en casas individuales, como la que te encuentras ahora mismo. Sé que no es lo más cómodo del mundo, pero aún no puedes salir siendo tan peleón. Mientras tanto, el proceso de adaptación nos lleva a la clínica veterinaria donde nos curan si estamos heridos y nos desparasitan si tenemos alguna infestación.
Luego buscan algo llamado chip, que a veces se encuentran en nuestro cuerpo y les da información que necesitan sobre nosotros, aunque la mayoría de nosotros no lo tenemos. Para terminar, en la clínica nos suelen poner vacunas y si tienen los recursos suficientes nos esterilizan. Algunas cosas duelen un poco, pero enseguida se pasa y es por nuestro bien. ¿Que duele un poco, dices? Ya he estado en este tipo de clínicas y nunca me habían hecho tanto daño.
Lo que me hicieron allí se puede considerar una tortura y aún estoy dolorido después de varios días. Aquí no tenéis clase, sois unos bárbaros. Entiendo perfectamente cómo te sientes. ¿Ves mi ojo izquierdo? Lo perdí en una pelea callejera en el barrio donde me crié, poco antes de que me rescataran. Era más joven, también era muy escéptica y me dolió mucho.
Con el tiempo el dolor se irá y estarás mejor, te lo digo por experiencia. Bueno, como te decía, si ven que no eres agresivo, te sacarán de ahí y te dejarán estar en el patio grande, donde conocerás al resto de la pandilla. Casi todos son muy amigables y te recibirán muy bien. O no, depende de ti.
Perdona, ¿estás insinuando que yo no voy a caer bien? He ganado muchísimos concursos de belleza. Los humanos me idolatran y los otros gatos me tienen envidia. Me sorprende que no me conozcas de antes. Aunque claro, sois tan paletos que no tenéis ni televisión. ¿En serio? ¿Concursos de belleza? ¿Y que llevabas un lacito puesto?
Oye, ríete todo lo que quieras. No es mi culpa que seas una palurda redomada. Me das lástima. ¿Y luego qué? ¿Estamos pudriéndonos en esta cárcel hasta que venga... ¿Cómo le llamáis? ¿Una familia permanente? Sí, Maurice. Una familia permanente. Cómo te cuesta, ¿eh? Ya tienes que ir familiarizándote con la jerga.
Aunque antes tienes que pasar cierto tiempo para que nos puedan poner en adopción. Algunos consiguen pronto una casa para siempre y hay otros gatos a los que nos cuesta un poco más. Pase lo que pase, está claro que estos humanos dan todo y más para que tengamos una vida digna. Así que no voy a tolerar que los insulten.
A mi sí que me cuesta creer lo engañada que te tienen. Que sepas que nunca me voy a unir a vuestra secta por más mentiras que me cuentes. Me extraña tanto que no hayan venido mis humanos todavía. Estoy preocupadísimo por ellos. Si no me han salvado aún, debe significar que les ha pasado algo y están en peligro.
Y dale con lo de tu familia. ¿Pero no te das cuenta que te han abandonado? Esta es tu nueva familia, te guste o no, y si no puedes verlo vas a pasarlo muy mal y nadie va a querer adoptarte. ¿Cómo me iban a abandonar? ¿Estás chiflada? Te ordeno que dejes de decir esos disparates de inmediato. Además, vamos a suponer por un momento que realmente nos llevan a una casa con una familia.
¿Qué pasa si están locos y nos maltrataran? ¿Y si el loco eres tú? ¿Y si haces daño a alguien? Es por eso que se aseguran muy bien de que estemos en condiciones de ser adoptados. Y también se preocupan mucho de las personas que nos adoptan. Hasta van personalmente a ver las casas donde viviríamos para asegurar que estemos bien. No van a dejar que te adopte ya que el destripador...
Ah, casi se me olvida. Hay tres normas importantes que deben cumplir en el refugio para nuestra seguridad y bienestar. 1. No trates mal a los humanos. 2. Si alguna vez pasa un perro por aquí, ni le huelas. Mantén la distancia. 3. No intentes escapar. Bueno, creo que ya te he explicado lo básico. Te noto confuso. ¿Hay algo que no hayas entendido?
Sí, sí, todo bien, todo claro. Solo una pregunta, Lemon. ¿Y mis bolas?
Aunque no te lo creas, estás todavía en Conexión Animal. Vale, como hemos visto en este capítulo de Sagato, me parece muy bonito el aspecto que nos plantean de cómo somos las protectoras, de realmente los protocolos que tenemos...
Pues la verdad que me emociona la visión que se nos está dando de lo que son los gatos. Una protectora que humanizando con palabras estamos verbalizando el comportamiento de un animal y cómo se siente en un sitio que no es el suyo. Y cómo el tratamiento que hace otro animal con él hace que se acople. Ya sabes que voy a decir animales de terapia, ¿verdad?
Y a mí me gusta mucho esa palabra. Los animales muchas veces son terapia. Con otros animales y con nosotros también. Pues entonces seguiremos con este desagato que es una historia con un gato. Ok. Y ahora pasaremos a la sección de Mercedes Andani con algún caso gatero interesante. Papa, cuéntanos.
Pues mira, nos llegó el primero hace unos días y su cuestión es esta. Hola, mi nombre es Sonia, tengo 33 años y tengo a Simba, mi gato de 13, desde que era un bebé y lo rescaté de la segunda finca. Cuando me independicé, me llevé a Simba a mi casa. Procuré que su estabilidad emocional estuviera equilibrada, ya que entendí que sería un trauma el separarlo de sus padres, ya que con ellos pasaba la totalidad de su tiempo mientras yo iba a venir hasta tener un trabajo y casa estable.
El proceso ha sido bastante mejor de lo que pensaba. Pero me estoy dando cuenta las horas que pasa solo cuando antes él era el rey de la casa de mis padres. Y un día me dio por pensar en darle un hermanito gatuno. No lo quiero bebé. Y me saltan un montón de dudas. Por lo que he decidido pediros consejo para que la adopción que se haga sea hecha con cabeza y corazón por el bien de los gatetes. ¿Qué es lo que me recomendáis? ¿Y cómo he de proceder al momento de tener al otro gatete para que se conozcan? Y esto es lo que nos contó justamente Mercedes.
Hola, buenas tardes. Soy Mercedes Andani, vuestra etóloga felina favorita. Mi primer consejo es para Sara y para su gato Simba. Me comentas que quieres adoptar otro gato para que pueda estar acompañado. Me comentas que tu gato Simba tiene 13 años.
Un gato de 13 años es un gato ya con un carácter muy hecho, es un gato tranquilo ya con una edad, es decir, equivale poco más o menos a sesenta y tantos años de una persona. Entonces, si quieres adoptar otro gato, yo te aconsejo, lo primero que te aconsejo es que al otro gato le hagas, por supuesto, test víricos
para asegurarte de que no tiene nada que pueda contagiar a tu otro gato. Si todo es perfecto, lo que es imprescindible hacer es lo que se llama protocolo de presentación. Es decir, no tienes por qué saberlo, pero la mayoría de la gente directamente los pone juntos en plan de, ala, que se hagan amigos.
Y eso es un error. Es un error porque los gatos son seres muy territoriales y más un gato que lleva 13 años en esa casa. Todo en la casa es su territorio, incluida tú. Y entonces, claro, si le metes otro gato, así sin protocolo de presentación, sin anestesia, pues va a ser como un invasor en su territorio y va a haber hostilidades.
Muy, muy, muy raro que se hicieran amigos desde el primer momento. Entonces lo que hay que hacer es lo siguiente.
El gato nuevo la primera semana debe de estar en una habitación aparte con todas sus cosas y una habitación tranquila con las ventanas protegidas para que no vaya a asustarse y vaya a caerse. Una habitación que a ser posible sea diáfana y en la que tú puedas entrar a ratos, estar con él, con un libro, con un móvil y poquito a poco acercándote a él.
Eso la primera semana. Pasada la primera semana es cuestión de ir sacándolo en un transportín y poner la primera semana el transportín encima de una mesa.
para que tu otro gato lo vaya viendo y oliendo, pero sin que pueda haber una agresión de ningún tipo. Bufidos y gruñidos son normales, porque no se conocen. Entonces, eso la primera semana. La segunda semana ya es cuestión de poner el transportín a ras de suelo para que se vean al mismo nivel.
Seguirá habiendo bufidos y gruñidos y esta etapa hay que mantenerla hasta que tú veas que o bien se huelen las naricitas a través de la rejita del transportín o incluso que juegan con las patas a través del transportín. También es buena idea ponerles comida a cada uno dentro del transportín y al otro lado justo delante para que se acostumbren a comer juntos.
Y luego también otra cosa es ponerles algún juguete con el que puedan jugar desde los dos lados, uno desde dentro y el otro desde fuera. Luego ya, cuando los veas que están tranquilos, se puede pasar a la tercera fase, que consistiría en hacer posible con un arnesito retráctil, es decir, con una correita que tú puedas hacerle retroceder, ya sacar al nuevo para que se vayan viendo en vivo y en directo.
Y bueno, ir manteniendo esta etapa, desde luego cada vez el gato nuevo vuelve otra vez a su zona de confianza, su habitación. Y todo esto, mantenerlo, es fundamental tener muchísima paciencia, porque eso se lo estás transmitiendo a ellos, la calma. Es importante también ponerles algún tipo de producto, tipo Feliway, enchufado a la corriente,
para que tengan feromonas que los tranquilicen. Otra cosa que va muy bien también es buscar en YouTube música para gatos. En YouTube hay música para gatos o music for cats si quieres tener más espectro de música. Es música tipo chill out con sonidos de la naturaleza que los tranquilizan mucho.
Yo puedo contarte, por ejemplo, desde mi tema personal, puedo decirte que la última gatita que yo introduje en mi casa me costó un mes este proceso. Todos los días yo sacaba el transportín, se iban viendo, el gato más antiguo le bufaba, ella no decía nada...
y así hasta que en un momento dado yo vi que jugaban a través de la rejita. Entonces ya pasé a la fase de que se vieran en vivo y en directo. Haciendo las cosas así, haciendo las cosas bien, en el peor de los casos, aunque no sean amigos de dormir juntos, podrán convivir en plan de estar en una misma habitación...
En el mejor de los casos sí serán amigos, a lo mejor en algún momento se cruzarán y habrá algún bufidito o algún gruñidito, pero eso pasa en las mejores familias. Y desde luego lo que sí que es muy importante es que tengan cada uno su arenero, aunque luego los dos vayan al mismo, pero hay que tener un arenero por gato.
y en principio no se me ocurre nada más es muy importante también que tengan un buen rascador para que vayan dejando sus huellas en el rascador y no se afilen las uñas en sofás ni nada de esto pero vamos en síntesis es esto todo y si tienes alguna duda más pues aquí estoy para lo que necesites venga un abrazo
A la sección de adopciones que lleva nuestra compañera Gemma. Gemma será la voz de todos los casos que nos llevan desde nuestro círculo de conexión felina que son necesarios, que sean escuchados y visibilizados.
Y además tenemos la ventaja que podremos ir desde nuestros diversos capítulos de conexión y poniendo en cada programa algún gato. No nos llega para todos. Recordar que esto es una radio y en primer lugar lo que hay que hacer es describir los animales. Y después el problema que hay es que no hay imágenes. Eso lo tendréis que buscar en nuestras redes. Y poquito más. Damos paso a Gemma que nos cuente. Cuando quiera Gemma.
Hoy os traemos dos gatitos muy especiales. Ella se llama Mía, tiene un añito y es una preciosa tricolor de ojos verdes. Es una gatita que por desgracia anteriormente ha sido maltratada, por lo cual no le gusta estar encerrada y se estresa en ambientes de mucho ruido, mucho jaleo, como niños gritando u otros animales. Necesita una persona especial que la acepte y la ayude a quitar sus traumas.
Al parecer la tiraron o se cayó de un balcón. Él se llama Seis, tiene tres meses y fue abandonado en el mismo sitio donde cayó Mari. Es un gatito gris precioso también, con los ojos casi que del mismo color.
Estaba enfermito cuando llegó a nosotros, pero ahora está sano y dispuesto a que lo reciba en una casa y lo llenen de amor. Ambos dos necesitan protección en ventanas y balcones. No queremos que a Mari se le vuelva a ocurrir volar. Nada, seréis vosotros los que le daréis el cariño de un hogar. Y nuevamente a la finalización del programa volvemos a tener a nuestra compañera Paz hablando del Espai Cultural. Paz, ¿qué nos cuentas hoy?
Pues esta semana recomendaremos el libro que es también homónimo de la película, que se llama Marley y yo. Está escrito por el mismo productor de la película y es basada también en una historia real. Sobre la vida de un perro, cómo se va transformando dentro de un matrimonio. Marley y yo Marley, un juguetón cachorro de labrador, llegó al hogar de los Grogan cuando éstos eran una pareja de recién casados.
Al tiempo que crecía hasta volverse un musculoso adulto de casi 50 kilos, también los acompañó en la evolución del aprecio vida familiar. Un embarazo frustrado, tres hijos, dos traslados de domicilio, cambios laborales. Y aunque no era fácil convivir con un animal activo, optimista y leal, pero también un verdadero huracán destructor, Marley llegó a convertirse en un elemento crucial de la familia.
Sin sentimentalismos falsos y con una notable dosis de buen humor, John Rogan nos brinda la crónica de unos años únicos, vividos junto a un ángel incansable, retozón, babeante, con tendencia al hurto y fobia a las tormentas. Pero sobre todo, Marley y yo es una historia de crecimiento y aprendizaje.
Porque si bien Marley nunca fue un perro modelo, como Lassie o Rintintín, enseñó a sus dueños la lección más importante de la existencia, el don del amor incondicional. Y nos está diciendo en estos momentos el logro del calabozo, que se nos ha pasado el tiempo, por lo tanto tenemos que acabar. Segundo programa, paz, paz, despídelo.
Pues hasta el próximo. Esperemos que lo hagamos más y mejor. Que te están diciendo que no tenés vos tiempo, no te enrolles. Ya está. Adiós. Adiós.