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Conexión Animal

Conexión Animal és un espai on s'educa sobre la realitat de les colònies felines, la tinença responsable, es promou l'adopció, s'informa sobre les cures i la salut dels mateixos (tenint un consultori sobre comportament), i una radionovel·la sobre gats al carrer (Desagato), tot això combinant informació pràctica amb històries emotives i consciència social sobre el maltractament, abandó i la realitat dels animals a Espanya. Conexión Animal és un espai on s'educa sobre la realitat de les colònies felines, la tinença responsable, es promou l'adopció, s'informa sobre les cures i la salut dels mateixos (tenint un consultori sobre comportament), i una radionovel·la sobre gats al carrer (Desagato), tot això combinant informació pràctica amb històries emotives i consciència social sobre el maltractament, abandó i la realitat dels animals a Espanya.

Transcribed podcasts: 6
Time transcribed: 5h 57m 18s

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Sube el volumen. Hoy la radio tiene patas y bigotes. Comienza Conexión Animal.
Bon dia, bona vesprà, bona nit, bona lo que siga quan estigueu sentint este programa. Això és... Conexión Animal.
A Anche. ¿Y qué hace Anche de Ángela? ¿Y por qué no le preguntamos a ella directamente? Vale, Anche, ¿por qué estás aquí? A las buenas. Porque me ha llamado Maripaz. ¿Y tú te fías de esta mujer? Te dice vente a la radio y tú te vienes. Me fío porque me ayudó en un momento difícil y hay que fiarse de esas personas. Vale, pues cuéntanos un poquito.
Yo soy fundadora y presidenta de una asociación de Chirivella que se llama Hábiles y Capaces, AICA, que trabajamos con niños con diversidad funcional. Ahora mismo también hemos empezado hace ya tiempo con integración también cultural, porque tenemos muchos niños de muchísimos países. Se ha ido ampliando, fíjate, empezamos con autismo. Los primeros niños que tuvimos, que eran cuatro,
4. Porque yo ya trabajaba con ellos, era terapeuta en sus hogares, en sus casas. Esos me los llevé todos a la asociación, la fundamos entre los padres de uno de los niños y mi familia. O sea, esas dos familias fuimos los socios fundadores.
Pregunta. Yo te iré interrumpiendo, tú no te preocupes. ¿Terapeuta? A ver... ¿Qué formación tienes tú? Yo soy educadora social, pero me formé, hice un máster en necesidades educativas especiales, sobre todo en autismo. Entonces lo que nosotros hacemos es... Lo miras desde una perspectiva profesional, es lo que estamos hablando ahora. Eres una ama de casa que dice voy a echar una mano y a ver hasta dónde llego. No, fue realmente...
A ver, a mí me llegó el autismo por pura casualidad. Porque yo tengo una hija que es terapeuta ocupacional. Estaba haciendo prácticas. La nena con la que estaba trabajando, ella no la podía atender en ese momento. Y bueno, pues voy a ayudarte. El autismo es muy complicado. Entonces yo empecé con esta nena, que aún la sigo teniendo. Empecé con ella, tenía 5 añitos. Ahora actualmente tiene 23 años.
¡Wow! Ya es de la familia, ¿eh? Sí, es como familia, realmente, porque además yo la recogíamos del cole y la llevaba a mi casa. Y allí hacía las terapias, trabajaba con mi hijo, ella estaba con mi hijo, por eso mis hijos se han criado con la diversidad funcional siempre.
¿Tu hijo es el terapeuta ocupacional? No, es mi hija. Mi hijo es músico. También está muy bien. Con lo que veo que al final lo que sois, aunque seas una familia, es un equipo interdisciplinar. Terapeutas ocupacionales, educadores sociales... Mi hija ahora mismo no participa, tiene su propio trabajo, aunque también está en el mundo del autismo. Mi hijo tiene su vida diferente...
¿Y esa imagen que se tiene tan televisiva del autismo desde que salió nuestro amigo Cooper en la tele? No, ¿verdad? No, ninguna de las imágenes de cualquier, me da igual el doctor. Ah, el buen doctor. El buen doctor, vale. Yo que no la veo. Porque entre otras cosas me pongo muy nerviosa. Te entiendo. Pero no porque no es real, porque no es... No, no. No me cuadra. Y entonces me pongo un poco nerviosa con eso así.
Pero lo importante es que la gente sepa que el espectro autista es muy amplio. Es muy amplio, es muy amplio. Es muy amplio y... O sea, hay que hacer toda su vida, toda su vida, eternamente tienen que hacer terapia. A los seis añitos se les acaba la terapia gratuita.
La parte instrumental de la administración. La parte que les da la administración, sí. Y la atención temprana, en realidad. Y a partir de ahí se tiene que buscar la vida. Hay becas MED, pero no te les llega a todos, cubre muy poquito, bueno, ya sí está.
O sea, complicadísimo. Complicadísimo. Y ya cuando son mayores que ya son adultos, ahí es que no hay ni colegios. Ya tienes que buscarte un centro ocupacional si lo hay. Porque el autismo no entra en cualquier centro ocupacional. ¿Son funcionales? Algunos. Pero tienen que tener...
un nivel intelectual que no suelen tener, sobre todo saber desenvolverse en sociedad, que eso es lo que más les cuesta. Entonces son relativamente, se pueden incorporar en la sociedad. Les cuesta mucho. Y lo que nos toca hoy un poquito, porque te veo que te estás emocionando el mismo tiempo que lo estás contando. Ya, es que yo... Lo que nos toca a nosotros es que además haces terapia con animales. No, no hago, no hago. No, no.
Yo aparte soy animalista. Yo colaboro con el refugio Tula, de donde son mis dos gatitas, que es un refugio estupendo, que lo llevan dos personas. Y a partir de ahí sí que hemos hecho cositas con animales, pero...
Tenemos un hándicap que no todos los niños con autismo aceptan los animales ni lo comprenden. Y tienes que trabajar muchísimo con ellos. Muchísimo, muchísimo, muchísimo. Con mucho pictograma, con mucha anticipación. Para que ellos comprendan que no les van a hacer daño. O tienen unas fobias insuperables. Porque, como te comentaba, yo empecé con Elena. Yo siempre he tenido animales. Yo de toda la vida he tenido animales. En esos momentos...
Cuando empecé con Elena, que se tenía que venir a mi casa, yo tenía a mi perrita Blanca. Y Elena tenía que venir a mi casa, yo tenía que guardar a Blanquita, porque Elena era insuperable, o sea, se ponía histérica. Trabajé, le hice un cuento, porque me gusta mucho dibujar y con pictogramas, para explicarle todo, que no hacía pupa. Me lo curré muchísimo. Al final conseguí ir con Blanquita a recogerla al cole y conseguí que ella cogiese la correa de la perra, la perra,
bien adelantada y que la llevase. Yo con ella, claro. Pero si la perra, por ejemplo, se giraba y nos miraba, ahí ya se había liado. O sea, sí que lo intentamos, pero lo de Elena, por ejemplo, es insuperable. No, no lo ha superado. Sigue teniendo bastante fobia a los animales. No, no comprende. ¿Por qué? Porque para ellos las reacciones que no controlen les causa mucho terror. Entonces, ella no sabe cómo va a reaccionar ese animal. ¿Y tienes otros niños a los que sí? Sí.
Sí, luego hay otros. Vamos a ver, mi asociación, mi centro de terapias y mi casa es todo una. O sea, tú te llevas el trabajo a casa. Yo bajo un batín. Y entonces, de vez en cuando, si veo que el niño puede aceptar a los animales, le dejo la puerta abierta de mi casa...
Baja mi gata
Entonces, generalmente, cuando la dejo bajar, es o bien un chiquito con discapacidad intelectual, también diversidad funcional en el sentido de, pues a lo mejor algún tipo de dislexia, discalulia, algo educativo. Y también, por ejemplo, un parálisis cerebral. Pero en el autismo me fío menos, porque no entiende las reacciones. De vez en cuando premio a algún niño...
Y le digo, según el horario, Alec, hoy de premio vamos a ponerle la comida Isis, que es mi gata. Subimos a casa y le ponemos la comida Isis. O sea, intento, intento que... Y pregunta al revés, es decir, los animales, tus animales, cuando bajan a la zona de terapia tuya y de trabajo tuyo, notas que algunos...
O sea, ¿se van hacia alguno de estos niños o directamente saben dónde sí y dónde no? Sí. Mi gata, además, tiene los mismos años que la asociación. Mi gata sabe perfectamente a quién se tiene que acercar y a quién no. O sea, que son intuitivos. Ella, bueno, muchísimo. Muchísimo. Ella sí. Que los gatos dependen de su intuición para sobrevivir. Sí.
Sí, pero bueno, estamos hablando de temas no funcionales y no emocionales también. Entonces, que un gato... Vamos a... No voy a decir la palabra de intuir. Que un gato sepa dónde tiene su línea roja... Pero eso lo hace con los humanos normal y corriente. Totalmente. Eso no es ningún problema. Yo recuerdo... Hay un refrán irlandés que dice que si tu gato no deja entrar a alguien en tu casa... O sea, que se pone y te hace... ¿No?
Que no es una persona de fiar. Y no es porque eso pase con una persona de fuera, puede pasar con una persona que haya estado en la casa mucho tiempo, pero si en ese momento su energía no es positiva, no porque te vaya a hacer daño a ti, sino porque esté hasta las narices de, yo que sé, que haya tenido una ruptura o que haya tenido un mal día de trabajo, el gato lo nota. Sí, y el miedo.
Eso es lo que le pasa a mi gata, que ella nota el miedo de ciertos niños y entonces ahí no se acerca. Para nada. Mantiene la distancia de respeto. De todas formas la mantiene. Quiero decir, yo a lo mejor estoy trabajando en la mesa de trabajo y mi gata se acerca, pero si el niño la va a tocar, no se deja tocar. No, tú estás trabajando, tiene como un sexto sentido de no toca que me toques.
No es el momento, ¿no? Estoy mirándote, pero no me toques. Con la otra gatita murió. Era una gatita muy enferma que la adopte precisamente por eso, a ver si la podíamos salvar. Ella sí que se dejaba tocar y era como...
Con todos los niños. Ella no le tenía miedo a ningún niño, ni se acercaba a todos. Yo es que con los gatos que he trabajado en ese aspecto han sido bastante felpuditos en el aspecto de, bueno, va, me acaricias, pues me acaricias, me dejo querer. Pero mi gata es muy señora. Desde mi experiencia, quiero decir, y seguro que hay algún experto en terapia animal que me puede decir, este tío no sabe de qué habla, pero... No somos expertos. Solo hemos vivido con animales, nada más. Nada más.
Pero los perros yo los veo más próximos a la hora, compañeras mías con las que hemos estado desarrollando cosas. Yo recuerdo que en viviendas de salud mental María J tenía perros.
Claro, muy bien. Porque los gatos tienen otro tipo de independencia, tienen otro... Ahora, después hay gatos que son maravillosos. Igual voy a decir una burrada, pero creo que los perros son más... Reciben órdenes, saben en qué movilidad se tienen. Más sumisos, quieres decir? No. Y el gato más... No, no, no. No vamos a hablar de sumisión. El perro está acostumbrado a la manada y al ser un animal gregario. Y a guías de rutina.
Y a ser un animal gregario. El gato está acostumbrado a buscarse la vida solo. ¿Ha sido adoptado? ¿Cómo se dice? ¿Ha sido domesticado por el hombre o el hombre domesticado por el gato? Esa siempre ha sido una duda. Mi gata nos ha domesticado a nosotros.
A ver, yo suelo decir que la diferencia entre perros y gatos, el gato es más intuitivo, es decir, sí que... A ver, cuando se trabaja con terapia siempre se ha visto más el tema de los perros, los caballos, pero con gatos ha sido... Trabajos con terapias con gatos ha habido muy pocos, reflejados en proyectos muy pocos. Yo no conozco... Y con caballos también, claro.
¿Te conoces? Sí, yo he hecho. Y tengo compañeros que usan como animales de terapia gallinas. Porque la gallina tiene memoria y se acuerda quién le da de comer y quién le da una patada. Mi amigo trabaja en el proyecto Hombre. Hablamos tradiciones. Que los gatitos también hacen terapia. Los perros es el animal más utilizado. Yo he visto cuando hemos estado trabajando compañeros que han llevado perros a residencias de ancianos. Sí. Sí.
¿Y cómo cambia la actitud de gente en un estado muy vegetal, muy poco válido, en el que se ha acercado el perro, le han acariciado y ha empezado a sonreír, volver a recuperar la cabeza, el movimiento?
Gatos, es verdad. Porque te traslada, te traslada. Y en el Alzheimer los perros también... Estaban empezando algo con gatos, pero no lo tengo muy claro. Y en el tema de quimioterapia, en las salas donde está la quimioterapia, también habían empezado con el tema de los perros, con el tema de la relajación, de los niños sobre todo, en esas primeras dosis. Y los gatos pues están empezando...
Es que el gato depende mucho del carácter del gato. El perro también, no te sirve cualquier. Como decía antes, mi mujer tenía uno que era una estola. Estola me refiero que te la podías poner en el cuello, salir a la calle, si no fuera por los 10 kilitos, porque era un gato macho, alfa, de estos grandes, que dices, 10 kilos estará gordísimo. Pues no, nenes, estaba impresionante. Y se dejó la confianza con ella y ningún problema. Claro.
Pero lo normal no es... Pero que antes está hablando de que su gata sí tiene ese principio de terapia con sus alumnos, pues para mí... Sí, estoy muy pesada, ya lo sé, pero... No, no. Es algo que me fascina que un gato haga eso. Y más la mía. Más la mía, de verdad, porque es muy señora, es muy...
Bueno, es señora, pero tiene corazoncito y baja a ver a los usuarios. Pero es de las que toca cuando ella quiere. Entonces no se podría utilizar ahora, en este momento. No, es porque ahora no me da la gana, me diría. O quizá que ella no ve que es el momento. O lo intuye. O no le da la gana, que eso también es muy importante.
Ten en cuenta que los gatos llevan su propia dinámica, su propio lenguaje y no es como perros. En el mundo del autismo muchas veces se compara que los niños con autismo son como los gatos, o sea, tienen el carácter de los gatos. Y es cierto, yo muchas veces digo, ostras, es que...
Es lo mismo, quiero decir, necesitan mucha estructura, necesitan... Ahora sí me río, ahora no me río, aunque toque reírse, aunque en el caso del gato, ahora sí que voy contigo, pero ahora no, porque tú me lo pidas, no. O sea, son muy, muy parecidos, muy independientes, y lo comparo muchísimo. Entonces, muchas veces cuando miro a mi gata digo, joder, que esté aún yo trabajando...
Pero bueno, también es el carácter. Ya te digo que Trufita, mi otra gata, era otro carácter totalmente. Todo el mundo la acogía, todo el mundo... Es que no hay dos gatos iguales. Luego, por lo que decías de la tercera edad, mi hija estuvo trabajando muchos años en una residencia que tienen un jardín muy grande. Vale, no digo no. Sí, vale, pues María ha estado allí años. Y...
Y entonces allí hay gatitos y las señoras, es un sitio que las usuarias, porque es femenino todo, pueden salir, pueden comprar, les dan de comer, cuidan a los gatitos. No sé si aún... Sí, las usuarias les encantaba. Es que es muy bueno. Yo siempre he pensado que dentro de ese tipo de proyectos...
Por lo menos a nivel cognitivo es importantísimo la presencia de animales. Yo también lo veo así. Entonces sí que sé que les iba muy bien a alguna más que a otra, pero sí, sí, había señoras que se levantaban con la ilusión de... Como en botica. Claro, claro. Hay señoras que te dirán, soy alérgica y no quiero ver un gato en 10 kilómetros. Claro, claro.
Y luego, pues, nosotros, por ejemplo, en AICA, la única terapia que hemos hecho es con caballo. Pues, a ver, en las dos ocasiones fue los sitios, los centros de caballo, los que se pusieron en contacto con nosotros para ofrecernos una sesión gratuita para nuestros niños. Y las dos veces, claro, no todo el mundo ha ido. O sea, yo normalmente en el grupo de socios...
Va a haber tal actividad, quién se apunta, quién quiere. Fueron a esa terapia, todos con diversidad funcional. Y las dos muy diferentes, como estar en el alma del caballo, o sea, era una cosa como muy bonita. Lo que trabajan allí era la coherencia cardíaca, ya me he acordado. Y los niños, pues claro, nuestros chicos...
Bueno, hicieron varias actividades y era como... Y bueno, pues fue muy bonito. Lo otro no pude acudir yo, ya era más lo que se hace ahora. La frecuencia cardíaca era... A ver si lo recuerdo yo bien, ¿vale? Es cuando te pones a sentir el caballo para escuchar el pulso suyo, su corazón y el tuyo. Sabes que al final tienden a compensarse y ir todos al mismo ritmo. Sí, lo que pasa es que con ellos es diferente. Hacían actividades más claras con nuestros niños...
Tienen que hacer actividades como más, pues vamos a tocarlo, vamos a coger la cuerdecita y lo llevas. Ya, pues esto es lo que básicamente hemos hecho. Tenemos algún proyecto de hacer algún taller. Tenemos una de nuestras voluntarias, tiene un perro súper, es muy grande, por cierto, pero es muy buena, bonachones.
Y sí que tenemos previsto a ver si podemos hacer algún taller, alguno de los talleres con él. Pero claro, le tengo que dar muchas vueltas por el tema que os estoy diciendo. Porque posiblemente a mí me gusta integrar a todos los niños en los talleres y aquí tendría que seleccionar, porque no todos pueden ir. El niño que tenga una fobia... La fobia al animal no la podemos...
La hemos intentado trabajar, ya os lo digo, pero... O sea, este es que es una fobia... El que la tiene... Si tenéis alguna fobia, sabéis que... Yo, por ejemplo, tengo fobia a las alturas. Es que da igual lo que te digan. O sea, te da igual. Vas a tenerla. Pues los niños con autismo que tienen fobia a los animales...
Vale, pues entonces... Además que no solamente trabajas como terapeuta, sino también tendrías que trabajar... O sea, tu hándicap es ser psicóloga. Y después no llevarte eso a casa. Claro. Entonces estamos hablando de que estamos trabajando con personas. Sí, sí, sí. Una cosa es que tú te lleves mal con el compañero de al lado, pero tú te vas a tu casa y te olvidas. Pero aquí estamos trabajando con personas por las que intentas que evolucionen en su vida mejor.
O por lo menos que no lo pasen mal el rato que están. Exactamente. Es complicado. Son objetivos cortitos porque tampoco puedes hacer objetivos de este niño en dos años... No, no, no. El objetivo es vamos a avanzar todo lo que podamos. ¿Dónde está el límite? No lo sabemos. ¿El límite será en un año o el límite irás evolucionando toda tu vida o vas a retroceder? Que eso también ha pasado.
Ya, pero es que el retroceder no... A ver, las recaídas nunca son en negativo, siempre han de ser en positivo. Es decir, tú sabes hasta dónde has llegado y a partir de ahí sabes que no te has sentado bien. Entonces tienes que tirar para atrás para volver y ir para adelante. Claro. En el caso del autismo lo que pasa es que a veces el retroceso se pierde mucho de lo que has trabajado. Lo han perdido. ¿Y qué hacemos? Volver. Volvemos a empezar, pero entonces te das cuenta y dices...
Ostras, todo el tiempo que hemos... Todo lo que habías avanzado, cariño, y ahora estamos para atrás cada día. Esto me pasa, con poquitos, pero me pasa. Y eso es muy frustrante. Esto duele. Sí, pero es lo que tiene trabajar con personas. De hecho, en tu profesión, que es educadora social, estoy recordando ahora las estadísticas, es una de las profesiones de mayor número de los burning este que llaman, de quemadura laboral y de abandono profesional. Sí.
¿Por qué no trabajas con patatas, trabajas con personas? No, no, te toca, sí. Y esto, yo recuerdo una vez que me enviaron de práctica unas chicas de Alemania y me quedé sorprendido por el concepto, concepto nuestro español me refiero, ¿vale? Llega a las tres de la tarde y, oye, pues si has acabado bien y si no, sabes que te toca una horita más o el tiempo que sea. Estas chicas llegaban a las tres, dejaban a la gente y se marchaban.
Y yo decía, pero tía, tienes ahí un montón de gente que está esperando y tal y cual. Y dice, ya, pero son las tres, es mi horario. No tenemos la mentalidad, quizás eso repercute en nuestra salud mental. Hay días que dices...
Madre mía. Lo entiendo, lo entiendo. Nosotros también con el tema de los gatos, ¿cómo se llama? El síndrome de fatiga por compasión. Nosotros las pasamos muy mal. A mí, por ejemplo, estas fallas, este es nuestro primer programa tras fallas.
Hicimos un programa, un especial muy chulo con la concejala. Pues a pesar de todos nuestros consejos de cómo tienes que utilizar la pirotecnia, que vino Mapi, que también es fallera, y estuvo explicándonos cosas que tienen que hacer los falleros para poder tirar petardos y todas esas cosas, en nuestro grupo de conexión felina cuyera, una gata totalmente quemada. Claro, cuando llegan estas cosas, a mí mi pareja me dice, a mí no me lo cuentes.
No, ya sí te entiendo, yo también. Y luego te pones loco porque evidentemente tienes que buscar cómo arreglar esto. No se respeta realmente, porque es verdad que se supone que van a haber unos horarios para respetar. Pero son individuos, o sea, yo por ejemplo, hasta este año no sabía que existía el turismo pirotécnico.
Yo tampoco. Me he enterado este año también y me he quedado loca. Todas las televisiones la han estado sacando de que alemanes, belgas, holandeses vienen aquí a tirar petardos. Y hablando con una de las fallas con las que más contacto tengo, pues eso que vas a saludar a la gente. Estábamos hablando casualmente de esto del turismo pirotécnico y me sorprende porque me dicen, no, mira, este año vino un vecino del edificio en el que está la falla para decir, han dejado un paquete para vosotros en mi casa.
Y los falleros dijeron, ¿un paquete? ¿Tu casa? No, nosotros no. Iba a casa del vecino y dicen, sí, es que es para vosotros. Subieron tres falleros para ver por qué era para vosotros y es que ponía un cartelito pirotécnico. Los falleros, como te digo, tienen formación para poder tirar y cuando pensaron un paquete postal pirotécnico, llamaron a la policía que a su vez llamó a los artificieros.
Fíjate, es que no es fuerte. Y los artificieros abrieron y había una carcasa del 25. Hablamos de las gordas que se tiran en la Nick del Fog. No, ahí eso se va a tener que controlar. Evidentemente a alguien se le va a caer el pelo. Sí. Porque meter un artefacto pirotécnico desde Holanda hasta Valencia, pasando por todas las aduanas que tenga que haber pasado... Qué fuerte, ¿no?
Llegar el repartidor y llevártelo hasta tu casa, el riesgo de que esto pueda explotar existe. Por mucho que lo hayas metido entre no sé qué se guarda esas cosas, pues imaginaos que hubiera explotado y veis por la ventana salir las lucecitas.
Yo no sé si... Yo soy fallera, ¿vale? Y en la ofrenda de Chiribella, a la Berche de la Salud, justamente cuando pasaba mi falla, algún gracioso, porque ahora se ha puesto mucho de moda, mucho de moda. O sea, grabarse en redes sociales haciendo maldades.
Se tiró, no me acuerdo lo que me dijeron que era, pero bueno, quemó a una de nuestras falleras. Se tiró desde una finca y la chiquita, era una chiquita jovencita, pues se le metió esto que tiraron, es que no sé el nombre, y le quemó las piernas. Luego me dijeron que es que por redes sociales había conseguido, la persona había conseguido muchos likes. Ya ves.
Ya, pero también habrá conseguido una denuncia a acabar en comisaría. Eso espero. Ayer la venía del camino, lo tiraron. El uso de pirotécnica no autorizada, más cuando es dolosa, es decir, que hace daño a las personas, tiene repercusiones.
Es que claro, imagínate. Y te entraba por el pecho o te entraba por la espalda.
Pero te entraba. Entonces mi madre también la quemaron. Ahí es un accidente. Sí, pero esto era... Ahora, cuando es deliberado, yo todas las fallas, lo dije al principio, todas las fallas acabo discutiendo. Este año mi pareja y yo hemos tenido discusiones con gente por tema de petardos y por tema de llevar animales a mascletas.
Animales amascletas. Sí, se llevan el perro. Yo personalmente... No, no, a mí tampoco. No, no, no es que personalmente, es que la sensibilidad auditiva del perro siete veces mayor a la nuestra, si tú, si a nosotros nos tira para atrás... Claro. Que sea un espectáculo así de una buena amascleta. Yo sé que a tus usuarios les fastidiará muchísimo, pero hay muchísimas... Sí, porque también tienen hipersensibilidad.
O hipo o hiper, pero generalmente hiper. Y normalmente las fallas... Lo pasan mal. Muchos de ellos se ponen en sus cascos... De suspensión, ¿no? Y bueno, lo van superando y algunos no salen en todas las fallas. O sea, la mayoría, para decirte. Muy pocos hay que sean falleros, que alguno lo hay, sí que lo hay, pero las fallas lo pasan mal. Tanto los animales como los niños con diversidad funcionan, sobre todo... Vale, entonces son más de Semana Santa, ¿no?
No sé, en Chiribella yo no sé si hay mucha Semana Santa, tampoco, no lo sé, pero no, en Semana Santa no hay muchos petardos. Es que aquí en Semana Santa no se celebra como en el sur, sinceramente. Bueno, yo hablo de Valencia, la zona del puerto. Ah, bueno, sí, en la zona del Cabañal tiene un... Es muy tradicional. Sí, pero pues como a mí no me toca... Zona más reducida allí, sí, sí.
Hay menos ruido, eso sí. Vale, pero aquí no, aquí las fallas, yo sé que para nuestros chicos no es un plato de gusto. Pues entonces ya sabemos que las fiestas ruidosas no son para los vuestros, son más de fiestas de estas blancas de las que te pones un casco y bailas y los demás no oyen nada.
Bueno, supongo que no lo he probado, pero no sé, por ejemplo, también te digo, en alguna ocasión se ha hecho alguna cosa, pues una fiesta, porque sabéis que el 2 de abril es el Día Internacional de Concienciación del Autismo, estamos ya ahí, y a veces se han hecho cosas desde los ayuntamientos, por ejemplo, yo sé que a la gente le encanta la batucada, pero nuestros niños...
La llevan fatal, ¿no? Hombre, yo la primera vez que nos invitaron hace un tiempo en Chiribella y yo les dije, hombre, poner una batucada para un colectivo tan sensible, digo, la habéis cagado. Pero es desconocimiento del colectivo, ¿no? Yo no creo que hubiera mala fe. No, nunca es mala fe, pero quiero decir, ¿cómo se os ocurre? O sea, nos estáis invitando a una cosa, preguntarme. Un ayuntamiento te diría, Anche, dame pues...
¿Cómo podríamos formalizar una accesibilidad a los pueblos para estas personas? ¿Qué necesitáis vosotros para que esta ciudad o este pueblo sea más accesible a personas así?
Yo he visto que aquí, bueno, creo que en Chiribella se ha empezado a hacer aquí en Aldaya, sí que he visto que tenéis pictogramas, que son los dibujitos estos de Arasac, para que los niños se informen visualmente, porque los niños con autismo son visuales, sobre todo, son aprendices visuales. Entonces, sí que he visto que lo tenéis. En Chiribella creo que se quería hacer, yo aún he visto alguna cosa, pero no... ¿Y lanzar alguna propuesta, ya que estás en Chiribella? Sí, lo he, sí. Pues, tanto unos como otros, ahí se ha quedado.
El problema es que ellos saben cuánta población o cuántos vecinos viven en esa circunstancia. Yo creo que no. No lo saben. No lo saben. Pero sí que es verdad. Ahora mismo ya se ha hecho un aula hueco.
En uno de los colegios de Chirivella deberían de haber aulas huecos en todos los colegios de todas las poblaciones, de todo, porque con un aula hueco en la que se supone que máximo son ocho niños, yo veo muchos, con todo el colectivo que hay en Chirivella con autismo, se ha quedado nada. Quiero decir, y además es solo, claro, se ha cogido una determinada edad los demás, los de antes y los de después, ¿sabes? Y hace mucha falta.
Y Aula Jueco hay muy pocas para todo el incremento de autismo que hay cada vez. Es decir, que fomentar, como dices tú, los pictogramas en un pueblo no es nada malo, incluso sería constructivo para todo el que vive allí. No es nada malo. Tampoco sé si es tan útil. Quiero decir, vale, está ahí. Porque lo mismo que para cruzar un semáforo hay sonidos para una persona que no oye o que no ve o lo que sea.
para ellos puede ser útil pero hay otras cosas más útiles que es tener es darles oportunidad de estar en un sitio adecuado a ellos no puedes tener a un niño con autismo
en una clase con veintipico niños y pretender que la persona, que tampoco tienen culpa, es decir, que la formadora, la educadora, la que esté, la profesora tenga que estar educando a esos veintitrés niños y este con autismo no puede, es que no se puede. Entonces lo que hace mucha falta es un cambio total de todo el sistema educativo, de todo.
En Chirivella ahora se ha hecho el aula hueco. Yo hace mucho tiempo que lo vengo diciendo porque todos mis chicos de Chirivella se tenían que venir aquí a Mislata, a la CUAS...
A un aula CIL. Entonces se llamaba CIL, de Comunicación y Lenguaje, ahora se llama Hueco, ¿vale? Da igual, es lo mismo. No hay. Y luego, que las personas que conformen ese aula Hueco estén formadas y tengan ilusión. Porque una cosa es la titulitis y otra cosa...
Es, estás con personas con autismo y tienes que entender que a lo mejor tú has hecho la carrera de magisterio, porque qué bien me ha salido la nota para hacer magisterio, has cogido esta rama, pero te vas a encontrar con un problema muy gordo, muy gordo, y tienes que ser consciente de ello. O sea, también yo pediría
Que sea vocacional. Que el autismo no es una broma y que tiene que ser muy vocacional. Porque yo antes te comentaba que yo los viernes subo a mi casa con mucho nivel de ansiedad porque, por desgracia, una de mis niñas con las que empecé se ha vuelto muy agresiva y yo muchas veces me encuentro con que me ataca.
es una niña que yo empecé con ella con tres añitos tiene 16, 17 a partir de la pubertad esto ha ido a peor ha retrocedido en todo y para mí es como no puedo decir es como una hija pero es que es toda mi vida con ella y ese dolor de corazón cuando ves que te agrede y se agrede ella y se pega unos mordiscos que se arranca
Y eso, cualquiera, si tú no tienes una vocación muy clara, eso te lo vas a encontrar en una ola hueco, te lo vas a encontrar. Y ahí, yo no sé qué te han enseñado en tu carrera, pero esto es mucho más que la carrera. Es corazón, es alma, te lo vas a encontrar. Y estar siempre aprendiendo también.
Todas las carreras son siempre aprendiendo. Si no es vocacional, no pierdas tu tiempo ni hagas perder el de los demás. Y no digas, es que esto tiene que ser así y es así, porque en el autismo nada es así y...
Es como decíamos de los gatos. Nunca va a ser así. Tú di, no, ven, ven Isis, ven. Ven aquí, cariño, y ponte aquí. No, no me da la gana. Pues con ellos es lo mismo. Ven, ven aquí, va, vamos a hacer esto. Y a lo mejor te lo han tirado. Ha volado por los aires.
Porque ha habido un momento, pues a lo mejor ha sonado un petardo, por ejemplo, y ya la adrenalina, el nivel de estrés, la falta que les pasa a nuestros niños, que la comunicación es muy difícil para ellos. Y entonces, como no saben expresar lo que sienten, es mucha frustración cuando una persona no sabe expresar lo que siente o lo que le pasa o lo que le duele.
Porque así como son hipersensibles en algunas cosas, por ejemplo, para el dolor, no sienten muchas veces el dolor. Entonces, por eso te digo que esta nena se muerde y...
Y esas cosas te las subes a casa y por eso digo que cuando yo a lo mejor voy a una reunión a un aula CIL, perdona, a un aula hueco ahora, y me dicen algunas, yo diría, de verdad, tonterías, y digo, ya, bien, sí, esa es la teoría. La teoría es esa. Pero ojo.
Las teorías cambian con el tiempo. No, y a este nene le vale esta teoría, pero a este que está a su lado y que tiene la misma edad, que tiene autismo también de bajo funcionamiento, a lo mejor esa teoría no le vale. No hagas...
No, esto no es un esquema. Blanco, negro, morado. Blanco, negro, morado. No, no, no. No es así. Pero es que ese tipo de rigidez la encontramos no solamente ahí, sino en muchas profesiones. Al final lo que falta es humanidad. Y como decíamos nosotros, trabajar con los animales es casualmente ser humano. También. Es trabajar la humanidad.
Porque al final cuando te lo planteas hay tipos de personas que deberían, me da igual la titulación que tengan detrás, pero que deberían de volver a la escuela primaria para aprender humanidad y no estar muy por encima de todo el mundo. Ahí estamos.
Y decir, es que esto es así porque lo digo yo, porque lo he leído en tal libro o porque lo ha referenciado no sé quién o no sé más. Trabajar con seres vivos conlleva que tienes que estar trabajando con características diferentes y además en perfecta evolución. No van a parar. Lo que hoy te vale, mañana no te vale. Un aprendizaje constante.
Sí. Pues lo mismo que con nuestros bichines. Sí, sí, es que con los animales... No sé si os habéis encontrado... A veces que tú llevas a tu mascota un veterinario y tú dices, ¿por qué te has hecho veterinario? Ah...
Es que me pasa un poco con lo mío, ¿verdad? Suelo discutir mucho con la gente por la falta de motivación. Te quedas mirando personas que dices, realmente, tú serías mucho más feliz habiendo hecho una oposición a enterrador. Y con todo mi respeto a los enterradores. Pero realmente yo siempre la he visto como una profesión, a mí siempre me ha hecho gracia, porque realmente es una profesión en la que no te enfadas con nadie. Es decir, el muerto no tiene ninguna prisa.
La familia, eso de despedirse, tampoco. La faena que tú tienes que hacer es un agujero, tapar con unos ladrillos y, chico, y una vez que están allí, ya están cómodos, ya no lo vuelven a mover.
Y ahí ya no tienes que trabajar con las personas, ni nada, ni poner, decirle blanco o negro. Pero eso nos pasa con cualquier tipo de profesión. Con cualquier profesión. Porque hemos equivocado la vocación por la necesidad de titulitis. De titulitis, sí. Y te da igual, lo que más fácil se te ofrezca es lo que haces. Y porque el sistema educativo, por ejemplo, si la nota te llega para esto, en la selectividad, pues bueno, es que no me gusta nada ser mal. Pero como me llega...
La nota, pues voy a ser maestra. Y luego resulta que los niños no te gustan nada, tía. O tío. ¿Y para qué lo haces? Conocimos hace poco, creo que estabas conmigo, que estábamos hablando con una chica que era maestra y decía... Sí, sí, me acuerdo. Dice, todos los que nos servían para estudiar en mi clase, que decías, estos son una birria, son todos maestros ahora. Ah, sí, es verdad.
Y claro, nos quedábamos así diciendo... Y ella decía, es que no tiene ningún sentido. Es que no lo tiene. Porque si no te gustaban los niños cuando eras niño, ¿cómo te van a gustar después? Ya te digo yo que cuando hay 22 o 25 en un aula y se te desbaratan y la mayoría... Ah, porque ahora mismo...
Lo que hablábamos también... Ahora mismo ser profesor es complicado. Es muy complicado. Yo también lo veo. Hay que romper una lanza por la gente que sí que tiene vocación y que se lo está trabajando. Ya en la ESO. Sí. La gente de la ESO está... Y es que no me extraña. Porque nosotros también atendemos a chicos con cualquier problema de aprendizaje.
Y bueno, tenemos chicos de la ESO y entonces a veces nos cuentan, porque a lo mejor estos son los menos, tenemos mucho TDA, HTDA, todos ellos suelen sufrir bastante bullying, bastante... Y a lo mejor te cuentan lo que ha pasado y cuando nos cuentan, perdona, que uno ha tirado un petardo en la clase o que ha amenazado.
Chiribé, ya sabéis que se pegó una profesora que la atacó una. Y esto lo vieron algunos de nuestros niños. Quiero decir, sí, es verdad, es verdad. Mira por dónde que los menos amenazantes son los chicos, mis chicos, que digo yo. Que a lo mejor, pues sí, mira, estás sufriendo bullying, pero porque tienes un TDAH, un déficit de atención bestial, bestial, bestial, que no te permite estar nunca
en el sitio que los demás no te comprenden pero tú no estás haciéndole daño a nadie y es muy diferente a la gente que le faltan habilidades sociales que son personas que tienen miedo a hablar en público que están siempre como diciendo yo mi mundo esas personas lo aprenderán
Aprenderán, pero una persona, por ejemplo, vamos a hablar de Asperger, aunque ahora dicen que ya el síndrome de Asperger es un autismo, vale, da igual, da igual, como lo quieran llamar.
Algunos, ojo, porque a veces, lo que tú decías de Cooper, tienen unas capacidades intelectuales muy buenas, pero otros no. Pero a nivel social, todo es igual. Yo es que he conocido, he trabajado con altas capacidades.
Vale, pues también tienen un problema grave. Importantísimo. Importantísimo. Porque no se saben comunicar. No. A mí me tocaban mucho las narices cuando decía, vale, tú lo has entendido, ¿puedes volver a explicárselo a tu compañera? Si has explicado dos veces, si no lo entiendes, es su problema. ¿Cómo que es su problema?
Lo que tienes que hacer es bajar a su nivel, no quedar tan alto. Hay un punto en que las altas capacidades y el autismo de altísimo funcionamiento coinciden y muchas veces no se sabe o están las dos cosas porque a nivel de comunicación y a nivel de integración social les cuesta mucho a unos y a otros.
Porque además tiene unos intereses muy restringidos, muy únicos, unos y otros. ¿Vale? Pues a lo mejor uno... El dominó, el dominó, el dominó. O los dinosaurios, todos los nombres de los dinosaurios. Esas cosas. Y entonces a nivel... Misma entre ellos...
Yo que he hecho como hacer un taller de habilidades sociales para que uno escuche al otro, que ya no nos escuchamos las personas entre nosotros, las que se supone que somos normales, entre comillas. ¿Quién es normal? Nadie. Quiero decir, ellos. Vamos a ver, a ti te gustan mucho los Pokémon. Habla de Pokémon, pero que escuche el otro. A ti te gustan mucho los animales, porque les suele gustar mucho los animales...
A todos los niños con autismo, muchos de los animales, en las revistas, en los dibujitos, en figuritas que yo les enseño, pero no en la vida real, como hablábamos. ¿Vale? Pero les gusta mucho. O sea, si quieres que un niño con autismo hable, empiezas con miau, guau. O sea, justamente con los animales. Aunque luego, ¿vale? Pues con esta gente pasa eso, que tienes que...
Tu parcela es esta, la tuya es esta, pero ahora escucha a este hablar de Pokémon y el que te escucha a ti hablar de aviones. Es muy complicado. Yo recuerdo que con altas capacidades trabajé con los Mensa, la Asociación Española de Altas Capacidades. Sí, sí, sí.
Y alguno conseguimos que entrara dentro con unos C impresionantes. Y cuando pasa un tiempo les digo, ¿sigues subiendo a la asociación tal y cual? Dicen, no. Digo, ¿por qué? Dicen, son muy aburridos, siempre hablan de lo mismo. Claro, pero no les interesa. Joder. Suelen ser, les suele aburrir casi todo. Porque al final tienen... Son muy cartesianos en su vida. Sí, sí, claro. Y de ahí hacen esquemas de superioridades intelectuales...
¿Pero para qué te voy a decir nada si tú esto no lo vas a entender? Como los informáticos, ¿no? Que cuando vas allí y les dices, oye, que se me ha estropeado el ordenador. Yo no sé los demás. El mío es un hacha. Siempre me dice, usuarios. Y a partir de ahí viene una retaíla de cosas que sí, lo he enchufado. Sí, le he puesto...
¿Quieres arreglármelo de una puñetera? Tiene toda la razón O la famosa palabra de ¿Has aprobado apagar y encender? ¿Es lo único que se hace? Claro que lo he probado Es cuando le dices, vamos a cambiar Ahora voy a dar donde yo soy especialista y tú no Uy, a eso les duele, ¿eh? En su punto norte Sí Y yo lo he hecho ¿Tú conoces alguno?
Algo has oído. Hace 20 años que conozco a alguno. Bueno, bueno. Bueno, entonces un poco...
Para ir resumiendo, el tema está en que vosotras estáis trabajando con niños con capacidades especiales, que tenéis también animales con los que trabajáis de manera ocasional. Ocasional. Que no le vais a decir a no si alguien escucha el programa y dice, oye, yo soy terapeuta con animalitos y me apetece estar con vosotros y echaros una mano. Exactamente. Por lo tanto, este programa es un poco petitorio.
Estamos desde AICA preguntando a ver si hay alguna persona que sea tealopeuta con animales. Ellos tienen la predisposición para poder ayudar. Y a partir de ahí... Y con ella hacer un proyecto bastante bueno. Y llevar a muchos sitios. Qué bonito. La pazpa se pone a hablar como si fuera una representante de no sé qué. Que sí que lo compramos, que lo compramos. ¡Ay, no come! Ya te lo digo yo.
Vale, pues ¿alguna cosita más nos quieres decir? Daros las gracias, un placer El placer es nuestro y de nuestros michis Bueno, de nuestros michis, de nuestros perros Menos las arañas y las serpentes No, que te veo venir Y no, me gustaría que la próxima vez que contactáramos contigo Pues sí que dijéramos, pues ¿sabes que ha venido un proyecto? ¿Sabes que podemos hacer esto? Muy bien, claro que sí Perfecto, sí, estaría bien
Ok, pues nada, vamos a despedirte y pasar a otra sección del programa. Ante todo, hemos dicho que es AICA, que está en Chiribella, ¿en qué calle? ¿En Chiribella lo habíais dicho? Pues no lo he escuchado en todo el programa, de verdad. Avinguda del Camino 94.
Pues ya sabéis. Que tienen páginas web, que tienen Instagram, que tienes... ¿Aica con H o sin H? Sí. Aica porque es de hables y capaces. Por eso he dicho con H, para que no empiecen a buscar Aica. Hablo el dislésico, te vamos a hacerle. Lo soy. Como lo sé, lo digo. Que hay gente que escucha y después pone Aigi.
No, no, Áviles, nos pusieron la primera vez para el cuño de la asociación, nos hacen el cuño y vemos, Áviles. Áviles Ciudad. Áviles y Capaces. Sin H, claro. Y con V, muy bien. Tú me has dicho Áviles y Capaces, digo sí, pero no, Áviles y Capaces, tuvimos que cambiar el cuño. Quiero decir que sí pasan estas cosas. Sí, sí, sí que pasan.
Yo cuando hay H siempre digo, decirlo, decirlas... ¿Y eso que el H es muda? Bueno, mi sobrina se llama Elena con H, pero Helena... ¿Y qué? Que la pronuncia. Ah, que pronuncia la H.
Y yo siempre digo, pues no la oigo. ¡Es que malo del día! Madre mía. Así lo tengo a cabo. Son muchos años. Nos queremos mucho. Ya te digo, más bien nos odiamos, pero bueno. Bien, ya que estamos... Les pedimos a Anche.
Pobrecita, la vamos a despedir. Vamos a pasar a otra sección, así queda mejor. Y despedimos al final. No vaya a ser que yo quese. Que te despido a ti. Pues tú misma, despido. Ya nada, me despido. Bye, bye. No, que pase el anuncio en la siguiente sección. Y ahora vamos a nuestra radionovela favorita. De Sagato. Que me pisa el gato.
Interrumpimos la conexión para ofrecerles Desagato, una emotiva historia que se introduce en el interminable ajetreo de las protectoras.
Ya te vale, Dante. Yo que confío en ti y te dejo estar con el resto de gatos y vas y la lías. Tienes que aprender a llevarte bien con los demás, che. Mira cómo te has puesto, lleno de barro y agua sucia. Si no hubieses echado a correr... Perdona, ni que fuera mi culpa. Primero el picapleitos ese y luego me traicionaste tú mismo, humano estúpido.
Aquí en la clínica ya has estado antes, pero tranquilo, ¿eh? Que esta vez solo te vamos a dar un pequeño baño para quitarte toda esa guarrería. No va a ser agradable. Ya, lo siento. Total, igual da un día más de tortura. Para ser una protectora, protegerme es lo que menos hacéis. Bueno, allá vamos, ¿sí? Quédate quieto, ¿vale? Tomo una chuche y al acabar prometo darte otra. ¿A dónde crees que vas con eso? ¡No me toques!
¡Quieto! ¡Va, tranquilo! Mira, pero si está templada. Ya verás, enseguida terminamos. A ver... Por lo menos no tienes pulgas ni nada. Te voy a poner un poquito de jabón hipoalergénico y ya. No te preocupes, que lleva perfume.
De verdad, lo que uno tiene que aguantar. No he visto que hayáis hecho esto a ningún otro gato. ¿Te he hecho algo en alguna de mis vidas? A ver, vale, va. Tranquilo, que de momento no quiero ningún tatuaje. Ya queda muy poco, solo peinar y secar.
Si no tuvieras ese pelazo, no haría falta. Te pareces un león. Por supuesto. ¿Con quién te crees que hablas? Tendrías que ver mi pedigrí. Además, en los concursos de belleza solía ganar gracias a mi pelaje, aparte de mi encanto natural. ¡Ah! ¿Qué haces? ¡Eso duele! Aunque dudo que lo sepas. Por tu aspecto, no debes haberte pasado un cepillo en tu vida. Vale. Venga, voy a por el secador y ya terminamos.
A ver si no te traumatiza mucho, ¿eh? ¿Por qué me iba a traumatizar? En mi peluquería el secado era la única parte decente. Me daban chuses premium con aire calentito. Creo que te confundes, mi nino. ¿Cómo me has llamado? Eh, tú, la del pasillo. ¿Quién te crees que eres para hablarme así? Relájate, simplemente quería advertirte. No sé en qué peluquerías has estado, pero por lo que dices dudo mucho que tu secador sea parecido a esto.
Bueno, lo que tú digas. ¿Qué haces ahí en esa jaula, para empezar? ¿Es una especie de castigo? No me sorprendería nada viniendo de este sitio. La verdad es que lo he sabido desde hace un tiempo. Mi cuerpo no es el mismo de antes. Los humanos dicen que estoy enferma y, por lo que llevo escuchando desde hace unos días, parece que hoy es el día de una cirugía. No sé qué significa y estoy un poco asustada, pero sé que están haciendo todo lo posible para que mejore. Eso suena a un castigo todavía peor que lo que me han hecho a mí.
Me das lástima. Seguro que has enfermado por el simple hecho de estar en esta cárcel. Es deprimente. Si no hubiera llegado la protectora, dudo que estuviera aquí hablando contigo siquiera. Estas personas están cuidándome desde hace meses, dándome medicinas y preocupándose cada día. Mi dueña me adoraba, ¿sabes? Y yo también la adoraba. Cuando murió, su familia no quiso quedarse conmigo. Ella lo tenía asumido y había hablado con la protectora para que pudiese venir aquí.
Porque sabía que aquí me ayudaría. Eso es exactamente lo que te quieren hacer creer. Pero hacen más mal que bien. Estáis todos engañados. Me recuerdas a Bolita. Tenía un compañero gato casi tan orgulloso como tú. Lo echo de menos. ¿En serio vivías con un gato en la misma casa? ¡Qué horror! No me imagino lo que debió pasar el pobre. Para nada. Bolita era el rey de la casa.
Tenía su propia cama y nadie se sentaba en su hueco del sofá. Mi dueña decía que él era el cerebro y yo el corazón. Se fue hace un tiempo, roncando como un señor después de una vida llena de mimos. Por eso, cuando ella también se fue, la protectora me salvó. Ellos cumplen la promesa que le hicieron de cuidarme hasta el final. Vaya. Así que un gato con principios.
Por lo menos tenía buen gusto. Igualmente, ¿dónde está ese humano? Es una ofensa hacerme esperar aquí, con un jabón de marca blanca y todo mojado. Créeme, mi Nino, eso no es nada. Todavía te toca enfrentarte al monstruo. ¿Al monstruo? Por favor, he sobrevivido a verme ensuciado entero y a un humano que ni sabe usar un peine. Nada puede ser peor que eso. Ya estoy aquí. Perdona la espera, Dante.
Se ha estropeado el secador pequeño, así que he traído el que usamos para los perros. Hace un poco más de ruido, pero ya está. Vamos allá. Definitivamente esto no se parece en nada al secador de la peluquería.
Vaya sesión de peluquería forzosa le ha tocado sufrir a nuestro protagonista. En el próximo episodio veremos si Boris es capaz de dejar a un lado su orgullo para intentar recuperar la amistad de Lemon. ¡No se lo pierdan!
Y ahora vamos a ver la sección de nuestra amiga Mercedes que va a estar dando los consejos sobre las llamadas que ha recibido. Papá, ¿qué le dices? Pues claro, de uno y un pequeño consejo también. Adelante, Mercedes. Hola, Mercedes. Comentarte que tengo un familiar que adoptó dos gatitas y por circunstancias del trabajo las esterilizó después del primer celo. Una de ellas marcaba en casa y la otra no.
Con qué mala suerte que le marcó la cama. La ha limpiado y todo bien, le pone una manta que tiene encima de la cama y el animal no va a marcar, pero cuando no tiene esa manta sí que va a marcar allí. Solamente marca allí, en ningún otro sitio más ni nada. Antes del primer celo, todo perfecto, todo a sus areneros, todo bien, no ha tenido ningún problema. Este familiar, ella le da la cúrcuma, les da un buen pienso...
Tiene el piso adaptado para ellas dos y todo bien. Hay cero estrés, nada. Pero le pasó eso, que por circunstancias de fechas pudo esterilizar antes del primer celo. ¿Por qué se debe este marcaje ahora cuando antes no lo tenía? Ya me comentas, ya me dices. Hola, buenos días. Pues...
Yo creo que el marcaje ahora puede deberse precisamente al mismo estrés de...
de todo el tema de haberla llevado a esterilizar y verse en el transportín, verse en un ambiente que desconoce, en la clínica. Hay gatos que se estresan de ese tema. Entonces, ¿qué se puede hacer? Pues lo que se puede hacer es llevar por ejemplo la colcha o cubres o lo que sea a la tintorería, recalcarles que
aunque la ha limpiado, pero que es porque se orinó la gata y que todavía huele, entonces que dentro de lo posible intenten quitarlo. ¿Cómo evitar estas cosas? Pues bueno, en interior lo que se debe hacer es ponerles esencia de cítricos lo más concentrada posible. En caso de textiles, pues eso, limpiarlo muy bien, a ser posible en tintorería,
y poner en la zona en cuestión cítricos concentrados porque a ellos los olores ácidos como es los cítricos en interiores
y el vinagre en exteriores, que bueno, si no te molesta el olor a vinagre también lo puedes poner. Pues en todo caso, ponerles Feliway en difusor, este que se enchufa a la corriente, para que el ambiente sea todavía más acogedor. Y nada, el problema es que cuando cogen una costumbre a veces es difícil de quitársela, pero bueno, vamos a intentarlo. Vamos a intentar estas dos cosas que te he comentado.
En realidad son tres. Una, limpiarlo bien en tintorería. Dos, poner sobre la zona un concentrado de cítricos, un spray. Y tres, ponerles Feliway en difusor. Y en todo caso, una cuarta cosa, es que si la pilla infraganti, que tenga a mano un vaporizador con agua y le sorte un suplidito.
para crear un reflejo negativo, para que ella entienda que cada vez que hace eso allí le pasa algo que no le gusta. Espero que entre todo consigamos solucionarlo. Venga, un saludo.
Pues nada, como te estábamos diciendo, Anxel, ahora vamos a pasar a otras secciones. Pero lo primero que vamos a hacer es recordar nuestro número de teléfono, conexión animal, que es el 614002734. ¿Cómo decías, papá, que no te ha oído? 61002734. ¿Qué casitos tenemos por ahí para resolver que nos habla la amiga Gemma?
Pues tenemos varios casos de adopciones, supongo que hablará un poquito de las necesidades urgentes y poquito más. Hola chicos y chicas, hoy os traigo a tres bichines muy guapos y muy cariñosos. Lo que tienen en común es que todos son muy dóciles y están deseando que los acaricies para poder ronronear.
Uno se llama Lolo. Está castrado, desparasitado. Es un gato gris jaspeado muy guapo. La verdad es que es muy guapo y sobre todo muy cariñoso. Luego tenemos a Lili. A Lili se la encontraron en el parking de un centro comercial. Estaba embarazada. Ya había luz a sus bebés y fueron dados en adopción.
Ahora falta la mami, que como siempre, al ser ya un poco mayor, no parece que nadie la quiera. Y no saben dónde se pierde, porque es el que sube por la espalda, te ronronea, te da cabezazos para que la acaricies. Es una belleza gris con la panceta blanca. ¡Preciosa! Y luego tenemos a un adorable gato de pelo semilargo que aún vive en la calle, pero que está deseando que lo entres en tu casa. ¡Es, vamos, precioso!
Y todos sabemos lo que les pasa a los gatos preciosos en la calle. O sea que intenta hacerle un huequito en tu corazón y en tu casa. Los tres se lo merecen. Ya han pasado por mucho.
Y como son adultos, nadie los quiere y no sabe la gente lo que se pierde, porque un dato adulto ya sabes qué carácter tiene, ya sabes si va a ser dulce, más harisco, más independiente, cosa que con los bebés es un sobresorpresa. Pero bueno, todos tienen lo bueno y lo malo. Aldes un huequito en tu casa y dales mucho amor.
Estas tres bellezas son de Conexión Felina con Serrat. Con el protocolo de protectora podéis adoptarlos, poneros en contacto con ellas y preguntar por las tres bellezas. Seguro que saben a qué os referís. ¡Chao! Aunque no te lo creas, estás todavía en Conexión Animal.
A continuación, vamos a pasar directamente a la sección de Cultura. Pazpa, ¿has podido leer, ver o hacer algo parecido a Cultura? Vamos a recomendar un libro que se llama Quizás no soy Dios. Decías Quizás no soy Dios. Crónicas de un gato.
Vale, y es un gato negro por lo que veo en la portada. Bueno, es un gato... Trata la perspectiva de un gato y cómo se pueden sentir estos animales. Y con referente a una película vamos a poner unos dibujitos para los niños. ¿Sí? Sí, todos los perros van al cielo. Bueno. ¿Para esta Pascua? Ya hemos escuchado los consejos de la amiga Pazpan.
Y no hay más horario que el que hay. Por lo tanto, tenemos que acabar. Por lo tanto, ¿qué te acabarán? Adiós al despedirnos. Adiós. Estáis todos despedidos. Hasta luego. Chao.