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Hola, ¿qué tal estáis? Os doy la bienvenida a un nuevo programa de ¿Qué quieres ser de mayor?
Soy Natalia Betalaboz, que junto a un profesional diferente cada semana os acompañará en este ratito. Todos y todas hemos acudido alguna vez en la vida a este sitio, bien para una ocasión especial, para que nos saneen las puntas o para probar un cambio de look. Pues claro, estoy hablando de una peluquería. Hoy nos acompaña en este estudio de Aldaya Radio Eva, de Peluquería Eva, para contarnos más acerca de su profesión.
En la sección de ¿Cómo llegué hasta aquí? Os mostraré la historia de Félix, estudiante de máster de Sistemas Autónomos en la Universidad Tecnológica de Copenhague. Pero es que resulta que esta no es su primera vez estudiando en el extranjero. No os la perdáis. Así que no me enrollo más y vamos allá con este programa de ¿Qué quieres ser de mayor?
Si de normal ya nos remontamos a las primeras civilizaciones para encontrar el origen de los oficios, hoy tenemos que retroceder aún más hasta la prehistoria. Porque ya en aquel entonces, aunque no fuera por una cuestión de estética, las personas prehistóricas utilizaban piedras de sílex e incluso fuego para cortar y manipular el cabello.
Y aunque los hombres de las cavernas no se preocupaban por tener un pelazo lacio y sedoso, quienes sí lo hicieron y mucho fueron los egipcios. Los egipcios tenían una gran cultura cosmética y se esmeraban en cuidar su apariencia, incluido su cabello. Utilizaban tintes naturales para colorear el cabello y se peinaban de diferentes modos, utilizando pelucas que podían tener distintos colores y formas.
Utilizaban diferentes productos cosméticos para el cuidado del cabello y la piel. Y ojo, que todo ello sin tijeras. Bueno, al menos como las que conocemos hoy en día, que se inventaron en el siglo XIV. Por su parte, los griegos tenían un culto a la belleza y un amor por el cabello que se reflejaba en sus peinados y técnicas de peluquería. El cabello era visto como un símbolo de poder y se esperaba que las personas lo lucieran siguiendo el ideal de belleza de la época.
Los peinados eran extremadamente elaborados y se perfumaban con aceites y esencias. Los griegos también tenían una gran habilidad para teñir y aclarar el cabello. Utilizaban lejías y jabones para conseguir melenas rubias y doradas. Se les considera uno de los mejores estilistas de la historia y además se puede apreciar la gracia y elaboración de los peinados en las diferentes obras escultóricas que han perdurado en el tiempo.
Y si hablamos de Grecia no podemos dejar de hablar de Roma. En este periodo llevar el cabello al natural se consideraba de salvajes. Así que las mujeres optaban por recogerlo en peinados complejos y sofisticados. Además en esta época la peluquería ya era una profesión especializada y los clientes podían tratar con expertos en peinados, cortes, postizos y tintes.
Avanzamos en el tiempo hasta la Edad Media, donde filosofía y ciencia empiezan a tomar importancia. Hay un nuevo estilo de vida y tanto la moda como la peluquería también adoptaron un papel importante. En ese momento las mujeres comenzaron a experimentar con peinados más elaborados y coquetos y los hombres también comenzaron a prestar más atención a su apariencia.
Los barberos y peluqueros se convirtieron en figuras importantes en la sociedad y se desarrollaron técnicas y productos para mejorar la apariencia del cabello y la barba. Por su parte, el Renacimiento trajo consigo un interés por la naturaleza y la anatomía humana, lo que llevó a un aumento en la investigación sobre la cabellera y la piel. Esto permitió un mayor conocimiento sobre los cuidados del cabello, lo que llevó a una mayor eficacia en los productos y tratamientos.
Y a ver, para los que prestasteis atención en historia, recordaréis que el Renacimiento es un periodo cuya característica principal es que recupera los gustos de la antigua Grecia. Así que durante esta época también se produjo un resurgimiento en la moda y el estilo personal, incluyendo los peinados. La belleza y el estilo personal también se reflejaron en tendencias de color de cabello. Las mujeres empezaron a teñirse el cabello de colores como el rojo, el rubio ceniza, el hilo de oro y el azafrán.
Y esto solo lo que respecta a la cultura occidental, pero ¿cómo fue esta evolución en Asia? Eso queda para otro programa.
Bona nit.
A ver si con estas entrevistas ayudamos a alguien a que le haga clic y descubra qué es lo que quiere ser de mayor. Pues sí, porque es muy importante, súper importante el que, ya lo que sea, cualquier cosita que tú te agrade, ya no es una profesión, es un hobby y tú todo eso lo llevas de otra manera.
No es que tengo que ir a trabajar con esa pesadez, sino voy a hacer como el que va a jugar al pádel. Pues lo mismo, lo mismo al pádel o al fútbol o a lo que sea. Y es súper importante que te guste lo que estás haciendo.
Totalmente. Y bueno, vamos al campo que nos toca hoy, la peluquería. ¿Qué estudios se necesitan para ser peluquera? Pues bueno, tenemos las dos opciones. Tenemos la opción de formarte en el FP.
O hacerlo por una academia. Puede ser de las dos maneras. Uno es más estudio, el otro es menos estudio. Y luego, sobre todo, mucha práctica. Mucha práctica porque sales... Yo, por ejemplo, estuve en Gadea, que estuvo muy bien. Fue cuando empezó... Pues claro, yo llevo ya la peluquería 35 años. Y entonces yo, cuando empecé, no sabía lo que hacía. Porque a mí me gustaba ser verdulera. Sí, me gustaba mucho lo que era el vender. Sobre todo con la gente. Eso siempre me ha gustado.
y fue pues eso que no me gustaba mucho estudiar y entonces fue ese año cuando inauguraron el colegio Gadea y entonces solamente había electricidad, delineación y peluquería pues hice peluquería y la verdad que fue una cosa muy bonita fue una experiencia bonita que tampoco me la esperaba y luego pues cuando salí hice dos cursos solo porque enseguida me puse y me llamaron para trabajar
y la verdad es que te encuentras y dices que estás muy verde te crees tú que madre mía tú cuando estás allí te crees que lo sabes todo y estás más verde que verde entonces pero a ver de todo es tener ganas de aprender
Y la verdad tuve una persona muy importante ahí que me enseñó muchísimo y la verdad que le debo también mucho a ella. Y luego pues tú con las ganas de que tengas de aprender. Todo hace, todo hace.
Entonces, ¿cómo puedo acceder? Ya has dicho con la FP. Con la FP y en una academia, por ejemplo, mi hija. Mi hija ha estado, bueno, puedo decir dónde ha estado y todo, sí. Sí, sí, no hay ningún problema. Ha estado en Tevià muy bien, una academia muy bien, que no digo que las otras no sean, no lo puedo decir porque no he estado.
y la verdad es que muy bien las las las forman bastante bien pero también es verdad que necesitan luego mucho pues hacer mucho perfeccionamiento y muchas cosas y una vez de eso pues acceder a un sitio donde donde te den un trabajo y donde de verdad pues ahí sí que practicas practicas y si te dejan porque muchas veces por ejemplo mi hija estuvo en un sitio que claro date cuenta que cuando sale pues la persona que te coge
tienes que tener tiempo también para estar con ellas enseñándoles entonces si solamente estás tú pues tienes la opción de poder enseñarle porque lo necesitas pero si hay dos o tres pues ya pues es la que barre es la que lava
Y tampoco, entonces, en esos días que tienen que tener la práctica, que tienen que, no sé, son trescientas y pica horas, pues ahí depende mucho de donde vayas, ¿vale? En este caso, mi hija, no es que no tuviera... A ver, estuvo muy bien en esa chica...
pero claro tenían dos personas trabajando entonces claro no no podía ser entonces pues nada pues que ahora haga perfeccionamiento y luego también que le guste que a lo mejor no le gusta como a mí que lo ha hecho como a lo mejor pues bueno que hago pues esto sabe y eso también influye mucho en la relación de seguir con esa ilusión porque yo para mí yo ir a la peluquería para mí
es ir a un evento porque es que yo estoy muy a gusto yo en la peluquería mía ahora porque a raíz de la pandemia nosotros aquello era un club social era un club social allí venían con los carros de la compra venían a tomarse su café y claro la gente que venía decía hay cuánta gente tienes y yo decía escucha que son hay cuatro para lavarse y hay diez para tomar café
Y la gente, la verdad es que hubo, ha sido una cosa, bueno, vamos, ya te digo que yo, muy bonito, yo, para mí la peluquería es algo, y aparte ya no es eso, es que la gente la dejas guapa y la gente se va contenta, hay de todo, pero que la gran mayoría, la gran mayoría se va súper contenta.
Entonces, bueno, lo has comentado hoy un poquito, pero ¿qué es lo que más te gusta de tu trabajo? Yo estar con la gente. Estar con la gente me encanta y luego pues que te piden cosas, que te asesores. Y siempre se dejan asesorar porque confían en ti. Date cuenta que son muchísimos años. Yo también estuve un año cerrada porque tuve un tumor. Bueno, tengo un cáncer bastante fuerte.
Y me acuerdo las palabras del oncólogo que me decía, Eva, puedes coger una minusvalía, ¿no? Porque puedes coger una paga y tal y cual. Digo, ay, no, no, yo no, yo no, yo no, yo quiero seguir si puedo. Puedo, yo decía, puedo. Y decía él, hombre, todo depende de ti, todo depende de cómo. Porque claro, a mí me quitaron todo el pecho y la axila y tal. Y entonces, vamos por, a ver, porque unos cirujanos maravillosos.
y porque claro, Keraso no te pueden coger cualquier beteble, cualquier cosita que tú... vamos, son tus brazos, tus manos lo que influye. Y él decía, bueno, vamos a dar tiempo, espérate, a ver. Digo, no, no, yo quiero, yo quiero. Y total que empecé, empecé y la verdad es que no sé, es que es mi vida, no sé. Para mí es mi vida. Yo tengo amigas por aquí de peluqueras
que nos juntamos a veces y nos dicen, tengo unas ganas, mira, yo es que tengo unas ganas de jubilar, me digo, pues yo no me quiero jubilar jamás, dice, pero tú estás loca, Eva, digo, que no me quiero jubilar, pero si es que para, es que yo estoy muy a gusto, a lo mejor la gente no lo entiende, ¿no?, pero para mí el estar con la gente el día a día,
Es un día más, un día más. Para mí es lo mejor, lo mejor. Hay gente que dice, pues no sé, cada uno, la verdad es que una profesión, si te gusta, es maravilloso, es súper bonito, la verdad. Y luego aprendes, aprendes, aprendes mucho. Haces mucho de psicóloga también, porque yo no sé si poner psicóloga o peluquera, pero es que me gusta, me gusta, me gusta mi trabajo mucho, muchísimo.
Me has quitado aparte lo de psicóloga porque lo tengo aquí con las preguntas. Porque, claro, las peluqueras os pasáis el día mientras cortáis el pelo, mientras hacéis vuestra faena, hablando con las clientas o con los clientes. Entonces, ¿cómo llevas el escuchar a tanta gente durante todo el día? Pues mira, te voy a decir un caso. Bueno, un caso varia. Hay muchas veces que dicen, porque claro, tú a ti te confían unas...
Unas historias muy comprometedoras, muy personales. Y yo muchas veces lo que digo, porque muchas veces digo, madre mía, con tanto que te hablan, me dicen a lo mejor, me dicen, madre mía, con tanto que te contamos y tal, te dan la cabeza. Digo, pues no. Digo, porque yo no sé por qué será de que te... Muchas veces digo...
Ay, ¿y esta mujer qué me dijo? Que no me acuerdo. Y yo, porque claro, es que tu cabeza te dije, ella, la persona lo que quiere es que tú quieres que te escuchen, ¿vale? Porque es importantísimo escuchar. Y hoy no escuchamos. Hoy hablamos, pero no escuchamos. Entonces, es súper importante escuchar a la gente. Y confían en ti. Y ya te digo, es como que das carpetazo y otra. Y luego te voy a decir una vez, bueno, varias veces,
que yo estoy trabajando y entra una. Y a lo mejor estoy trabajando. Eva, es que no sé qué, no sé cuánto, no sé menos. Y hay gente nueva, muchas veces hay gente nueva, y me dice, pero, perdona, ¿esto es una peluquería o esto eres psicóloga o qué eres? Pues aquí hacemos de todo.
Y la verdad es súper importante, sí. Hacemos un papel, los peluqueros, la verdad, otras profesiones, no te digo que no, pero la gente que estamos tanto tiempo con esa persona, llega un momento que sí que haces de psicóloga. Y a ver, a mejor no... ¿Cómo te diría yo? A mejor no le solucionas en ese momento el problema, pero sí que lo ve de otra manera, ¿no? Lo ve como lo que antes era una montaña, ahora lo ve de otra manera porque hay veces que tú le dices, pues chica, no, no seas así o no seas...
Y la verdad es que es importantísimo, sobre todo, escuchar a la gente. Es muy importante. Porque además la gente tiende a abrirse cuando está relajada en la peluquería. Mucho, mucho. Y luego, claro, date cuenta que yo siempre digo que lo mejor de mi casa es la clientela que tengo. Eso es maravilloso. Porque tú fíjate, después de un año, yo me acuerdo que yo no dije que iba a abrir.
Yo no dije que abrir porque, claro, date cuenta que en un año hay gente que viene todas las semanas, ¿vale? Porque la gente que viene una vez al mes o tal no pasa nada. Pero la que viene todas las semanas se han acostumbrado a ir a otro sitio porque, oye, se han portado muy bien en ese sitio que han estado.
y la verdad es que yo no quería complicarles la vida y entonces yo cuando abrí dije, oye chicas, no, mentira, no dije nada y cuando me abrieron abierta dice, ay Eva, es que has abierto no sé qué, digo, sí, sí, pero vosotros tranquila, aquí, porque yo soy una persona que, vengas o no vengas, para mí eres la misma, la misma, hay personas que por lo que sea, eso cada uno, su carácter, su forma de pensar,
Pues a lo mejor o te ponen mala cara o cosas de esas, que las hay, es que las hay, pero ¿qué le vamos a hacer? Habrá que haber de todo en la viña del Señor. Y yo jamás, jamás, jamás he dicho, ay, pues tú no vienes o tú, ¿por qué no vienes? Si vienes, bienvenida. Y si no vienes, igual. Y eso es importante también. Eso es muy importante de que te sientas así, que oye, que vengas o no vengas. Y mucha gente pues no venía porque a lo mejor eran gente más mayor, tenían que traerlas, pues quedaban ya en su zona.
Y yo pues súper bien, oye, yo para mí todo perfecto. Y eso también, sobre todo, importante que lo tenga claro la gente que está empezando. Sí, ay sí. A mí, te lo digo de verdad, ahí cada vez es más difícil. Yo soy una persona que me encanta pues que todo el mundo le vaya bien, pero claro, es que eso es tan difícil. Y cuando están empezando, la verdad es que como son tantas pegas que te ponen para poder abrir
Y luego cuando yo veo sitios que están solos o que no hay nadie, ya sea peluquería, ya sea un bar, ya sea lo que sea, la verdad es que es penoso. Luego la gente es como nos da. La gente nos da por ir a un sitio y parece que ni que lo hagan mejor ni peor, porque si tú no vas, tú no sabes cómo lo van a hacer. Entonces tú no puedes opinar.
Pero sí que es verdad que es una pena y cuesta mucho abrir un negocio y luego la gente pues la ilusión no la pierden porque es muy bonito el estar y eso. Y luego claro, conforme va pasando todo es tacarísimo, todo es a base de pagos.
y de ver que no te entran, que ves que te se pasan los meses, que al final te derrumbas y la verdad es que no se tienen que derrumbir, que tienen que tirar para adelante, que ya te digo, que yo dos o tres veces he bajado y he subido y estoy aquí. Claro que sí, porque cuando ya hemos acabado nuestra formación, hemos hecho nuestras prácticas correspondientes, ¿por dónde puedo tirar para buscar trabajo en el sector de la peluquería?
Vamos a ver, normalmente, pues ahora hacen todo con currículums y tal, y todo depende también si conoces a gente, porque tú sabes que, pues mira mi hija no sé qué, mi tía no sé cuántos, a ver, muchas veces por el boca a boca y otras veces, pues oye, pues ir a ver a los sitios y dejar tú o decir que necesitas trabajo.
Yo ya te digo que todas estas cosas, esto que me preguntas, lo tengo un poquito más olvidado, porque sí que es verdad que, claro, cuando han venido alguna vez a pedir trabajo, pues han venido, oye, mira, si necesitas a alguien o tal, toma, y me lo han dejado allí.
Pero claro, ahora ya llevo mucho tiempo que todo eso lo tengo un poquito olvidado, pero supongo que será así. Voy a buscar trabajo como otro cualquiera. Todo depende si es por las redes o en el sitio donde conozcas, creo yo. Ese punto lo tengo un poquito olvidado.
olvidadito y actualmente en peluquerías como la tuya estás tú sola o tienes también un equipo yo estoy sola yo estoy sola a veces ha estado alguna vez pues chiquitas de prácticas que me manda pero yo ahora estoy sola si yo ahora estoy sola y ahora lo que quiero es formar a mi hija para que pues eso que pues en unos meses pues que entre entre conmigo que luego ella lo que quiere es estar en otros sitios
Muy bien, me parece perfecta porque a mí me gusta que ella vaya y entre y que no esté conmigo, ¿no? Pero quiero formarla bien para que luego pues donde vaya, que no solamente lave y tinte, ¿vale? Porque claro, es así, es que ahora todo es práctica, práctica, práctica. Esto es todo manual, entonces hay que aprender mucho. Pero si tienes ganas, se aprende, se aprende.
Sí, aparte es importante esa parte práctica, porque al final a veces podemos pensar también que en una peluquería, pues eso, solo lava y tintas y poco más. Pero ¿cuántas cosas puede hacer una peluquera? Mucho, mucho. Yo, por ejemplo, yo me acuerdo que cuando yo empecé, ahora que padezcas la chica ya no está, pero era una profesional muy buena y luego en esa época
Era mucho los recogidos, recogidos de novias, de todo. A mí ese tema me ha encantado siempre los recogidos, me ha encantado, porque he tenido la verdad una profesional muy buena ahí y...
sin embargo falleras no he hecho nunca hice una vez me parece porque donde estaba siempre lo hacía ella entonces yo me encargaba de la gente del día a día y ella se encargaba de las falleras y luego como también cuando yo empecé pues venía una chica venía una chica hacernos los de las falleras porque entonces sí cuando yo empecé a mí tenía pues estaban mis dos hermanas tenía el chiquito de prácticas date cuenta que hace 35 años no estaban las peluquerías que habían ahora
yo donde estaba habían dos peluquerías o tres ahora hay diez claro es que es así entonces yo tenía muchísima gente trabajando teníamos también estética y la verdad es que muy bien la verdad es que una cosa muy bien y luego ahora por ejemplo donde estoy estoy sola pero también tenemos
Clases de pilates, sí. Qué curioso. Sí, yo la peluquería tengo mi hermano que es fisio, estuve en Madrid y dentro tengo una sala que hacen pilates y yo me hace una gracia porque no es este tema del que estamos hablando, pero me hace una gracia porque tiene gente de 80 años, 80 y tantos,
Y a lo mejor viene un lunes y dice, ay Eva, ay qué pocas ganas tengo de entrar ahí dentro, ay qué pocas ganas, digo, chica, pero es luego, y yo no sé lo que le dan ahí dentro, pero salen nuevas, nena, salen más rectas que rectas, que yo digo, pero voy a entrar a ver ahí dentro, digo, pero qué verdad, dice, salimos nuevos, y es verdad, es una, es una, muy bien, muy bien, y la verdad es que, que la gente está súper contenta, ya te digo, ahí dentro te saciamos estética,
que era mi hermana, pero está afuera, y entonces mi hermano vino de Madrid, y él lleva muchos años en Madrid, pero ya se vino para acá, y ahora hace pilates ahí en la peluquería. Es una forma también de aprovechar los espacios. Sí, sí, sí, la verdad es que muy bien, y la verdad es que a mí me hace mucha gracia, porque claro, entran, salen, entran, salen, y la gente, uy, cuánta gente, digo, no, no, tranquila, que estaban para dentro, estaban para dentro, tú tranquila. Estas no están en cola para la pelu. No, no, no, esto parece el bon aire, parece el bon aire.
Pero sí, está chulo, está chulo, está muy bien. A ver, hay mucho ambiente. La verdad es que es una peluquería que tiene mucho, mucho ambiente y la verdad es que es agradable, quiero decirte, no es por que sea mío, sino que la gente que, si me están oyendo algunas de mis clientas, lo pueden decir. Y gente que no son clientas, que han sido, también lo pueden decir.
Y precisamente ahora que has comentado lo de los recogidos, el peinado de tallera, ¿no es lo mismo hacer un corte, viene alguien a cortarse las puntas, que alguien que viene a hacerse el peinado de novia? ¿Hay algún tipo de especializaciones? ¿Te especializas tú con el tiempo? ¿Cómo funciona esto? Normalmente eso también tiene que nacerte.
Porque mira, hace poquito una amiga mía, peluquera de aquí Aldaya, muy maja la chica, en la época suya no era lo de los recogidos de novia, ¿no? Entonces la chica me decía, ay Evan, necesito un favor, necesito un favor. Digo, ¿qué te pasa?
Dice, necesito que vengas a hacer un recogido a mi peluquería porque es que yo... Es que no, es que no, es que no puedo, no puedo. Digo, chica, yo te digo más o menos, tal. Que no, que no, tú vienes y así antes. Pues nada, fui y luego también tienes que tener... Es un poquito complicado porque, claro, la gente, aunque tú seas peluquera, hay gente que es muy suya de la suya. Entonces hay veces que no confían. Dicen, bueno, ¿y esto qué es esta chica que me va a hacer?
Pero se nota, se nota cuando tú vas a empezar a hacer un pelo, tú das una confianza porque lo transmites, transmites eso. Entonces me dice, bueno, es una chica que es muy dura de pelar y tal. Dice, pero bueno, ya veremos. Dice, yo ya le he dicho que tú no sé qué. Vale.
Y la verdad lo que importa ya no es que seas ni más ni menos, lo que importa es que esa clienta se vaya contenta. Me da igual que sea mío, tuyo, que se vaya contenta. Y la verdad lo de los recogidos hay que perfeccionarse mucho, porque hay muchas maneras, luego la cara de cada uno, es muy diferente. Así como los moños de fallera, sabes que son sota, caballo y rey, pero que también tienen su...
que yo lo admiro pero yo no puedo hablar de eso porque no los he hecho entonces pero veo que ahora la mayoría son cosidos entonces mira pues mira eso que se va más rápido así que pero lo que son los recogidos de novia y de todo
Eso es arte, eso es arte, eso es arte porque es que la persona que hasta que no, una persona que a lo mejor no se ve bien, se va guapa, se va súper guapa y se va que dices madre mía, luego me durará, no me durará, tranquila, que ya puedes bailar lo que bailes, que te va a durar
y la verdad es que es un arte los recogidos son un arte y es una pena porque ahora la gente cuando vas de boda o cuando vas se hace sus cuatro rizos se hace sus cuatro ondas y ya a ver que me parece muy bien que todo esto es así llegan un momento que a lo mejor yo me acuerdo que en Nochevieja hacíamos recogidos para rabiar
Y ahora cada uno, cuanto más sencilla vayas, más normal. Entonces, que todo pasará, porque todo es una cadena, todo vuelve y todo pasa y todo ya está todo inventado. Es que más ya no hay, pero sí, sí es bonito. Los recogidos son una cosa muy bonita, que debería la gente aprender. Y no te creas que todos los sitios enseñan.
Sí, eso es lo que te iba a preguntar. ¿Hay algún tipo de cursos más allá de las formaciones oficiales? Yo, mira, ahora que mi hija está... Porque, claro, ya te digo yo que yo estaba un poquito obsoleta, ¿no? Estaba un poco cómoda, ¿vale? Tienes tu clientela, haces tu marcha y dices, ah, pues sí, yo con esto tengo bastante. Claro, ahora está mi hija. Pues entonces ahora sí que estamos viendo cosas de perfeccionamientos, de cortes, de tal. Y no te creas que hay de recogidos muchos, ¿eh? No hay...
No hay, y lo que hay es muy específico, muy normalito, la coleta no sé qué, ahora lo hacen todo mucho con gomitas, con gotmas y tal, que parecen fáciles, pero no sé, yo esa técnica no la he probado.
pero bueno lo de los recogidos la verdad que la gente sobre todo tenían que pero bueno si es que no te lo pide ahora pues la gente pasa claro y un poquito qué dirías que aporta la peluquería o el rol de la peluquera a los consumidores
A ver, el rol. No sé en qué sentido me quieres decir esta pregunta. ¿Qué aportan las peluquerías a los consumidores? A ver, pues yo pienso que es una manera de dar un servicio, ¿no? De dar un servicio como los dan las carniceras, como lo dan todos los que tienen una profesión. Yo creo que somos un conjunto todos, ¿no? Un conjunto...
de gente que estamos ahí para tirar para delante, como tenemos que hacer, pues el que, como tú, cada uno tiene vuestra profesión. Y yo pienso que la verdad es que consumen mucho, porque la gente, las peluquerías, yo creo que... y estéticas, ahora las esteticienes están superando. O sea, yo estuve hace poquito en la Feria de Madrid
y te puedo decir que estética nos está, vamos, vamos, está subiendo, está subiendo de peluquería me acuerdo que había una nave y de estética habían cuatro y decías madre mía y sin embargo antes era al revés y para los consumidores pues yo siempre digo que vayan, que vayan, que consuman, pero ya no la peluquería, que consuman en el pueblo, en su pueblo que es importantísimo para que todo esto suba
ya sea Alacuas, Aldaya, todos los pueblos, que se necesita que la gente consuma en su pueblo, en su pueblo, es importantísimo, porque se va agrandando, se va agrandando y esto se va haciendo, pues eso, es importante y más todos los pueblos estos que hemos ido un poquito con la dana, que Dios quiera que vaya todo mejor,
Y hay que consumir en el pueblo para esto subir para arriba. Yo pienso que es importantísimo consumir en un mismo pueblo para ayudarnos unos a otros. Y es que al final es ayudarnos a unos a otros, que no es que seas tú más que nadie, es que somos todos uno. Todos somos uno. Entonces, si vamos todos a una, esto va estupendo. Si no, esto es un desastre.
Qué importante, qué importante esa llamada al apoyo al comercio local. Y es muy importante. Mira, yo en la feria esta del pueblo de Aldaya, que yo hacía más de 20 años que no estaba,
Y yo no sé por qué este año, no sé por qué, pues mira, pues porque tenía que ser. Y después de tantos años, oye, me apetecía muchísimo con esto del Adán y todo esto, me apetecía muchísimo estar. Y la verdad, qué gente más maravillosa.
A ver, que yo hacía ya tantos años que no eso. Y qué gente más maravillosa toda la de los comercios que estuvimos el 29 de noviembre. ¿De octubre fue, me parece? ¿O de noviembre? De noviembre, ¿no? El 29 de noviembre creo que fue. La feria de aquí de Aldaya, que fue la de los comercios de Aldaya. ¿No fue la de Navidad? Que ya estaba puesto el árbol y todo. No, yo creo que fue el 29. No, en diciembre no era. Fue el noviembre.
Creo que era el noviembre, el 29 de noviembre. Y organizado estupendamente, estupendamente. Y la gente maravillosa. La verdad es que yo me sentí súper bien, súper bien. Y vi que los comerciantes no era que si yo, que si tú, que si tú. Muy bonito, muy bonito. Y una experiencia maravillosa, maravillosa. Y me encantaría volver a hacerla.
Y luego la gente, porque bueno, la gente cuando le damos 100 euros o 50 euros parece que acude, pero bueno, es una llamada, es una llamada y la gente estaba ahí. Y la verdad es que el movimiento que había, la gente que había, era muy bonito. Yo la verdad es que disfruté muchísimo, vendiera o no vendiera, disfruté. Disfruté y me encantó el estar con los comerciantes, me encantó.
Qué bonito y qué importante también todas estas iniciativas de los pueblos para poner en contacto a los diferentes comercios. Y muy bien organizado, nena. Muy bien, muy bien. Yo te lo digo que luego les di la enhorabuena a la directiva porque habían hecho un trabajo espectacular.
Espectacular Esperamos verte también por allí más años En más ferias Yo sí, yo ahora me apunto a todo No me pierdo una Sí Bueno, vamos a ir de cara ya al final de esta entrevista Yo quería preguntarte ¿Cómo definirías tú? ¿Qué características dirías que ha de tener una buena peluquera?
Sobre todo la peluquera tiene que tener mucha paciencia, muchísima paciencia. Muchísima paciencia tener, pues eso, a ver, tú puedes tener unos estudios, tú puedes ser muy buena peluquera trabajando, pero el estar con la gente, la gente entra.
Y la gente, si tú estás, ya no porque lo hagas ni mejor ni peor, sino la gente entra en tu centro y le gusta sentirse cómoda. Eso es lo primero. Luego que se lo hagas bien, claro está. Y luego mantenerla.
Mantener a una clientela es importantísimo, porque la gente entra, pero se va muy pronto. Entonces el problema, ya no de las peluqueras, de cualquier negocio, es mantener a esa gente ahí contigo. Que no se vaya, y si va, por lo menos que vuelva. Es importantísimo tener a la gente contenta.
y lo único que es pues eso sobre todo mucha paciencia mucha paciencia hay que tener porque la gente cada una es de una madre y pues eso pues hay veces que darle lo que ella os pide quiero decirte como dicen le das la razón a los no que le den la razón es que quieren tener razón siempre
pues se la damos y ya está. Pero hay que tener a la gente sobre todo mucha paciencia y escuchar. Eso es importante, aparte de tu profesión, aparte de que se vayan guapas, de que te pidan que si quieren unas mechas, si quieren hacer cualquier cosa, cualquier trabajo,
Tienen que ser, por lo menos, satisfechas. Eso es más importante muchas veces que el trabajo que hagas, ¿no? Sobre todo que se sientan a gusto. Es importantísimo. Y mantenerlas. Mantener a esas personas es difícil. Es difícil mantener a tu clientela tantos años. Tantos años. Sí, eso es importantísimo.
Claro. ¿Y actualmente consideras que se puede vivir siendo peluquer aquí en España? Sí. A ver, todo depende de las ambiciones que tenga cada uno. A ver, ¿cómo te diría yo? ¿Para hacerte rica? No. No. Pero para vivir, sí. Para poder vivir, pero como vivimos, pues la mayoría de la gente tiene una profesión.
¿Vale? Entonces, pues para poder pagarte tu piso, tu casa, tu coche, tal, y tus pagos, sí. Para más, a ver, pues todo depende. Depende de cada... Lo que también depende de lo que quieras hacer. Todo depende...
de lo que trabajes, de lo que cobres, de lo que todo, todo depende. Hay gente que a lo mejor, yo soy persona que tengo unos precios muy razonables, pero porque a lo mejor, ya no porque no me considere ni mejor ni peor, sino porque veo que hay veces que no se puede, no tiene por qué abusar una persona de tu trabajo. Yo sí que muchas veces a mí me decían, es que no te valoras.
Digo, es que yo para mí el valor es que una persona se vaya bien y no hace falta darle un clavazo de... Porque es verdad, porque digo, jolines, que yo lo respeto todo, yo respeto cada uno que haga lo que quiera, pero yo a lo mejor prefiero que la gente, porque es una zona de gente humilde,
También depende donde estés, todo hace, todo hace. Hay gente humilde y yo prefiero cobrar una cosa razonable y si tengo que hacer dos en vez de una que haces tú,
A mi me parece perfecto, si cada uno con su negocio que haga lo que quiera, pero que yo pienso así, que hay que quedar un poquito, y además pues en vez de venir a lo mejor una vez al mes, pues vienen cuatro, al final te dejan lo que toca, sabes lo que te quiere decir, porque si tú vas a una peluquería y dices, ay pues me han cobrado 120 euros en unas mechas,
Y dices, bueno, pues iré a lo mejor dentro de cuatro meses. Pues a lo mejor si le cobras 50, pues viene cuatro. Al final es lo mismo, que son más trabajo. Bueno, pues así viene y la veo. Es que es así, es que eso es así. Yo todo eso lo respeto. Ni digo, ni hago, ni les hago. Quiero decir que cada uno tiene una manera de trabajar. Y eso, cada uno es respetable.
Pues muchísimas gracias Eva por habernos contado todo este panorama, haber centrado la profesión de la peluquería aquí en que quieres ser de mayor. Pues mira, yo que me alegro mucho de haber estado, ya te digo que ha sido una tarde muy amena.
y nada pues nada pues yo ahora de aquí pues nada a trabajar que es lo mío y nada que cuando queráis ya sabéis dónde estoy y que la gente que quiera ser peluquera que tire para delante que es una profesión muy bonita muy bonita
y que al final al final se aprende se aprende mucho de la gente y no sé es que no sé qué más decir es que yo como me gusta tanto no sé ya qué decir pero que la verdad es que os lo aconsejo aconsejo de que la que quiera que tire para adelante y que no se hunda que tire para adelante que es muy bonito y estar con la gente es fenomenal fenomenal muchísimas gracias muchísimas gracias a vosotros
Hoy en el Cómo llegué hasta aquí conoceréis la historia de Félix Muñoz. Él estudió Ingeniería Electrónica en la UPV, Universidad Politécnica de València. Pero su historia pasa por varios países europeos. El último cuatrimestre de cuarto me fui a Holanda de Erasmus, a Groningen, una ciudad al norte muy chula, mucho ambiente y una universidad muy guay.
a hacer mis últimas asignaturas y el TGG. Gracias a la insistencia de sus padres, tomó la decisión de cursar sus últimas asignaturas de la carrera en Holanda. Experiencia que le resultó muy enriquecedora. Tanto porque era una experiencia muy chula y luego también porque podía ver otros sistemas educativos y compararlos con el que tenía aquí en España. Me gustó muchísimo, aprendí muchas cosas.
Y no contento con eso, cuando tuvo que elegir hacer el máster, también consideró la idea de salir de España, ya que no había ninguna titulación aquí que encajara con lo que él quería hacer. Pues ya que tenía que moverme dije, bueno, si me voy a tener que mudar a Barcelona o Madrid, pagar un piso, que también me va a costar una pasta, y pues pagarme los gastos allí, más los gastos del máster y todo, pues mejor me voy un poco más lejos.
¿Pero por qué eligió Dinamarca? Uno, ya tenía un amigo que estaba aquí estudiando en esta universidad. Me recomendaron mucho la DTU. Está en bastantes rankings posicionada o la primera o en posiciones muy altas en cuanto a universidades europeas de ingeniería. Y ofrecía un máster, que es el de sistemas autónomos, que encajaba muy bien con lo que buscaba, que es la robótica y un poco enfocado también en los drones y vehículos autónomos.
Entonces, pues bueno, ya que ahora está un poco en auge todo este tema, la IA, me interesaba bastante. Y luego una cosa muy positiva que tiene Dinamarca es que, por ser ciudadano europeo, los másters son gratuitos. Y no solo eso, sino que también existe una beca del Estado que se llama la SU, que para igualarte más o menos al nivel de los ciudadanos daneses, si estudias full time y trabajas...
más de 10 horas a la semana te dan también una beca. Qué importante es informarse bien de todas las ayudas, becas y ventajas y qué importante es buscar algo que te encaje con lo que quieres hacer y con lo que te quieres dedicar en un futuro sin ponerte tú tus propios límites. Y con esta reflexión lo dejamos por hoy.
Hasta aquí llega el programa de hoy. Espero que os haya resultado interesante escuchar estas experiencias. ¿Y tú? ¿Ya sabes que quieres ser de mayor? Si todavía no lo tienes claro, ¿a qué esperas a seguirme en redes sociales? Allí encontrarás todas las novedades de los episodios y sabrás con antelación quién visitará el estudio cada semana.
Puedes encontrar la cuenta del programa en Spotify, Instagram, TikTok y en iVoox. Nos vemos el viernes que viene en un nuevo episodio de ¿Qué quieres ser de mayor? ¡Hasta pronto!