El rescate bancario: ¿Privatización de pérdidas?
Análisis del Rescate al Silicon Valley Bank
El presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, ha enfatizado que bajo el capitalismo liberal la responsabilidad es individual: si se asumen riesgos para obtener ganancias privadas, las pérdidas deben ser asumidas de forma privada. Sin embargo, la reciente intervención estatal en el Silicon Valley Bank (SVB) plantea serias dudas sobre este principio.
La jerarquía de los acreedores
Originalmente, ante una quiebra, los accionistas y bonistas son los primeros en absorber las pérdidas, seguidos por los depositantes (quienes están protegidos hasta 250.000 dólares por el FEDIC). No obstante, el gobierno actual ha alterado esta jerarquía:
- Protección total a los depositantes: Se ha forzado un rescate cubriendo el 100% de los depósitos, sin importar su cuantía.
- Carga sobre accionistas y bonistas: La descapitalización de estos grupos sufraga el rescate de los depositantes.
El problema del Riesgo Moral (Moral Hazard)
El análisis sostiene que al proteger a los depositantes, se elimina un mecanismo de control esencial del mercado:
"Proteger a todos los depositantes por el 100% de sus depósitos, lo único que se consigue es que esos depositantes no vigilen, no supervisen la labor financiera del banco."
- Supervisión descentralizada: Si los grandes depositantes (como empresas con miles de millones) temieran perder su dinero, vigilarían estrictamente las inversiones del banco.
- Fuga de capital como señal: La amenaza real de pérdidas permitiría una corrección del mercado antes de que el banco acumule "basura" financiera.
- Dependencia del Estado: Al eliminar la responsabilidad de los depositantes, se traslada toda la carga de supervisión al Estado, demostrando históricamente que los reguladores estatales son ineficaces para prevenir crisis.