Donald Trump y los límites reales de sus recortes
El análisis del gasto público en EE. UU.
En su reciente discurso sobre el Estado de la Unión, Donald Trump centró una parte significativa de su intervención en la eliminación de partidas presupuestarias calificadas como despilfarros o gastos superfluos, lideradas por el nuevo Departamento de Eficiencia Gubernamental bajo la dirección de Elon Musk.
Desglose de los recortes anunciados
El presidente enumeró una serie de gastos polémicos que han sido eliminados, entre los cuales destacan:
* Fondos destinados a viviendas y vehículos para inmigrantes ilegales.
* Partidas para programas de diversidad, igualdad e inclusión.
* Proyectos internacionales con poca justificación clara, como la promoción LGTBIQ+ en Lesoto o el estudio de ratones transgénero.
* Contratos de consultoría para temas climáticos y activismo social.
"Hemos identificado cientos de miles de millones de dólares", afirmó Trump respecto a su gestión contra el gasto público innecesario.
Valoración crítica y perspectiva liberal
Desde una óptica liberal, eliminar el gasto innecesario es un paso positivo, pero el análisis técnico revela una realidad distinta:
- Magnitud real: Los recortes presentados por Trump suman menos de 7.000 millones de dólares anuales, lo que representa solo el 0,1% del gasto público federal.
- El desafío estructural: Tres cuartas partes del gasto federal corresponden a pensiones, salud (Medicare/Medicaid) e intereses de la deuda. Sin auditar estas partidas estructurales, equilibrar el presupuesto y bajar impuestos de manera drástica resulta aritméticamente improbable.
- La comparación con Milei: Mientras Trump se enfoca en gastos marginales, el modelo de Javier Milei en Argentina es señalado como el referente real de recorte, al intervenir sobre las partidas "intocables" como sueldos públicos y jubilaciones.