Salario Mínimo y Empleo: Una Crítica a los Análisis Simplistas
El análisis aborda la falacia de concluir que las subidas del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) no afectan al empleo simplemente porque las cifras agregadas de ocupación aumenten. Se argumenta que el mercado laboral responde a una complejidad de factores y no a una única variable.
Puntos clave del análisis:
- Evolución real del salario: Se destaca que en 2021, aunque el salario nominal subió un 1,5%, la inflación del 5,6% provocó una caída del 3,8% en términos reales, invalidando la premisa de que un salario mayor convive con un empleo al alza.
- Multicausalidad: El nivel de empleo depende de variables como el gasto agregado, la productividad y las expectativas económicas. Observar solo el resultado neto ignora la destrucción marginal de empleo causada por el SMI.
- Metodología econométrica: Se critica el uso simplista de los datos y se defiende el empleo de herramientas rigurosas, como el método de diferencias en diferencias (por el cual David Card recibió el Nobel), para aislar el impacto real de esta política pública.
"Si el nivel de empleo se ha desmoronado en el año 2020, eso es que las subidas del salario mínimo de 2019 y de 2020 generaron esa destrucción de empleo. [...] Evidentemente, todos comprendemos que la destrucción fue causada por la pandemia."
En conclusión, los estudios rigurosos, como el realizado por el Banco de España sobre 2019, sugieren efectos negativos sobre la creación de empleo. La resistencia a estos estudios se califica como un ejercicio de propaganda ideológica que busca evitar la evaluación técnica de las políticas públicas.