La reforma del mercado eléctrico: riesgos del intervencionismo
El intervencionismo en el sistema eléctrico
El gobierno español, a través de la "excepción ibérica" y sus propuestas reformistas, busca una mayor intervención estatal en el mercado eléctrico. Aunque a corto plazo estas medidas pretenden abaratar la factura, generan riesgos estructurales graves a largo plazo.
Entendimiento del Mercado Marginalista
El sistema marginalista es el mecanismo tradicional de fijación de precios, que presenta diversas ventajas competitivas:
• Revelación de costes: Todas las centrales, desde las renovables hasta las de gas, revelan su estructura real de costes compitiendo por entrar en el mix.
• Señales de inversión: El mercado indica qué tecnologías son más rentables y eficientes, dirigiendo el capital hacia aquellas que producen de forma más barata.
"El mercado marginalista tiene dos ventajas: revelación de la estructura real de costes e incentivo a dirigir la inversión hacia aquellas centrales que son relativamente más rentables."
Consecuencias de la abolición del mercado
La propuesta del Gobierno de fijar precios regulados y contratos por diferencias (CFDs) distorsiona los incentivos económicos fundamentales:
• Desincentivo a la inversión: Al topar la rentabilidad, se reduce el flujo de capital hacia nuevas infraestructuras eficientes.
• Riesgo de apagones: Si los políticos planifican mal la demanda o desincentivan la generación, la falta de capacidad instalada puede derivar en un suministro insuficiente.
• Freno a la transición: Se bloquea el avance hacia tecnologías no emisoras al no dejar que el mercado premie la eficiencia real.
Necesidad de mayor libertad económica
La solución planteada es la politización creciente del sistema, lo cual es contraproducente. Lo que el sector realmente requiere es:
• Flexibilidad: Fomentar el uso de PPAs (Power Purchase Agreements) voluntarios.
• Transparencia: Eliminar barreras artificiales en lugar de sustituir el mercado por una planificación centralizada y arbitraria.