Análisis: ¿Se aprovechan los supermercados del consumidor?
¿Culpables o chivos expiatorios?
El debate sobre la inflación y el encarecimiento de los alimentos ha puesto al sector de la distribución en el foco mediático. Se argumenta que los supermercados han disparado sus márgenes de beneficios para aumentar sus ganancias a costa del consumidor final.
La raíz del problema: Un error de perspectiva
Recientemente, medios como El Mundo, basándose en datos del Observatorio de Márgenes Empresariales, han señalado que los márgenes del sector superan el 12% y están en máximos históricos. Sin embargo, este análisis incurre en un error técnico fundamental:
- Confusión de sectores: Los datos citados corresponden al código 10 de la CENAE (industria de fabricación y procesado de alimentos).
- Realidad de la distribución: Los supermercados corresponden al epígrafe 471 de la CENAE (comercio al por menor en establecimientos no especializados).
Los datos reales frente a la narrativa política
Al analizar correctamente el sector del comercio minorista, la realidad difiere drásticamente de la narrativa oficial:
"No se halla en máximos históricos, sino más bien cerca de mínimos históricos. No está en el 12%, sino más bien en el 4%."
- Los márgenes reales de los minoristas se sitúan entre el 4% y el 5%, cifras consistentes con lo que el propio sector ha comunicado históricamente.
- La tendencia reciente indica que estos márgenes se mantienen estables o en descenso, lejos de la escalada que se les atribuye.
En conclusión, el encarecimiento estructural se debe fundamentalmente a la depreciación de la moneda y al exceso de estímulos monetarios y fiscales por parte del establishment político, no a una supuesta avaricia de los supermercados.