La izquierda española ante el golpe de Pedro Castillo
Análisis: La reacción de la izquierda española ante el golpismo
El episodio analiza la cuestionable respuesta de diversos sectores de la izquierda española tras el intento de golpe de Estado protagonizado por Pedro Castillo en Perú. El autor identifica tres posturas principales utilizadas para gestionar esta crisis política:
1. El silencio cómplice
Representantes como Yolanda Díaz, quienes inicialmente celebraron la llegada de Castillo como una «esperanza para la democracia», han optado por el mutismo absoluto tras el fracaso del autogolpe. Evitan condenar los hechos para no vincularse con el fracaso de su aliado ideológico.
2. La reescritura de la historia
- Borrado de declaraciones: Figuras como Rubén Sánchez han eliminado tuits donde expresaban su apoyo efusivo a Castillo para desvincularse de su figura tras el golpe.
- Cambio de marco conceptual: Pablo Echenique, tras haber jaleado anteriormente al mandatario, intenta ahora desligar a la izquierda del golpista, afirmando erróneamente que Castillo se había convertido previamente en un representante de la ultraderecha.
3. La justificación directa
El caso más extremo es el de Juan Carlos Monedero, quien utiliza un doble rasero ético inaceptable:
"A los exaltados que hablan de un golpe de Estado en Perú, ¿dónde están los fusilados, los detenidos en el estadio...?"
- Doble vara de medir: Monedero se niega a calificar el acto de Castillo como golpe al no haber violencia física o muertos, mientras paradójicamente cataloga como "golpe de Estado blando" procesos judiciales contra otros líderes afines como Cristina Fernández de Kirchner.
- Negación de los hechos: El autor señala que las medidas de Castillo —disolución del Congreso, toma de los poderes del Estado y decreto de toque de queda— cumplen con todas las definiciones de un quiebre constitucional, independientemente de si el golpe triunfó o si hubo derramamiento de sangre.