La quiebra del modelo industrial alemán y el intervencionismo
El declive del modelo económico alemán
El éxito histórico de la economía de Alemania se basó en una industria exportadora altamente competitiva, cimentada en bajos costes energéticos. Sin embargo, este modelo ha entrado en una fase de estancamiento profundo debido a políticas gubernamentales que han dinamitado sus propias ventajas competitivas.
Causas del encarecimiento energético
La competitividad industrial ha sufrido un duro golpe por decisiones regulatorias y políticas energéticas:
- Encarecimiento sostenido: El precio del kilovatio hora para la industria se ha duplicado en los últimos 20 años, con un incremento real del 50% tras ajustar la inflación.
- Electrificación forzada: Se ha impulsado el paso de combustibles fósiles a electricidad conforme a objetivos ambientales, ignorando las diferencias de coste en el mercado.
- Apagón nuclear y cese de gas ruso: El cierre de centrales nucleares y la ruptura con el suministro de gas ruso han sido factores decisivos en la crisis energética.
El ciclo vicioso del intervencionismo
Ante la crisis, el gobierno liderado por Friedrich Merz propone un subsidio de 4.000 millones de euros para costear la mitad de la factura eléctrica de las industrias electrointensivas. Esta medida es descrita como una respuesta errónea frente a problemas creados por la propia clase política.
"El intervencionismo estatal degenera en un círculo vicioso de mayor intervencionismo." — Ludwig von Mises
En lugar de revertir las políticas que provocaron el daño, se opta por socializar las pérdidas, lo que implica mayores impuestos para el resto de la economía, empobreciendo al conjunto del sistema para parchear los errores cometidos en sectores específicos.