Las presiones del Gobierno a Ferrovial por su traslado
La polémica por el traslado de Ferrovial
El Gobierno de España, bajo la coalición PSOE-Podemos, ha intensificado su presión contra la empresa Ferrovial ante su inminente decisión de trasladar su sede social a los Países Bajos. Esta maniobra se percibe desde el Ejecutivo como un desafío a su gestión y una amenaza a la estabilidad económica.
Cronología de la presión estatal
- Envío de misivas: El secretario de Estado de Economía remitió una carta al consejero delegado de la firma cuestionando la motivación económica del traslado.
- Intimidación fiscal: El Ejecutivo ha dejado entrever que utilizará a la Agencia Tributaria como herramienta para penalizar el movimiento, condicionando el acceso al régimen fiscal especial de fusiones.
- Contradicciones oficiales: Mientras el Gobierno afirma que no hay obstáculos para cotizar en EE. UU. desde España, admite simultáneamente estar explorando vías para hacerlo, evidenciando una falta de claridad técnica.
"¿Cómo no va a querer escapar una empresa de un marco institucional que tolera, que permite, que acoge comportamientos mafiosos de este estilo por parte del gobierno?"
La estrategia gubernamental busca disuadir a los accionistas de votar a favor del cambio de sede amenazando con un coste fiscal millonario derivado de supuestas plusvalías latentes. Para el analista, este comportamiento demuestra una falta de seguridad jurídica que, irónicamente, justifica la decisión de las empresas de buscar jurisdicciones con mayor estabilidad en la Unión Europea.