La postura de Puigdemont ante la investidura de Sánchez
Posición de Junts sobre la investidura
El escenario político tras las elecciones coloca a Carles Puigdemont en una posición clave: sus votos son determinantes para la posible investidura de Pedro Sánchez. Sin embargo, el líder de Junts per Catalunya muestra una postura de máxima desconfianza y firmeza.
Desconfianza sistemática hacia el PSOE
Puigdemont califica a Pedro Sánchez como un "mentiroso sistemático" y alguien en quien, según sus palabras, "no compraría un coche de segunda mano". Esta desconfianza se basa en incumplimientos percibidos acerca de la desjudicialización del conflicto catalán y el uso de herramientas de espionaje como Pegasus.
- Exigencias innegociables: El partido mantiene que solo consideraría apoyar una investidura a cambio de una amnistía total y un referéndum de autodeterminación.
- Escepticismo sobre el sistema: Puigdemont considera que es improbable que cualquier partido de ámbito nacional acceda a estas condiciones. Ante esta imposibilidad, vaticina una futura gran coalición entre PSOE y PP para evitar ceder ante el independentismo.
"Si alguien negociara autodeterminación y amnistía, le haríamos la ola."
La estrategia de bloqueo
La postura oficial de Junts es clara: si no se cumplen sus exigencias máximas, el objetivo debe ser hacer que España sea ingobernable. La propuesta es:
- Bloqueo parlamentario: Forzar la repetición de elecciones si las condiciones políticas no son las marcadas por el independentismo.
- Cambio de bando de la incomodidad: Si el Estado ha buscado la ingobernabilidad de Cataluña, la estrategia debe ser devolver la situación para que el bloqueo se instale en Madrid.
En conclusión, Puigdemont apela a la firmeza del bloque independentista, rechazando el papel que Esquerra Republicana ha ejercido durante años, al considerar que sus cesiones no han logrado avances significativos en la resolución del conflicto.