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Juan Ramón Rallo

Laissez faire, laissez passer. Laissez faire, laissez passer.

Transcribed podcasts: 2280
Time transcribed: 38d 6h 22m 10s

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¿Nueva subida de tipos de interés tanto en Estados Unidos como en la Eurozona?
¿Hasta cuándo y hasta cuánto?
Veámoslo.
La Reserva Federal estadounidense y el Banco Central Europeo no solo se han coordinado
esta semana a la hora de subir sus tipos de interés en 50 puntos básicos, desde el 4%
al 4,5% en el caso de la Reserva Federal y del 2% al 2,5% en el caso del Banco Central
Europeo, sino que también se han coordinado en el mensaje que querían emitir a los mercados
y el mensaje es el siguiente.
Aunque ahora mismo estáis esperando que vamos a dejar de subir los tipos de interés,
iremos subiendo los tipos de interés durante parte del año 2023 y los tipos de interés
se mantendrán altos durante más tiempo del que estáis esperando ahora mismo porque todavía
estamos lejos de haber ganado la batalla a la inflación.
Por un lado, la Reserva Federal comunicó ayer que la inmensa mayoría de sus miembros, todos
ellos, salvo 2, esperan que los tipos de interés se ubiquen por encima del 5% a lo largo del
año 2023 y a su vez que se mantenga por encima del 4% a lo largo del año 2024 y por encima
del 3% a lo largo del año 2025 y más a largo plazo, más allá de 2025, confían en establecer
un tipo de interés de alrededor del 2,5%.
Por otro lado, el Banco Central Europeo por boca de su presidente, Christine Lagarde, no
ha sido tan explícita a la hora de cuantificar hasta qué nivel se incrementarán los tipos
de interés, pero sí ha manifestado que los tipos de interés dentro de la Eurozona aún
tienen que incrementarse de manera significativa y sostenida hasta alcanzar una política monetaria
suficientemente restrictiva como para contrarrestar la inflación.
Y es que el Banco Central Europeo espera ahora mismo que la inflación dentro de la Eurozona
termine este año en el 8,4% que a lo largo de 2023 aún se mantenga en el 6,3% y que
en 2024 descienda hasta el 3,4%. Bastante por encima del objetivo a medio plazo del
Banco Central Europeo que es del 2%. Por tanto, si en 2024 aún estamos con una inflación
persistente del 3,4%, eso significa que, como ha dicho hoy, el Banco Central Europeo habrá
que subir todavía bastante más los tipos de interés durante más tiempo para terminar
de apagar el incendio inflacionista.
En pocas palabras, los bancos centrales han levantado un poquito el pie del acelerador
de la subida de tipos de interés, tanto la Reserva Federal como el Banco Central Europeo
han subido en esta ocasión los tipos de interés en medio punto porcentual, mientras que en
la anterior reunión los habían subido en 75 puntos básicos, pero al mismo tiempo que
han hecho esto también han advertido a los operadores de mercado, no os confíéis que
esto no significa que la senda de restricción de la política monetaria haya llegado a su fin.
Por este motivo, la Bolsa Europea y la Bolsa estadounidense que respondieron bastante ilusionadas
al dato de inflación de Estados Unidos que conocimos el pasado martes y que ya tuvimos
ocasión de comentar en este canal, en un vídeo anterior, porque efectivamente era un dato
de inflación positivo que mostraba que los precios cada vez se estaban incrementando a
un menor ritmo y que por tanto parecía dar alas a una relajación de la política monetaria,
y eso fue recibido con mucha alegría por los mercados, toda esa alegría se ha desvanecido
ahora que los bancos centrales han salido con el palo a recordarles a los mercados que
esto todavía no ha terminado, que la inflación puede mostrar signos de debilidad, pero hay
que sofocarla hasta que desaparezca por entero.
Y claro, tipos de interés más altos durante más tiempo significa que el riesgo de recesión,
tanto en Estados Unidos como en la Eurozona, se incrementa.
Nos aseguramos de radicar la inflación a costa de dañar el funcionamiento de la economía.
En un vídeo anterior, de hecho, ya expliqué los diversos canales a través de los cuales
una subida de tipos de interés afectaba a la economía.
Es este mayor riesgo de recesión derivado de que los bancos centrales van a mantener
elevados los tipos de interés durante más tiempo del esperado, el que está generando
una cierta preocupación en los mercados, porque si la economía en barranca los beneficios
empresariales también lo harán y por tanto las cotizaciones bursátiles seguirán esa
mayor contracción de los beneficios empresariales.
No obstante, uno también debería plantearse lo siguiente, ¿Hasta qué punto el discurso
de los bancos centrales merece credibilidad?
Recordemos que estos mismos bancos centrales, que ahora nos están diciendo que preven
que la inflación vaya a estar con nosotros durante mucho tiempo, incluso en el año 2024,
son los mismos que hace apenas unos meses nos aseguraban que la inflación era transitoria
y que por tanto no iba a ser necesario en absoluto subir los tipos de interés.
Recordemos que al Banco Centro Europeo, a finales del año 2021, cuando la inflación
ya estaba disparada, repetía, insistía que no pensaba subir los tipos de interés a
lo largo del año 2022, bueno finalmente los ha subido hasta el 2,5% en apenas medio año,
porque comenzó a subirlos en julio.
Algo parecido, aunque no tan escandaloso, sucedió con la Reserva Federal.
La Reserva Federal también decía que no preveía subidas de tipos de interés hasta
bien entrado el año 2022 y, sin embargo, en marzo comenzó a subirlos porque la inflación
seguía disparada y se asustaron.
Pues bien, de la misma manera que hace un año nos decían que los tipos de interés no
iban a subir porque la inflación no se iba a incrementar, ahora mismo nos pueden estar
diciendo que los tipos de interés no van a bajar porque la inflación se va a inquistar,
pero si durante los próximos meses lo que sucede es que la inflación se controla de
manera mayor de lo que nos están ahora mismo indicando los bancos centrales, entonces a
buen seguro esos bancos centrales modificarán su guía futura de subidas de tipos de interés.
Esos bancos centrales cambiarán de opinión sobre los tipos de interés del mismo modo
que cambiaron de opinión sobre los tipos de interés hace poco más de un año.
Y eso en parte es lo que también están descontando los mercados y lo que probablemente los está
llevando a no caer tanto como caerían de manera alternativa, que no se terminan de creer,
que no se terminan de fiar de las palabras de los banqueros centrales, porque ya han
visto en el pasado que este forward guidance, estas indicaciones de futuro, son muy provisionales,
en la medida en que el dato de inflación evolucione de manera más satisfactoria de
lo que ahora mismo nos están diciendo los banqueros centrales, estos se ajustarán rápidamente
a los nuevos datos y modificarán su senda de subida de tipos de interés prevista ahora
mismo.
O dicho de otra manera, los mercados siguen confiando en que los tipos de interés empezaran
a bajar a mediados del año que viene y eso permitirá reacelerar la economía y trasladar
mejores perspectivas a estos mercados financieros.
Y precisamente en esta complacencia de los mercados, en este descrédito de los banqueros
centrales reside uno de los principales riesgos para los mercados financieros, que sucederá
con las cotizaciones bursátiles a lo largo del próximo año si los banqueros centrales
ya sea para sacar pecho diciendo que son muy rigurosos y que no van a dejar que el genio
inflacionista vuelva a salir de la lámpara o ya sea porque la inflación no termina de
descender tan rápido como ahora mismo los mercados están anticipando, que sucederá
si por alguna de estas dos circunstancias los bancos centrales cumplen esta vez sí
con su palabra y no empiezan a bajar los tipos de interés a lo largo del año 2023, al contrario
de lo que confían, esperan y anticipan ahora mismo los mercados, pues lo que sucederá
probablemente es que esos mercados tendrán que revisar a la baja sus expectativas de
beneficios, tendrán que revisar a la baja su estimación de valor razonable de las
acciones y eso puede llevar a que el mercado bursátil sufra más de lo que ya ha sufrido
hasta el momento.
Pero esto último, como digo, dependerá de que los banqueros centrales efectivamente
hagan a lo largo del próximo año lo que han dicho esta semana que piensan hacer.
Ser desviación en términos de la actitud de política monetaria con respecto a la senda
de subidas de tipos de interés que han planteado en estos momentos será recibido con holgório
por los mercados y probablemente ese sea el as en la manga que se guardan los banqueros
centrales, quieren meter ahora bastante miedo en los mercados para que la inflación termine
de controlarse en el corto plazo y una vez comprueben que la inflación sea controlado
modificará en esa senda de subida de tipos de interés y generarán muchísima alegría
en los mercados tratando así de capear un posible escenario recesionista a lo largo
del próximo año.
En definitiva, muy probablemente los banqueros centrales están intentando engañar a los
mercados con los anuncios que han hecho a lo largo de esta semana.
Pero por un lado no sabemos por cuánto están intentando engañarlos, quizá los tipos de
interés dejan de subir el año que viene pero tampoco bajan demasiado y por otro tampoco
sabemos si en caso de que los datos económicos no acompañen, si en caso de que la inflación
no baje tanto como ahora mismo están esperando los mercados, los bancos centrales se atreverán
a modificar esta senda de subida de tipos de interés aún cuando la inflación vaya
acompañada de una recesión y eso es lo que los mercados no terminan de saber seguro
y lo que les genera inquietud.
Por consiguiente lo único que sabemos de manera más o menos segura es que al menos
quedan unos pocos meses de subidas de tipos de interés tanto en Estados Unidos como en
la Eurozona.
A partir de ahí, la inflación proveerá.