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Juan Ramón Rallo

Laissez faire, laissez passer. Laissez faire, laissez passer.

Transcribed podcasts: 2280
Time transcribed: 38d 6h 22m 10s

This graph shows how many times the word ______ has been mentioned throughout the history of the program.

Durante estos días estamos escuchando repetidamente que Cuba está sometida a un bloqueo por parte
de Estados Unidos. Pues no, es una mentira más del régimen cubano. Y en este vídeo
vamos a explicar detenidamente por qué. Adelante.
Desde Unidas Podemos y otras terminales políticas favorables a la tiranía cubana, se suele
repetir insistentemente que Cuba está sometida a un bloqueo.
El término bloqueo se ha popularizado tanto que en el imaginario colectivo ya asociamos
Cuba a bloqueo estadounidense. Sin embargo, Estados Unidos no somete a Cuba a un bloqueo
económico, somete a Cuba a un embargo económico. Y la diferencia no es menor. Un bloqueo es
un acto de guerra regulado específicamente por el derecho internacional público. Si acudimos
a la enciclopedia de Oxford derecho internacional público, podemos leer exactamente esto. El
bloqueo es una operación bélica dirigida a impedir que barcos o aviones de todos los
países, enemigos o neutrales, entre no salgan de ciertos puertos, aeropuertos o zonas costeras
que pertenezcan hayan sido ocupadas o se hayen bajo el control de un país enemigo. Un bloqueo
siempre implica el uso de la fuerza militar dirigida contra los puertos o la línea costera
enemiga. Es decir, que un bloqueo supone utilizar el ejército, en este caso el ejército de
Estados Unidos, para impedir militarmente por la fuerza que cualquier país entre en contacto
comercial o no comercial con el país que está siendo bloqueado, en este caso con Cuba. Si
Estados Unidos estuviese aplicando un bloqueo contra Cuba, entonces la armada y las fuerzas
aéreas estadounidenses estarían impidiendo que otros países, por ejemplo España, enviaran
bienes y servicios o enviaran turistas a los puertos y a los aeropuertos cubanos. Y esto
desde luego no sucede. Lo que está aplicando Estados Unidos sobre Cuba es un embargo comercial.
Prohibe que empresas estadounidenses o empresas extranjeras que tengan sede en Estados Unidos
establezcan relaciones comerciales con Cuba. Y lo prohíbe por razones que nos podrán
parecer más o menos acertadas, especialmente a vida a cuenta de la dramática situación
por la que está atravesando a día de hoy la economía cubana, pero que desde luego
tienen su razón de ser. El embargo, que no bloqueo de Estados Unidos sobre Cuba, se
establece para impedir que nadie haga negocios con propiedades que fueron robadas por el
gobierno cubano a las empresas y a los ciudadanos estadounidenses después de la revolución
del año 59. Es decir, la justificación moral del embargo es no traficar con propiedades
robadas. Y esto no es algo ni mucho menos tan extraordinario. Todos o prácticamente
todos los gobiernos de todo el mundo prohíben que sus ciudadanos trafiquen o obtengan lucro
con propiedades que han sido robadas. El código penal español, en su artículo 298, regula
el delito de receptación. ¿Y qué es el delito de receptación? Lucrarse, comprando
algo que sabes que ha sido robado. En concreto, reza el artículo 298, el que con ánimo de
lucro y con conocimiento de la comisión de un delito contra el patrimonio o el orden
socioeconómico, en el que no haya intervenido ni como autor ni como cómplice, ayuda a los
responsables a aprovecharse de los efectos del mismo, o reciba, adquiera o oculte tales
efectos, será castigado con la pena de prisión de 6 meses a 2 años. Por tanto, el embargo
comercial de Estados Unidos sobre Cuba únicamente pretende trasladar al ámbito de las relaciones
comerciales entre Estados Unidos y Cuba la regulación del delito de receptación. Es
decir, impedir que ciudadanos o empresas estadounidenses se lucren comerciando con los cubanos a partir
de propiedades que han sido robadas previamente a otros ciudadanos u a otras empresas estadounidenses.
Personalmente, y como ya expliqué en otro momento, creo que el embargo, pese a este
fundamento moral inojetable, debería ser levantado, debería ser levantado porque
en última instancia quienes están soportando la mayor parte del coste del quebranto derivado
de este embargo son los ciudadanos cubanos de a pie, personas inocentes a las que en
última instancia se les impide comerciar con otros ciudadanos de Estados Unidos y que
como consecuencia de ello se vuelven más pobres de lo que alternativamente habrían
sido sin ese embargo. Creo que el embargo estaría perfectísimamente justificado aún
hoy para los miembros de la nomenclatura cubana, pero desde luego, cuando terminan pagando
las consecuencias del mismo, personas que no tienen responsabilidad, después de seis
décadas creo que sí habría llegado el momento de levantar ese embargo.
En todo caso, este es otro debate. Lo que no es opinable, lo que no debería ser debatido,
es si Cuba está sometida a un embargo o a un bloqueo. Decididamente está sometida
a un embargo, no a un bloqueo.
Como podemos observar en estos gráficos, en el año 2019, Cuba importó bienes por
importe superior a 5.000 millones de dólares y los importó de países tan diversos como
España, Italia, Rusia, Alemania, Francia, China, India, Turquía, Corea del Sur, Canadá,
México, Brasil, Argentina, Uruguay y Estados Unidos.
Es verdad que los flujos comerciales de Cuba con cualquiera de estos países o con otros
países son menores de lo que alternativamente serían si no existiera el embargo. Pero en
caso de que el embargo no fuera embargo sino un bloqueo, Estados Unidos impediría militarmente
que cualquiera de estos países exportara bienes a Cuba, es decir, que Cuba comprará bienes
y recibiera bienes de cualquiera de estos países.
Es más, la propia resolución de las Naciones Unidas a bar 75 bar Rael.97 a la que continuamente
están haciendo referencia a los miembros de Podemos para justificar que Cuba está
sometida a un bloqueo de Estados Unidos, esa resolución a la que solo se opusieron Estados
Unidos e Israel, esa resolución en su texto en inglés no habla de bloqueo, que en inglés
es blockade, sino que habla de embargo. Como podemos leer, este texto reafirma la necesidad
de acabar con el embargo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba.
El embargo no el bloqueo. Luego es cierto que cuando las Naciones Unidas traduce esta resolución
que en inglés está escrita como embargo, no como blockade, traduce embargo como bloqueo,
pero no porque la traducción correcta al español de embargo sea bloqueo, sino porque
muy probablemente aquellas personas encargadas dentro de las Naciones Unidas de traducir
del inglés al español sean personas con un sesgo favorable al gobierno de Cuba y estén
inmersos en la misma labor propagandística que no cuela en inglés. Porque en inglés
los funcionarios estadounidenses si se leen las resoluciones y si rechazan, obviamente,
que aparezca bloqueo cuando no es bloqueo, sino que es un embargo.
Porque esa es la cuestión de fondo. Aquellos que, conscientemente, sabiendo cuál es la
definición de bloqueo, sigan utilizando el término bloqueo para referirse al embargo
que Estados Unidos establece sobre Cuba, están formando parte, conscientemente, voluntariamente,
de la campaña propagandística de autolegitimación de una tiranía. Porque a los primeros que
les interesa que se hable de bloqueo, sin ser un bloqueo, es evidentemente a la nomenclatura
socialista de Cuba, porque de esa manera se pueden victimizar y porque de esa manera
pueden establecer, dentro del imaginario colectivo, que el comportamiento de Estados Unidos hacia
Cuba es un acto de guerra. Y como es un acto de guerra, Cuba está permanentemente en
estado de excepción y ese estado de excepción implica recortar estructuralmente las libertades
de los ciudadanos cubanos. En medio de una guerra el gobierno está legitimado a tener
poderes extraordinarios, poderes excepcionales, para defenderse frente a los atacantes externos.
En medio de una guerra, aquellos que colaboren, aunque sea ideológicamente, aunque sea discursivamente,
con el bando enemigo, son traidores que deben ser procesados. Pues bien, al insertar en el
imaginario colectivo que Estados Unidos se mantiene en guerra con Cuba a través del
establecimiento de un bloqueo que no es tal, todos aquellos que siguen repitiendo insistentemente
que Estados Unidos bloquea a Cuba, son colaboracionistas de la tiranía cubana para que esta pueda
legitimar externa e internamente el cercenamiento sistemático que viene aplicando contra las
libertades de los ciudadanos cubanos desde hace más de 60 años. Como Estados Unidos
nos bloquea militarmente como estamos en guerra contra Estados Unidos, yo tengo que defender
al pueblo cubano de la invasión, de la amenaza, del ejército estadounidense y aquellos cubanos
que osen aliarse, aunque sea ideológicamente, aunque sea discursivamente, con Estados Unidos
serán castigados como enemigos del pueblo. Dejen de utilizar la palabra bloqueo, dejen
de ser correas de transmisión de la propaganda de la tiranía cubana. Se puede criticar el
embargo de Estados Unidos contra la tiranía cubana sin necesidad de ayudar a esa tiranía
a seguir divulgando mentiras que les sirven en última instancia para oprimir a sus ciudadanos.