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Juan Ramón Rallo

Laissez faire, laissez passer. Laissez faire, laissez passer.

Transcribed podcasts: 2280
Time transcribed: 38d 6h 22m 10s

This graph shows how many times the word ______ has been mentioned throughout the history of the program.

¿Por qué los ricos, los altos patrimonios, obtienen una rentabilidad sobre su capital
que supera sistemáticamente la rentabilidad que logran los pequeños y medianos patrimonios?
Veámoslo.
En términos promedio, los grandes patrimonios suelen obtener rentabilidades sobre su capital
superiores a las que obtienen los pequeños patrimonios.
En este gráfico, extraído de un importante estudio sobre la heterogeneidad de las tasas
de rentabilidad sobre la riqueza entre los ciudadanos de Noruega, podemos observar con
claridad cómo la tasa de retorno sobre la riqueza va en aumento con el percentil de
riqueza.
Es decir, que aquellos ciudadanos noruegos que poseen más riqueza también son los que
logran rentabilizar más esa riqueza.
Una explicación habitual para este fenómeno suele ser que las familias con altos patrimonios,
que las familias ricas, tienen mayor predisposición a invertir en activos arriesgados, a invertir
en activos con una elevada volatilidad.
No es que por el mero hecho de asumir riesgos obtengas una rentabilidad, pero las mayores
rentabilidades sí las obtendrán aquellos que estén dispuestos a asumir más riesgos
porque se enfrentarán a menor competencia inversora.
Si hay muy poca gente dispuesta a asumir altos riesgos, las mejores oportunidades de inversión
arriesgadas se las quedará muy poquita gente.
Sin embargo, cuando ajustamos el anterior gráfico por el riesgo, es decir, cuando tenemos
en cuenta que parte de la rentabilidad sobre el capital procede de estar asumiendo mayores
riesgos y que, por tanto, si no asumes riesgos es como si estuvieses obteniendo una rentabilidad
en forma de seguridad y, cuando asumes demasiados riesgos, estás en el fondo renunciando a una
rentabilidad en forma de seguridad, cuando ajustamos el anterior gráfico por el riesgo,
vemos que la correlación positiva entre percentil de la riqueza y rentabilidad ajustada por
el riesgo sobre la riqueza, la correlación sigue siendo positiva.
Es decir, que los mayores patrimonios, las familias más ricas, siguen obteniendo una
mayor rentabilidad sobre su patrimonio incluso cuando consideramos el distinto riesgo al
que cada inversor se está exponiendo.
No en vanos si dividimos los activos financieros en activos seguros y en activos arriesgados,
pero haremos que los bajos patrimonios obtienen sistemáticamente una menor rentabilidad tanto
sobre sus activos seguros como sobre sus activos arriesgados que las familias con elevados
patrimonios.
Es decir, que una familia rica logra una mayor rentabilidad sobre un activo seguro de la
que logra una familia no tan rica invirtiendo en activos seguros.
Por tanto, la cuestión sigue en pie, ¿por qué las familias con elevados patrimonios,
por qué las familias ricas son capaces de obtener en los mercados financieros una mayor
rentabilidad sobre su patrimonio que las familias pobres o que las familias con menores patrimonios?
Y la respuesta que nos proporciona este importante estudio es que hay otros dos factores, aparte
de la diversa asunción de riesgos entre inversores, que hay otros dos factores que condicionan
el retorno, la rentabilidad que cada inversor consigue sobre su capital.
El primero de estos factores es la sofisticación financiera.
El segundo de estos factores es el coste mínimo de acceder a determinadas clases de inversiones.
Traduzcamos de un modo intuitivo a qué se refiere este estudio con sofisticación financiera
y con costes de acceder a determinados tipos de inversiones.
En primer lugar, la sofisticación financiera.
Dentro de la categoría de activos seguros, podemos incluir los depósitos bancarios de
entidades nacionales, los depósitos bancarios de entidades extranjeras, la deuda pública
nacional o extranjera denominada en una misma moneda y también los fondos monetarios.
Como digo, todos estos tipos distintos de activos los podríamos incluir dentro de la
categoría de activos seguros.
Sin embargo, y como ya explicamos en vídeos anteriores, la rentabilidad que hoy están
ofertando estos distintos tipos de activos seguros no es ni mucho menos la misma.
Por ejemplo, en el actual contexto de altos tipos de interés, los depósitos de la banca
española están ofreciendo rentabilidades bastante más bajas de las que está ofreciendo
la deuda pública, los fondos monetarios o incluso los depósitos bancarios de entidades
extranjeras.
Si un inversor es conservador, en el sentido de que no quiere asumir muy pocos riesgos
pero a la vez es poco sofisticado, en el sentido de que solo conoce uno de estos tipos de inversiones,
pues ese inversor conservador poco sofisticado obtendrá una menor rentabilidad sobre su
capital que otro inversor conservador pero más sofisticado.
Si el inversor conservador poco sofisticado solo conoce los depósitos de las entidades
financieras españolas, se tendrá que conformar con un tipo de interés bajo sobre su capital.
En cambio, otro inversor conservador, es decir, que tampoco quiere asumir riesgos pero más
sofisticado podrá optar por elegir otros productos, fondos monetarios, depósitos bancarios
en entidades extranjeras o incluso deuda pública nacional que esté pagando un mayor tipo
de interés.
Por tanto, la distinta sofisticación financiera puede explicar la diversidad de las tasas
de rentabilidad sobre el capital.
Los grandes patrimonios tenderán a ser inversores más sofisticados financieramente, inversores
que por tanto conocen una mayor diversidad de activos financieros en los que poder invertir
su capital y, por tanto, tenderán a obtener un mayor retorno sobre ese capital que los
inversores poco sofisticados que tenderán a coincidir con los menores patrimonios.
De hecho, si un bajo patrimonio se vuelve sofisticado con el tiempo, capitalizando la
mayor rentabilidad que obtendrá sobre su capital, ese patrimonio bajo tenderá a convertirse
con el tiempo en un patrimonio alto.
Y al revés, un alto patrimonio muy poco sofisticado con el tiempo tenderá a convertirse en un
patrimonio medio o incluso bajo, en la medida, además, en que la sofisticación financiera,
es decir, la cultura y la educación financiera, se pueda transmitir intergeneracionalmente
que los padres eduquen financieramente a sus hijos y, por tanto, conviertan a sus hijos
o en inversores sofisticados si los padres son sofisticados o en inversores no sofisticados
si los padres no son sofisticados, ese diferencial de rentabilidad en favor de los altos patrimonios
puede ser persistente en el tiempo.
Y el segundo factor que explica por qué los elevados patrimonios pueden conseguir rentabilidades
sostenidamente más elevadas que los bajos patrimonios, incluso con una misma asunción
de riesgos, es el coste mínimo de acceder a determinados tipos de inversiones.
Y es que hay muchos productos financieros cuya adquisición está condicionada a comprar
un importe nominal mínimo, a hacer una inversión mínima que puede rebasar, en muchos casos,
el capital disponible por los pequeños patrimonios o, en todo caso, el capital que los pequeños
patrimonios quieren imputar, quieren asignar a esa inversión en concreto.
Hay productos estructurados cuya inversión mínima puede superar fácilmente los 10.000
euros y hay bonos corporativos cuyo importe mínimo de inversión puede ser igual o superior
a los 100.000 euros.
Por consiguiente, muchos de estos productos, que repito, pueden ser interesantes desde
un punto de vista a rentabilidad riesgo, muchos de esos productos no están al acceso, al
menos directo, de la mayoría de pequeños y medianos patrimonios.
Si los grandes patrimonios sí tienen acceso a los mismos, podrán acceder a opciones de
rentabilidad riesgo que acaso sean mejores que aquellas a las que acceden los pequeños
y medianos patrimonios.
Por consiguiente, una forma de equiparar las rentabilidades que sobre su patrimonio obtienen
las familias ricas y las familias no tan ricas sería, por un lado, incrementar la cultura
financiera, la sofisticación financiera de las familias no ricas y, por otro, abaratar
el coste de acceso a determinados tipos de inversiones que ofertan una relación rentabilidad-riesgo
interesante, atractiva.
Dicho de otro modo, los diferenciales de rentabilidad entre patrimonios tenderán a desaparecer
cuando todos los inversores tengan un conocimiento financiero similar y cuando todos ellos puedan
acceder a adquirir el mismo tipo de activos.
Si estuviéramos en ese escenario, las diferencias de rentabilidad entre patrimonio serían únicamente
retrotraibles a las diferencias en la asunción de riesgos de los distintos patrimonios.
Pues bien, como ya habréis visto, tanto este vídeo como los dos siguientes dentro de esta
misma serie son vídeos que están apadrinados por Mintos.
Mintos es una plataforma de inversión radicada en Letonia cuyo objetivo es abaratar el coste
de acceder a determinados tipos de inversiones alternativas que normalmente quedan fuera
del radar de los pequeños y medianos patrimonios.
Más en particular me estoy refiriendo a dos productos de renta fija, los bonos de titulización
y los bonos fraccionados.
Eso significa que a través de Mintos uno puede invertir en estos activos que no son
activos típicos para el pequeño y mediano inversor, puede invertir en este tipo de activos
a muy bajo coste.
Pero precisamente, para que uno pueda llegar a estar interesado en invertir en alguno
de estos tipos de activos, en los que sí invierten los altos y sofisticados patrimonios,
para que uno pueda llegar a considerar la opción de invertir en alguno de estos productos,
lo primero es extender un mínimo de educación y cultura financiera sobre ellos.
Por eso los próximos dos vídeos dentro de esta serie apadrinada por Mintos irán dirigidos
a explicar por un lado que son los bonos de titulización y por otro que son los bonos
fraccionados.
Y esto en última instancia no es más que una forma de reducir a través del mercado
la desigualdad que algunos dicen que genera el mercado.
Porque si a través del mercado se difunde buena educación financiera y si a través
del mercado se crean plataformas que abaratan el coste de invertir, entonces la ventaja
estructural que hoy por hoy tienen los altos patrimonios a la hora de rentabilizar su capital
frente a los pequeños y medianos patrimonios simplemente desaparece.