This graph shows how many times the word ______ has been mentioned throughout the history of the program.
Barreres Fora, un programa de l'Associació de Persones en Diversitat Funcional de Mollet i Comarca, a Dimo.
Molt bona tarda a tothom, com cada dimecres. I des de fa 25 anys, o 26 anys, sí. Sí, perquè fa un any que estem dient... El Barreres Fora torna amb tots vosaltres. El programa de ràdio Mollet que fem els membres de l'associació Adimo. Sí, senyor. I qui som? Qui som? Ja us ho explico. Mireu, el Jaume Gerbaco us acaba de parlar. Bona tarda. Bona tarda.
Molt bona tarda. Cristina Sandoval, que la tenim aquí al costat. Esquerra, bona tarda. Esquerra, molt bona tarda. Jo estic a la dreta, per això no t'esclareix en política. Jo dic corazón, la sangra és roja i corazón a la esquerda. El micro és rojo, ahí me lo dejo. Sí, vale, vale. Me encanta.
Bueno, aquí us parla, en Josep Roca, molt bona tarda a tothom. Queda pendent el Guillermo Legua, que segurament ens escoltarà i ens criticarà, sempre constructivament. Això mateix. Àngela Alba Fabré, que no sé què li passa últimament. Con amor, sempre con amor... No es podrà escoltar ni criticar avui? No, bueno... Avui no crec. Està molt ocupada, però a més en avanci, no? Molt bé.
Bueno, pues ya está. Desde Sevilla, con amor, lo dejamos pendiente, ¿no? Bueno, y a l'altre costat del vidre, avui tenim en Josep Casas Noves, ¿no? I keep my hands on myself
Ens podeu seguir escoltant tots els dimecres com avui, de 17 a 18 hores. I si us heu perdut el programa o el voleu tornar a escoltar altra vegada, recordeu que podeu accedir a la web de Ràdio Mollet, que és www.radiomollet.com. Només cal anar a programes, triar barreres fora i seleccionar la data del programa o el títol que vulgueu tornar a escoltar.
El d'avui és continuación prestaciones, experiencia hospital, trilladas y timos. Si ens dona temps a tot, eh? Espero. I, per cert, la redifusió la teniu diumenge de 13 a 14 hores.
També ens podeu visitar a la nostra seu social, que està al centre cívic Camp Antiquet, carrer Camp Flaquer, número 25, de Mollet del Vallès. Tots els dimarts de 17 a 21 hores. I també ens podeu trucar per telèfon al 93 570 3525.
935703525, que és el telèfon del Centre Cívic. Sí, senyor. I ens deixeu l'encàrrec i us atendrem quan puguem amb molt de gust. Si voleu intervenir, ara sí, en directe, en rigoroso directe, a partir d'ara i fins a les 6 de la tarda aquí a Ràdio Mollet, ens podeu trucar al telèfon de la ràdio, que és 93570...
6 8 6 6 9 3 5 7 0 6 8 6 6 Hoy somos todos Ángela. Todos somos Ángela. Benvinguts a casa vostra. Escoltas, barreras fora.
Muy bien, pues vamos a cambiar de idioma ahora mismo. Sí, señor. Y en el programa de hoy, Josep, ¿qué va a ser? ¿Un seguimiento? A ver. ¿Es que has perdido el programa anterior, verdad? ¿Un poquito? Bueno, va a ser un pequeño seguimiento del anterior sobre las prestaciones, puesto que... ¿Qué prestaciones? Explica, explica.
Prestaciones de la Seguridad Social para las personas con diversidad funcional que permiten o no permiten trabajar, etcétera, etcétera, etcétera, ¿vale? Y ahora pondremos un pequeño audio, dejadme que os lo aclare tal, porque Cristina dejó claro que el tema daba para mucho en el último programa...
Yo no puedo asistir por problemas de salud. Bueno, luego, si da tiempo, explicaré la situación. Mientras tanto, y después de escuchar el programa, creo que puedo aportar mi pequeño granito de arena porque inicialmente, vamos a ver, y porque la gente se sitúe, demos paso a este pequeño audio y luego pasamos a los comentarios.
Yo soy Iris. A ver, yo tengo una discapacidad de nacimiento que se llama sobreposis, que en mi caso son afectadas extremidades inferiores, por lo cual yo he tenido unas operaciones, desde pequeña he podido andar con mis tutores y he andado también ya con mis tutores, con brazos fuertes, tirando para adelante, o con la persona muy luchadora que siempre... Bueno, yo podría haber dicho, bueno, pues vivo de la no contributiva, que es para personas con discapacidad que no pueden trabajar. Y yo siempre he pensado que puedo trabajar y he trabajado. Entonces no...
No he vivido la pensión nunca emotiva. He vivido siempre trabajando. He trabajado unos 20 años y, vamos a decir, que he cotizado unos 10, porque, claro, muchos trabajos que me he hecho eran media jornada, un poco más, debido al tipo de trabajos que he hecho más, y ahí me he conseguido. Y también me encuentro que yo he estado haciendo la vida como todo el mundo, con el tipo de esfuerzos, cuatro veces de esfuerzo, y ahora es el momento en el que tengo que demostrar que ya no puedo.
No puedo más. Es seguro porque yo la semana pasada justo tuve el juicio y tengo que decir que he pasado por un proceso, llevo tres años, cuatro años de baja. Porque ya no solo voy en silla de ruedas, sino tengo dolores de las primeras superiores, tengo una fatiga constante que no se me va descansando, tengo dolores de las primeras superiores y yo siempre he dependido para moverme porque mis piernas no funcionan.
y estas enfermedades no están afectadas por el topricosis, no tienen nada que ver con la discapacidad. Y claro, yo ahora tengo que demostrar que tengo algo añadido a la discapacidad. Sí, son siguelas de la discapacidad y parece que les cuesta entender. Bueno, yo tengo que decir que he tenido un apoyo muy bueno de médicos.
Muy bien, pues... Me mueve más que el otro día todavía. Escucharlo por segunda vez, claro. Sí, porque aún le... ¿Sabes? Una frase que me dijo el otro día ella, y es cierto, dice... Me paso la vida demostrando... Primero tuve que demostrar que era válida para trabajar. Que era capaz. Toda la vida demostrándolo. Y luego tengo que demostrar que ahora ya no puedo trabajar. Yo no quiero que me pongan una alfombra roja.
Pero que me lo agradezcan al menos que he aportado y he contribuido a las arcas del Estado cotizando los 10 años que he podido cotizar, pues como mínimo, no que me lo agradezcan, pero que ahora no me humillen.
Porque lo que tuvo que vivir el otro día en el juicio es una humillación. Tú estuviste en el juicio. Yo estuve presente en el juicio. Y yo me tuve que morder la lengua por no liarla. Tu participación es fundamental precisamente porque la acompañas también a estos...
Estos merdes, ¿no? No. Entonces yo escuchar lo que escuché por parte de la abogada de la Seguridad Social, yo pienso, esta persona por las noches, ¿cómo duerme? Con pastillas. ¿Cómo duerme? Porque esto es diario, ¿eh?
Este caso es el de Iris. Y no uno. Pero traemos el periódico La Vanguardia de ayer. Es sangrante. Es sangrante. Una persona con cáncer. Y metástasis. Con metástasis. Lo dijiste el otro día que era sangrante y yo apoyo lo que dijiste. Y también le han denegado la incapacidad y le dicen que puede trabajar.
que te está llamando los de la Seguridad Social. No, seguro que es la querida. Vale, sí, sí. El directo, directo. Es lo que tiene el directo. Entonces, de verdad, no comprendo
No comprendo, o sea, como cuando hay casos tan flagrantes y tan claros que debería, es que no se debería llegar ni a juicio, es decir, se debería pactar directamente. Mira, a mí se me pactó un juicio por un chanchullo que se montó un pavo por frenarme de golpe delante y yo comérmelo por detrás.
Que lo teníamos ganado. Llegaron a un pacto por una marranada. O sea, tú sabes la cantidad... O sea, esa señora se debe pensar que es ella la Seguridad Social y que es ella la que paga las pensiones y la que tiene que defender el no pago de todo eso.
Sí, según los abogados es que ni se leen los recursos. Ya está. No se los leen. Van a lo máximo. Ellos saben que lo tienen perdido. Porque es evidente que un juez al final te dará la razón. Porque es un caso flagrante. Son casos flagrantes. ¿Pero qué hacen? Ganan tiempo. ¿Pero tiempo de qué? Ganan tiempo para no tener que pagar. Pero este tiempo va en detrimento tuyo porque tu vida va a estar corriendo. ¡Claro! ¡Claro! ¡Claro! El deterioro continúa. Entonces es peor. Y el peor es el psicológico.
Ese es el peor. En fin, es, yo sé. Denigrante, ¿no? Denigrante, denigrante, denigrante. Que ocurren estas cosas. Pero es diario, ¿eh? Nos dijo el abogado ahora que esto es el pan de cada día ahora, que es lo normal, que van a saco completamente. ¿Sabes los jugadores esos que se tiran, que le sacan tarjeta amarilla porque es fingida la caída? Pues eso tenían que hacer con esta gentuza. Cuando ven que hay un caso tan claro y tan evidente,
Incluso eso, sangrante, de decir, señora, ¿que está defendiendo usted? ¿A quién se está cargando usted? ¿Por qué? Es que no tiene sentido. Entonces mi pregunta sería la siguiente, ¿realmente la palabra empatizar la gente lo entiende?
O estas personas de que están defendiendo lo que hipotéticamente, que a mí siempre me ha parecido, ¿no? Que un abogado es la peor faena que puede haber. Porque estás defendiendo algo que supongo que interiormente... Puedes creértelo o no. Tú no te puedes engañar. Claro. Tú no te puedes engañar. Entonces estás defendiendo algo para ganarte un dinero, un sueldo, lo que sea, etcétera, etcétera, a sabiendas que estás jodiendo a otra persona. A otra persona. A ver...
A mí hasta me puede parecer bien que haya este tipo de abogacía y de defensa. Por ejemplo, a mi hija la hemos tenido que incapacitar hace poco tiempo.
Y porque el juez le vino en cana, pues le adjudicó una persona que la defendiera a ella de nosotros. Cuando te llega esto no lo acabas de entender, me dices, ¿defenderla de qué? Pero bueno, también tiene su qué. ¿Por qué? Porque hay casos, y casos, y está bien que hurguen ahí y que miren, pero estos casos tan evidentes y tan flagrantes...
Sí, no, no. Pero ¿sabes lo que pasa también? La persona que te atiende, o sea, no es la persona que luego hace la valoración. ¿Entendéis? O sea, ella, por ejemplo, todos los médicos que ha tenido, maravillosos. Incluso este médico, el previo al juicio, que es el que tenía que hacer el informe. Forense, me imagino. Bueno, supongo. Es el médico que tenía que dictaminar
para el juicio, si era persona apto o no para la pensión de discapacidad y tal, era una persona muy correcta. Apuntó todo lo que tenía. Le dijo incluso, preséntate, porque ella tenía la opción de no presentarse. El abogado podría haber presentado los papeles y ya está. En su caso le dijo, es bueno que vayas. Porque visualmente, que te vea la juez, que te vea.
Eso es muy importante, Jaume. Y yo tengo la premonición, aquí ahora os lo digo, de que os va a pasar como a nosotros. Que en breve os van a llamar diciendo que la jueza ya ha dictaminado favorablemente y que lo único que necesitaréis será la ratificación de la sentencia. De verdad. Yo también lo creo, pero claro. Ya no sé qué pensar. Por eso digo que psicológicamente es una...
¡Faena esto! Una putada.
Porque a mí no me daban la gran invalidez, me querían dar la absoluta o no sé qué y tal, y la abogada me dijo, no, no, tú tienes que ir al máximo porque lo mereces. Y lo vas a necesitar. Y lo vas a necesitar. Y ya llegamos a la puerta del juzgado y yo ya no tuve ni que entrar. Los abogados ya pactaron fuera de... Exacto. Y me guiñó el ojo y me dijo, ya está.
Digo, ¿no tengo que hablar ni tengo que decir nada? La primera vez sí, pero ya la segunda no. Ya no tuve que decir nada, porque ya vieron que era claro. ¿Y para qué vamos a discutir? Y ya lo pactaron directamente. Entonces yo pensaba que sería algo parecido, que le dirían, bueno, mira, estudiando el caso, pues tú has trabajado toda tu vida, tal, pues te concedemos la total y ya está. Y luego, digamos, la abogada va a decir, no, pues no estoy de acuerdo, la absoluta o la misma manera, tal.
Pero que de entrada te digan, no, no, tú estás bien y eres apta para trabajar completamente sin ninguna patología nueva adquirida con estos años, cuando tú estás demostrando que ahora vas en silla de ruedas y antes no. Es la primera, visualmente ya es la primera, o sea, de caminar a ir en silla y hay un cambio, ¿no?
¿Y por qué la necesitas? En este caso quizá un poco el tema estaría de que la persona que defendiera este caso en vez de la abogada fuera un profesional. ¿Los profesionales ya están ahí acreditados? No, no, pero me veo a referir, os cuento mi caso personal.
Yo cuando yo fue por un accidente, es una discapacidad adquirida por un accidente de tráfico, total que al cabo de un par o tres de años de mi tetraplegia, que estoy hecho una mierda, entonces me mandaron una carta de Madrid que tenía que ir a la calle Balmes a que me hicieran una revisión. Y entonces cuando yo llegué allí...
El médico ya cuando me vio, evidentemente, ya sabe... Toda la información. Y significativamente, ya cuando te ve tu físico... Claro. Estás hecho la mierda, tío. ¿A qué vienes aquí? A que me veas, coño, a que me veas. Tira para casa, me cago la puta que voy a escribir a los de Madrid y tal. Claro.
Que ellos desde una mesa de despacho están diciendo que se les pase una revisión para ver si recuperas... Los que no te ven son los que mandan. Claro, claro. Es el tema. ¿Vosotros sinceramente creéis que saben hasta lo que envían por correo del tipo que sea para informar de lo que sea? No sé. Yo lo que sí que nos digo es que tus informes ni se los han leído. Ya te lo digo. Ni se los han leído. Si se lo hubieran leído...
No te pueden decir lo que te han dicho. Y era jueza, ¿no? Era jueza. Y aunque se los lean, Jaume, o sea, a título personal, y que tú también te has encontrado y tal, y seguramente Cristina también, cuando vamos a los hospitales, inclusive con profesionales...
Con nuestras discapacidades les tienes que informar de pe a pa exactamente cuál es tu situación, las necesidades que tienes, etcétera, etcétera. Y si el médico tiene a bien aceptar que tú conoces mejor que nadie tu cuerpo. Porque te encuentras médicos en el listillo de turno que tú vas a contar a mí...
De tu cuerpo. Si tú no me conoces. Díselo a José en unas urgencias así rápidas. Por eso. A ver, ¿qué gente hay? Hay gente maja que te dice, no, no, usted dígame lo que necesita, porque como usted no va a conocerse nadie. Eso es escuela. Y enfermeras. Y otros me han dicho lo contrario. Usted no se preocupe. Usted no se preocupe que ya es lo que tengo que hacer. Exacto. No, no, usted no sabe lo que hacer.
Porque si yo me tengo que cambiar el pañal o me tengo que poner la botella y nadie me está poniendo la botella en 5 horas o tú un corregimiento de posición en la cama y nadie viene a corregirme la cama postural algo está fallando usted sabrá mucho de medicina
Pero del señor Josep Roca no tiene ni idea. Hombre, precisamente ya me lo pones a huevo porque yo precisamente no pude estar en este programa la semana anterior, precisamente porque estaba en el hospital. Precisamente. Y tuve que pasar por tres turnos, ¿de acuerdo?
No, no, es verdad. Perdona que me ría, pero por no llorar. Esta es la parte del programa de los timos que decías. Sí, bueno. Sí, parte, parte. De los timos, no. Si vamos a hablar de esto, quiero hablar luego yo de sociosanitario. A ver si nos da tiempo de todo. Exacto. Bueno, pasé por los tres turnos, ¿no? Entonces...
¿Qué significan los tres turnos? Mañana, tarde y noche. Exactamente. Con cada uno de ellos, cambio de profesional. Enfermera, acelerador, médico, etcétera, etcétera. Y bueno, encuentras de bien y de mal, menos mal que la que era de noche, bueno, me dijeron a las 5 de la tarde, me metieron allí en el pasillo...
Y me iban haciendo pruebas allí en el pasillo, ah, de puta madre, ¿no? ¿Me ibas a pasar a la gente? Sí, sí, sí, guay. Digo, bueno, como que tal la rambla de Barcelona, ¿no? Sí, sí. Y entonces mi mujer allí sentada en una sillica, bueno, pobrecica, esto es lo que... Eso que hablas muerto allí. Bueno, total, de que a las... Yo pensaba que me darían suelta a las 10 de la noche o así...
La historia de siempre. Tendrían que tener ya...
Eso, grabado en sangre. No, no, en el ordenador. Y tan, y tan. Entonces, gracias a que, y en este caso, no sé si fue la coincidencia, una enfermera llamada Paloma, que desde aquí... Ya te conoce, ¿no? Mis saludos y mis abrazos. Y otro chavalote, un telador, un tal Aleix, que también le mando un abrazo, que precisamente le di una chapa y me ha enviado la fotografía. Bueno, me consiguieron...
Nunca mejor dicho, la chapa. Le dio dos chapas. Exacto. La charla y la chapa. La chapa de la charla, sí. Y entonces hablaron con la supervisora de la noche para ver si podían conseguir una cama. Le explicaron mis necesidades y tal.
Entonces la supervisora de la noche dijo, déjame mirar, a ver, porque es que no tenemos material ni tenemos recursos. Me cago en la puta. Eran las doce y pico de la noche. Yo le dije a mi mujer, me cago en la puta, voy a pedir la alta voluntaria y me voy para casa. O me tiro de la camilla. Ya está, tío. No, no, estaba en la silla todo el rato yo. La silla no había sentado todavía. La mía, la mía.
Y entonces bajó la supervisora, mujer muy amable y tal, Josep, mira que estamos así y tal. Digo, me baja una cama, me voy para mi casa voluntariamente y a tomar por culo, me muero allí. ¿Vale? Y no, no, dame diez minutos. Y me consiguió la cama. ¿Vale? Pero gracias a que tienes que explicar... Hay mucha lucha, mucha lucha. Mucha lucha. Y entonces es lo que he hablado antes con Iris, lo que dijo también en el programa...
Uno se cansa. Estás cansado de tener que justificar todo lo que haces. Es cansado. ¿Y por qué necesitas esto? Y encima hay gente que considera que es un capricho. Mira, cosas tan fáciles como... Nosotros conocemos a personas que necesitan un asistente personal para que los muevan constantemente. Por ejemplo, Sonia, mi hija, no hace falta que tenga una ayuda concreta o sí, pero sabe cómo no la puedes coger porque si no le haces daño. Claro.
Eso es muy importante. Y eso solo lo sabe la persona que se... En esas circunstancias. ¿Vale? Bueno, ¿tú estás contento con la atención dentro del hospital? Sí y no. ¿Y de las instalaciones también? Depende del turno. Sí y no. Vale. Pues aquí vamos a ir al sociosanitario. Una persona con 90 años que se ha roto la cadera. La han operado y lleva una prótesis. Y está empezando rehabilitación. Vale. Llega del hospital y la meten en una habitación...
No sé si debe tener 6 metros cuadrados su espacio. Que para que ella se pueda mover tienes que mover la silla, la mesa, todo, todo lo que hay allí. Para entrar tienes que volver a moverlo todo para que pueda entrar con su andador, porque no puede ir sola, no es autónoma en este momento. Bueno, pues lo hablas allí de buen rollo, ya llevas unos días y tal, y dices, mira...
Sin prisa. Pero si en algún momento hay alguna habitación un poquito más espaciosa para que Dulcinea pueda moverse con el andador para ir al lavabo y tal. Encima, hoy han venido la doctora ofendidísima a cantarle la caña a su hijo.
¿Por qué? ¿Qué se había pensado? Pues no me he pensado nada. Simplemente he pedido que si vamos a estar muchos días aquí, se ofrece la posibilidad de que pueda ir a un espacio un poquito digno. Encima tienes que ir con un cuidado, Josep, porque incluso yendo así... Sí, sí.
O sea, si encuentras a una persona que no está a la altura, porque es lo que hay que decir, que hay gente que está muy a la altura, porque ahí dentro hay un equipazo de gente trabajando de enfermería, de fisios, de médicos... Hay ángeles y demonios. Muchos ángeles, pero con que haya un demonio... Con que haya un demonio...