logo

Racó Animal

Programa de l’entitat, Red Solidària Pro Animal, que pretén crear consciència de la importància dels animals en la qualitat de la vida humana. Programa de l’entitat, Red Solidària Pro Animal, que pretén crear consciència de la importància dels animals en la qualitat de la vida humana.

Transcribed podcasts: 8
Time transcribed: 3h 34m 10s

Unknown channel type

This graph shows how many times the word ______ has been mentioned throughout the history of the program.

El racó dels animals, un programa de red solidaria pro animal. Ponemos voz a quien no la tiene.
Hola, amigos y amigas, bienvenidos a un nuevo programa de Raco Animal, que como muy bien sabéis es el programa de la Asociación Rectualidaria Pro Animal. Bien, hoy tenemos la segunda parte de la conferencia de Ana, es una educadora en positivo, que nos habla sobre la comunicación con los perros, cómo se comunican los perros y cómo podemos entenderlo y cómo ellos se expresan. Así que os dejo con la segunda parte de esta conferencia.
Esto, de todas formas, el mes vamos a ver conflictos animales, cómo resolverlos, cómo tratarlos, cómo funcionan, ¿vale? Así que profundizaré un poco más en el tema, pero si tienes alguna otra preguntilla, ahora cuando terminamos, pues yo podemos seguir trabajando. Era para preguntarle una policía. Oye, a ver. En el paseo. Sí. Vos ven el perro. Sí. Y ve uno más grande que él. Sí. Lo ves que se encuentra. Vale, sentido asustos.
sin nada sin embargo uno de su tamaño o incluso también otra vez más grande si tiene que parece que se lo vaya a comer sin haberle hecho nada nunca tenía ningún problema con un perro de su tamaño nunca jamás nunca ninguno le ha ladrado ni le ha asustado
Hay clases de perros, como digo, marcas de perros. Por ejemplo, el chau chau, es ver, mira que no hay ninguna relación. Bueno, yo tengo un perro de agua. Sí. Y lo ves, porque yo voy a ir en una moto de descapacitado, ves que si subo a la moto y no hay que ir a nada del perro. Es que ni le laran ni dice nada.
En concreto, los Chao Chao y los Sharpeis son animales a los que se les agrede con mucha facilidad porque hablan raro. Al ser animales con los ojitos muy escondidos, las orejitas pequeñas, el rabito corto... Es que no te entiendo cuando hablas. Los otros perros los mira, Linsim. ¿Tú qué le denuncia? No entiendo. ¿Qué me estás contando? Lo siento si hay un murciano así, un sitio tonto.
Entonces, hay algunas veces en Chao Chao y en Charpei que la comunicación es un poco deficiente. Pero normalmente si hay algún tipo de aversión es por una experiencia previa. Ha habido algún evento, incluso aunque no fuera patente en un vocal, puede ser simplemente que me haga un susto y no me degusta esa interacción. O que simplemente cuando voy con Correa yo reacciono distinto de cuando voy suelto.
Entonces la correa me limita a la respuesta. Sin embargo, los poliñillos, los pisos más pequeños que él, no tienen ningún problema. Por eso te digo, tiene más pinta de ser un estímulo condicionado por trabajo. ¿Vale? Se puede mirar, se puede estudiar y ver si se puede positivizar. La mayoría de los casos mejora. Hay que tratarlo con paciencia, pero lo mejora. Se puede dar. ¿Vale? Más. Cuando el perro, ese es el otro perro chico, grande, mediano. Sí.
Probablemente sea un problema de socialización, que se llama. Si yo de pequeño no me he socializado bien, no he estado en contacto, el tiempo sensible, que es hasta los tres meses, no sé hablar perro. Un problema debe ser el perro. Puede ser, es que ya te digo, cada caso es muy concreto, cada caso puede ser... Sí, yo en el caso de una es decir, cachorvito, y llega el otro perrito, que te va a comer.
Claro, pero muchas veces malinterpretamos las señales o en ese momento a lo mejor el otro perro lo único que tenía que haberle hecho era cortarle y la interacción lo hubiera seguido. El problema cuando un perro se está echado y agresivo es que ya no le permito interaccionar con otros perros y seguir aprendiendo. Porque si yo a lo mejor mi primera interacción no fue buena y todas las demás han sido malas, tengo un problema, porque ya no sé hablar de otra forma. Ya me enfado siempre, si es que son todos malos conmigo.
porque yo no sé hablar con él. Entonces, cuidado con ese tema de las agresiones, porque un cachorro nunca va a ser agresivo. Nunca, jamás, nunca va a ser un perro agresivo, sino que a lo mejor no sabe el idioma, pero no va a ser agresivo. ¿Vale? Se puede mirar en contexto el caso en sí para poder quedar más hack y poner a los animales feos. Es malioso, porque el mío con los cachorros no... Lo tiene proveo. Claro, porque tienen otro idioma, hablan distinto.
Los cachorritos son muy tontorrones, no tienen miedo. Si es que no les ha dado tiempo a tener miedo. Si ellos lo que quieren es Villis, es Felipe. Entonces, la expresión es muy distinta a un perrito mayor. Te va a contar las cosas de forma muy distinta. ¿Vale? Vale. Lo que decíamos antes, su principal... ¿Tenéis más que algún día? No has dudado. Si no, al final, coleccionamos.
Su principal tòtica es la huida. Por eso decíamos lo de las correas. Si yo voy contigo paseando y me llevas de la correa, no tengo opción de huir. Entonces muchas veces lo que voy a hacer es amedrentar. ¡Ole, no, que te mato! Y luego ves que ese pero suelto hace media vuelta, se mete detrás tuya o se pira. Porque lo que intentas muchas veces es amedrentar o algunas veces también se confunde con lo que se llama la comunicación explosiva. Yo voy a hablar contigo, la abro, ¡pa! Y luego ya está, luego juegue. Pero de primeras te digo, ¡Hola, Beto! ¿Cómo estás? ¡Qué alto!
Entonces, eso también a veces es difícil de diferenciar y nos da miedo que se ensarcen. Pero, teniendo un poquito de ojo, conociendo la interacción entre ellos, se puede diferenciar o confiar y decir, oye, si a lo mejor es un perro pequeño, puedo dejarle que interaccione con otro más grande porque no le va a generar ningún daño ni le va a molestar entornos controlados, animales suavecitos. Que esto es trabajando, ¿vale?
¡Uhh! Esto me encanta. Espera. ¿La web te sale desconocida escala de la agresión por miedo? Espérate. Vamos a ver. Espera. Espérate un momentito que esto lo voy a poner en grande. ¿Puedo poner mi miedo? Sí, por ahí. Vale. ¿Qué pasa con la escala de la agresión? ¿Esto lo conocí a alguien? ¿Aprendí a tacharlo? Sí. O sea, ¿en serio sí? Soy gente que estudia un montón. Mirad, ¿qué? Me parece estupendo. Es un buen motivo para estudiar. Vale. Os la cuento y la pongo en grande.
Esta escala la tiene 12 pelganas, ¿de acuerdo? Cuando yo tengo un momento de estrés y no sé cómo reaccionar, voy a empezar por mi cuerpo para comprar cosas.
Voy a empejarme a la mella bojita, voy a empejar dos tezar, a ponerme de ladito, muy discreto, en plan, ¿dónde está botando esto? Me giro, me agacho, intento alejarme si puedo. Vale, ya en el alejamiento empezamos a obtener el estrés un poco potente. ¿Qué intentamos luego hacer? Nos ponemos boca arriba, de verdad que no quiero follona, me quiere dejar, por favor.
Nos echamos hacia atrás y ya empezamos a estar rígidos. Cuando estés rígidos, dejamos de tener ya un nivel de estrés peligroso. Porque cuando estoy rígido, no sé si me quieres comer o no. ¿Cómo voy a regenerar yo? De la siguiente si me achucha. ¿De acuerdo? Hay muchos perros que utilizan como herramienta comunicativa morder. Porque de estos 12 escalones,
ninguno le ha funcionado, ¿vale? Es decir, es muy fácil entender los chihuahuas. Mi chihuahua me muerde con mucha facilidad, ¿vale? Si yo veo un pastor alemán que me levanta el morro, yo hago, ¿vale? Ya se acabó la interacción, no te voy a seguir apretando. Sin embargo, el chihuahua me gruñe, ¿viste? ¡Ay, qué monos! Se está contando cosas. Sin querer yo le obligo a que me vaya asumiendo en esta escala. Entonces, los pequeñajos muerden mucho y son...
Expresar muy fuerte porque no les queda de otra. Entonces, ¿qué es lo que pasa? Si yo veo estos síntomas de incomodidad y los respeto, mi perro sabe que le escucho y que le entiendo. Es decir, no me va a apretar. Yo le voy a contar que estoy agobiado y me va a respetar. ¿Qué significa eso? Que yo no tengo que ascender en la escala.
Si tú me respetas y digo, mira, por favor, hoy la uña no, mami lleva el veterinario, he llegado a casa, estoy estresado, me vaya por todas las uñas, por Dios. Sí, me voy a hacer boda y me voy a quitar del miel. Si me sigues achuchando, probablemente, a lo mejor no lo hubiera hecho nunca, pero puede ser que te agreda.
Entonces, vamos a intentar, sin un momento dado. Mi perro me dice que no es el momento. Vamos a contarlo de otra forma. Otra de las cosas que tenemos los humanos y la sociedad hoy en día es que somos gente y queremos las cosas ya. Y como lo queremos ya, está Amazon, vale. Pero los perros no funcionan así. Tenemos que darle espacio, aprendizaje y tiempo. Es decir, si yo pierdo mi perro, que se quiera cortar las uñitas,
Primero le enseño el corta uñas, luego le doy chuche, luego le toco las paticas, luego le doy chuche, luego le corto una. El día de la corta uñas ya estoy en la brecha, estamos casi ahí, estamos ahí cortando. Y a partir de ahí mi perro va a entender que el corta uñas es algo positivo, no va a ser cada vez que me van a cortar las uñas me tienen que hacer una llave de inmovilización.
lloro, ¿por qué mandáis esto? Me tienes que cortar la uña, hay que ver que qué mala leche tenéis, mira que yo quiero y mira lo que majéis. Y al final se genera un sentimiento de no entendís mis límites, jo, estoy frustrado porque os estoy diciendo que no y me estáis obligando. Entonces, de verdad que hay una forma positiva para hacer la mayoría de las manipulaciones del perro, pero requieren tiempo y requieren paciente, ¿vale? Pero siempre hay forma de evitar ese bocado. Ese bocado siempre es
Uff, ya me estás poniendo en un sitio donde no se te responde este dedo, ¿me acuerdo? Esta escala chulísima, si alguien la quiere también se la mando para que la tengamos en cuenta. Entonces, si después de dos escaloles llego arriba, uff, algo malo está ocurriendo. Todos los consensos de etología te dicen que lo mejor que puede pasar es que un perro nunca llegue a morder, porque una vez que un perro te muerde, ¿qué haces vos? Esto me lo preguntaba mucha gente, ¿qué hago si mi perro me muerde?
Llorar, porque te duele. Pero si la pega, más enfado. Seguimos en el mismo punto. Te he esforzado más de la cuenta, yo me he enfadado. Hacer puñetas, ya mi relación. Si me voy, mi perro aprende que el bocado es lo que hace que la presión baje. Estoy enseñándole que pegar bocado es justicia. Con lo cual, lo importante y lo crucial es no llegar. ¿Vale? Que despierto, está ahí, te parlo, estoy estupendo. Le encanta el buñeo.
¿Cómo no relacionamos lo humano? Pues que al final somos humanos, somos especies distintas, entonces tenemos que convivir de forma agradable. ¿Y qué pasa con las personas? Nos miramos de frente, porque si tú me miras y yo miro al suelo, puede ocurrir, pero está raro, ¿no? La relación, la comunicativa es un poco extraña, muy de cerca, porque realmente si yo ahora me acercara a alguno de vosotros con la intención de contaros algo, nadie pensaría que me lo quiero comer.
¿Nos tocamos? Pues, hombre, depende, ¿no? Normalmente sí que es verdad que después de la pandemia damos menos pesos, pero somos de besicos, de abrazos, de tocar las manos. Ahí es. De quererse mucho. Y más aquí en el Zoom, ¿vale? Entonces, dentro de esto, estas son nuestras normalizaciones en la sociedad humana. Sí que hablamos así, ¿me acuerdas? Entonces, si nos acabamos de conocer, da igual, nos podemos dar un abrazo. Si nos acabamos de encontrar un saludo, una... Da igual, etni, colega, pollares de la familia.
¿Cómo nos perciben los perros? Un montón de cosas malas, ¿vale? Depredadores. Sí que tenemos los ojos enfrente, si es que miramos de frente. ¿Qué pasa con los leones? ¿Qué pasa con los perros? ¿Qué pasa con los depardos? ¿Qué pasa? Tenemos los ojos enfrente. Entonces, si yo te miro fijamente, ¿qué estoy haciendo? Medirte para meterte en la boca.
Ellos no entienden así. Entonces, la mucha gente me dice, es que mira al perro y me la da. Porque lo que estoy haciendo es amedrentarle, las miradas fijas, amedrentas, no sé qué sea, de mi familia, y puñetas es que me están mirando porque me quiere, porque quiere y ya está. Y entiendo ese código, porque se ha establecido entre especies en una casa. Pero de primera, gordito, lo típico de la calle. ¡Ay, qué perro más cookie! Y el perro, ¡uy!
Es alto, enorme y me va a comer. O sea, eso es lo que ellos entienden. Ineducado. Es contar como entrar en un funeral contando un chiste.
Cuando un perro quiere tener contacto contigo, te lo cuenta, habéis visto ese husky que querías contacto, ese animal es tuyo, ese animal puede hacerte la croqueta con él en medio suelo. Pero cuando un animal está retraído o te mira raro o no se acerca, esperar, no vayamos directamente hacia él, ¿de acuerdo? Vamos a darle un espacio, vamos a intentar utilizar la mitad del cuerpo. Ahora, ¿ha venido un paciente?
Así que luego lo vais a ver en directo, ¿de acuerdo? Porque mi muestra había fallado, gracias por salvarme la ponesia. Entonces, ahora lo vais a ver, ¿vale? Pero lo correcto para acercarte con un animal nunca es de frente, especialmente en perros y gatos, ¿vale? Nunca es de frente, siempre de la hillo, siempre sin mirar, te puedes agachar, ofrecerle la mano y si el animal no se acerca.
Pues ya estás, se acabó. El dueño tiene una chuche. Le damos su chuche, estupendo. Pues ya le estamos positivizando nuestra presencia. Pero el mejor amigo de un animal, perro o gato, es el que no se acerca demasiado. El que respeta los espacios. A partir de ahí yo ya te buscaré, te intentaré chequear, me quedarás bien porque alguna gente me da débil. Pero con tiempo y paciencia, ¿vale? ¡Tocole!
Vale, esto es una de las cosas que también tenemos que intentar socialmente evadir, o sea, evitar. Nosotros tocamos en la cabeza a los perros, ¿vale? Como tocaría un jaguar, en la cabecita, justo al lado de la yugula. ¡Oy, qué rico! ¿Qué es lo que es correcto en un perro? Tocarle...
En lo mito. En humanos sería horrible que alguien te saludara tocándote el lomo. Pero un perro es súper educado. Vamos a intentar ser educados con los perros que en nuestra sociedad. Porque así tengo muchos cachorritos. Yo le llamo el síndrome o la maldición del guapo. Que son los cachorritos que son así. Son bonísimos. Entonces salen a la calle y es como... Y ven un montón de humanos que le chillan y le tocan y no le dan espacio. Y luego tienen un montón de problemas sociales. Entonces, aunque veamos un cachorrito mono, vemos el espacio.
No intentemos tocar los destinos y empecemos siempre por el like, ¿vale? Siempre mirándole de lado y no de forma ni. Otra de las cosas que yo intento hacer, esto ya off topic, si queréis agregarlo, cuando voy paseando y veo un perdito que está paseando, no sé cómo socializa con las personas. Intento darle un poco de espacio.
Cuando vamos con bolsas, vamos con cositas, intentar pensar que los animales, no todos, están bien socializados, y si le damos un poco de espacio, él va a entender que la persona que está enfrente, y ni le miremos, está enfrente simplemente es otra persona que pasa. Va a percibir su ambiente como un sitio más seguro. Y a nosotros no nos cuesta trabajo. Vamos a entendernos.
Entonces, ¿cómo has contado? No dijese directamente. Alguien que no me quiere comer es suave conmigo, es tranquilo, es paciente, no quiere tocarme del tirón, no quiere comerme, probarme, no me mira en los ojos ni sonríe. Esto también me entra un poco, somos graciosos que hacemos todos y yo también lo hago. Sonreírle a los bichillos porque es lo que te gusta. Entonces lo que les está enseñando es lo fuerte que tienen los incisivos para comerte. Entonces, vamos a intentar...
Yo lo intento, esto es lo que más intento, pero me sale menos, ¿vale? Y lo que pasa es que, como decía al principio, las perros son súper pacientes y saben que los humanos hablamos raros y hablamos altos. Somos como gente muy ileducada. ¿Tú lo entiendes? Que aunque les enseñemos lo difícil, no nos los queremos comer la mayoría. Si podemos evitarlo, lo evitamos y si no, pues mira, ahí está, ¿vale? Y no tocar la cabeza, pero sí la barriguita. Me voy haciendo spoiler, yo soy la vida. Entonces, siempre mejor...
la barriguilla y con paciencia al final te voy a querer si los perros solamente quieren un carillito. Al final te quieren, pero con ese espacio, ¿vale?
El vínculo, esto me deja para el final porque me parecía como la idea para unir todo esto. El vínculo es lo que me une a mi mascota, a mi perra o a mi gata. ¿Qué significa? Somos de especies distintas que en condiciones normales a lo mejor no convivirían, pero ha dado la maravillosa casualidad de que hemos casado, nos hemos caído bien a cada vez de los siglos y estamos compartiendo espacio, ¿de acuerdo? Entonces, ¿qué es lo que hace que a un perro o yo le caiga bien?
que le he demostrado durante mucho tiempo que soy confiable, que le doy calorcito, que le doy comida, que le doy amor, que le doy confianza, que le doy cosas que para él son muy importantes. ¿Qué es lo que pasa? Si la persona a la que yo quiero un montón, de repente, me amedrenta, o me pega, o me grita, o me... Al final, el terreno lo va a entender bien. ¿De acuerdo? Entonces...
Esta confianza es lo que va a vertebrar mi relación con mi perro y que va a hacer que yo pueda trabajarla siempre. Es decir, yo tengo un problema, es como con tus padres, al final discuten, sí, pero los queréis, con lo cual al final todo sale bien, la mayoría de las veces. Un perro pasa igual.
Si yo tengo una buena relación, un buen vínculo con mi perro, aunque un día tenga un día malísimo, porque todos tenemos días malos en el trabajo, y ese día, bolita, te has cargado todo lo que había, no puedo con tu vida. Pues a lo mejor ese día le grito, pero bolita entiende que he tenido un mal día y me acepta y me compré. ¿Vale? No me va a cambiar por nadie, soy yo. Esto inquiere también como los apegos, los perros tienen los mismos apegos que los niños. Apegos seguros, apegos ansiosos.
Si nosotros tenemos un buen vínculo y mi perro está seguro conmigo, va a ser un perro más confiado, va a poder explorar el mundo, no va a tener miedo, va a intentar relacionarse de forma sana con los animales que hay a su alrededor. Y eso es porque yo le permito y le doy la seguridad de que conmigo siempre va a estar bien. Siempre que esté conmigo van a ocurrir cosas positivas.
que no se basen el miedo, porque mi perro puede estar conmigo por conveniencia o por obligatoriedad. Porque yo he visto perros que entra el dueño y el perro se hace muy pequeñito, se hace bolita. Dice, por favor, no me hago bien. Porque ese vínculo está cimentado en miedo, en miedo, en interacciones agresivas, en interacciones que no entiendo, en follones. Entonces, ese animal te hace caso, pero no confía en ti.
Entonces, aquí nos tenemos nosotros que plantear con el tema de las agresiones qué vínculo queremos, si uno que sea de confianza o uno que sea de nieto. Y rompible, pues ya cuento, la mayoría de los perros a los que se les genera o se les castiga te siguen queriendo porque entiendes que tienen malos días. Pero cuanto más yo siga usando este tipo de método, más frágil va a ser ese vínculo hasta el día en que ese perro diga...
Paso de aquí. Ajeno me calí. Vale. Y eso lo he visto. O sea, yo llego a la versión también, pues llego ahí. A la versión y a la cosa está absolutamente explosivo. Corito. Entonces, en mi base, es lo que hace que yo vaya a conocer el mundo, que me vaya a relacionar con la gente de mi alrededor, que vaya a ser un perro social. Pero social es decir, que yo voy a salir a la calle y nadie tiene que temer porque sea un peligro. Porque al final...
Todo esto del vínculo que os cuento, vale, puede ser un problema porque yo no me llevo bien con mi tutor, pero es que es un problema porque si yo veo a lo mejor a alguien en la calle, le puedo morder. Veo un niño, puede ser que no me relaciono bien con el niño y puedo morderle. Entonces, esto, el vínculo va a serle el seguro que vamos a tener para que los perros que viven en nuestra sociedad sean sociables de verdad y no haya agresiones. El señor habla mucho de los PPP, se habla mucho, pero...
La raja nunca va a determinar la agresión. La va a determinar la relación que yo tengo con mis tutores. ¿Vale? Hay excepciones, hay casos. Pero la mayoría de las veces, cuando yo tengo un buen vínculo con la gente de mi casa, yo no voy a agredir a nadie. Porque a mí me ha enfiado entendiendo que no es necesario recurrir a la violencia para solucionar problemas. ¿Vale? Os agradezco muchísimo que ha agredido esta tarde. Os voy a poner un... Ahora, con todo lo que sabéis, un vídeo de César Millal. El ejercicio de práctico.
Porque, este lo habréis visto, es dramático, ¿vale? Pero lo pongo un poco, por si alguien sigue pensando que esto es el mejor, la mejor forma de educar a un perro. ¿Vale? Porque esto, sigo escuchándolo, ¿eh? Ese perro, ese pobre perro está tranquilo, relajado, comiendo algo que le gusta un montón, y llega en su casa, y llega este señor, y le molesta, y le muerde, y le agrede, porque esa agresión,
Y el perro, si veis ahora, es la perrita más buena del mundo. Te has entrado en mi casa, me estás agrediendo, me estás molestando y encima no quiero folloles. Evito, está todo el rato evitando al pavo, pero bueno, ya hay un momento, encima me toma, encima me mato con la cabeza. Es que ya te cojo y te reviento. Entonces, ya hay un momento en que la perra dice, ya me estás hartando mucho. Y el caballero,
Sigue agobiándola. La está aterrorizando. Y esto, esto que veis aquí ahora, que la perra se sienta, se llama indefensión aprehendida. Es decir, yo, con todas las herramientas que tenía a mi a ver, ninguna me ha funcionado para que te deje espacio y me deje tranquila. Con lo cual yo aplaudí. Yo ya me quedo quieta y digo, pues me va a comer seguro, qué bien. Entonces...
Si nosotros aprendemos este tipo de técnicas, lo que vamos a generar son indefensiones aprendidas. El animal va a entender que da igual lo que él haga, o sienta o necesite, va a encontrar siempre una agresión. Si no se hace lo que su dueño dice, alguien le va a agredir y va a tener miedo y pánico.
Entonces, normal, yo también lloré. O sea, de un problema que era, supongo, la defensión tabàpamo. La indefensión aprendida. O el reforzo que quería comer, ¿no? Creas un problema más grande y traumatizas al perro. La intervención de un especialista que, bueno, mucha gente... Efectivamente. ¿Qué pasa con los recursos? Sí que cada animal tiene una capacidad... Si a mí alguien viene y me coge una chaqueta del armario,
me va a dar igual. Se llevan uno de mis comis y me enfado mucho, porque tengo un marelo de valores. Entonces, en animal pasa igual. Si tú me coges la pelota, pues me da igual, es una pelota, te la cedo para ti, quédatela. Pero en mi comida, es que yo quiero, y hay animales que no protegen la comida, pero depende del animal, depende del recurso, voy a proteger o no voy a proteger. Entonces, si tu animal, además, yo esto también lo pienso en persona, si yo estoy comiendo una sopa y alguien me mete la mano en la sopa, le suelto cuantazo.
¿Por qué me están molestando? Aparte de que los animales cuando gruñes, que están comiendo, te están diciendo no te acerques, que es mi comida. ¿Me quieres dejar tranquilo? ¡Tratamiento! ¡Te voy a molestar tanto hasta que se te olvide! No lo ves, o sea, un poquito, yo así de fuera es un poquito estúpido, ¿no? Si yo le estoy confirmando al animal que cuando me acerques lo que voy a hacer es molestarle, pues más me voy a molestar cada vez que te acerques porque va a significar que me vas a molestar.
y la ruleta no acaba, ¿vale? Acaba en cosas feas. Y en cosas feas para el animal, que esa es otra de las reflexiones que también hago, porque somos dos especies que se relacionan, y lo que yo me puedo llevar es un bocado, un mal rato, una convivencia mala, estrés... Pero muchos animales de estos acaban en la eutanasia, porque estoy tan fastidiado, tan agobiado, tan... Que claro, ¿quién se va a hacer cargo de mí? Cuando yo tengo ya las relaciones tan aprendidas y tan fijadas, que mi relación primera es arrancarte un brazo, porque he entendido que es que no tengo otra forma de estar tranquilo.
Entonces, oye, la parte buena es que la mayoría de vosotros que estáis aquí queréis aprender cosas, con lo cual socialmente empezamos a aprender que la agresión es necesaria. Y esto es muy importante. La última charla fueron siete personas, ahora estamos 21. Vamos creciendo, puñetas. Así que muchísimas gracias, un aplauso para vosotros que estáis aquí siendo sábado. Y hasta aquí, amigos y amigas, ha sido la conferencia que asistimos sobre la comunicación con...
Con perros. Espero que os haya sido de ayuda y os haya gustado. Os aseguro que iremos a más conferencias y las seguiremos compartiendo con vosotros. Y desde aquí os digo que tenéis una cita la semana que viene en Raco Animal. Os espero.
Ràdio Mollet us ofereix a continuació les notícies en connexió amb la xarxa.
Bona tarda, són les 6, us parla Mercè Roura.