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I un dels grans protagonistes són els Great Straits. I un dels grans protagonistes són els Great Straits. I un dels grans protagonistes són els Great Straits. I un dels grans protagonistes són els Great Straits.
Us recomano un exercici que els busqueu dins de la seva pàgina al YouTube i veieu la cara del públic. És que és bestial. A més a més, l'entrega des de la primera cançó jo crec que no té preu. Veure les cares que jo crec que en algun moment tancen els ulls i és com si estiguessin escoltant-les directament els Dire Straits.
I això té la culpa aquest senyor que tinc a la mateixa via telefònica, que és l'Òscar Rosende. Òscar, buenas tardes i bienvenido a Tarragona Ràdio. Bona tarda, com aneu? Molt bé, i tu? Feliç any nou. Gràcies. Tengo que practicar más mi catalán, que no sé.
Pues te sale perfecto, ya te lo digo ahora. Para ser de Galicia te sale clavado. A más a más... Hombre, que a más a más le da esa peculiaridad. Muy bien, muy bien. Te ha quedado muy bonito. Me han dicho de ti, y a más a más lo leo en todos lados, que eres nuestro Mark Knopfler gallego por excelencia. Eso es...
Eso es como cuando mis padres me dicen que soy el más guapo del mundo. Es lo mismo. Bueno, pero que te lo diga todo el público y que a más a más la crítica esté de acuerdo y yo también. Eso ya es diferente. Bueno, sí. Nos conocemos poco. Sí, a ver. Siempre digo... A ver, es un honor enorme que el público diga algo así. Yo siempre intento bajar a la parte terrenal y decir, a ver, Mark Knopfler...
yo creo que ni en 20 vidas le llegaré a la zona de los zapatos. Pero bueno, sí que es verdad que a mi edad 45 casi, pues fíjate, es la banda sonora de mi vida y como alguien que no conocemos en persona, que no es...
ni familiar, ni amigo, ni nadie de parte de nuestra vida, del día a día, ¿cómo nos puede llegar a cambiar la vida? Y así lo digo en primera persona. Yo no puedo entender mi vida sin Dire Skate, sin Mark Knopfler y sin las guitarras. Tanto es así que esa obsesión que siempre tuve de niño y sobre todo de adolescente, aquellos años 90, donde no existía internet ni nadie que virtualmente nos enseñase las canciones a través de la guitarra de nuestro artista favorito, lo tenías que aprender, como es mi caso, que yo
soy autodidacta, lo tienes que aprender escuchando y aprendiendo tú y ahí afinando el oído. Pues oye, fíjate cómo después de tantísimos años ese sueño de adolescente, pues se cumplió y vaya que se cumplió y se sigue cumpliendo cada noche.
Y es que después de, ahora que me estás diciendo esto en voz alta, ver todo lo que decía antes al inicio de la entrevista, ver la cara de la gente, cómo se entrega, cómo te la canta y dices, es que esto es una maravilla. Y después los sitios donde habéis estado y dónde estaréis. Porque he estado por aquí mirando todas las fechas que todavía os quedan por delante desde 2026 y yo no sé cómo va al gimnasio.
Pues después de Navidad, mal. Tanto comer, tanto comer. Fatal. Yo voy robando desde Coruña, desde Coruña, Tarragona yo voy ahí robando, que igual llegó antes que el avión, ¿sabes?
Pues sí, mira, esa es otra de las cosas que también nos sentimos muy afortunados. Además, hace un año, precisamente ahora, este mes de enero, estuvimos también ahí en el Palau Firal y un año después volvemos, siendo el primer concierto de este 2026. Pero como bien has dicho, estaremos en el Palau Firal, al día siguiente estaremos en el Auditorio de Zaragoza y es ese perfil de recintos que estamos haciendo, palacios de congresos y auditorios de primerísimo nivel,
¿Por qué? Bueno, llevamos una producción muy grande. Entre músicos, técnicos, staff, somos más de 20 personas en cada concierto y creemos, así lo creemos desde siempre,
que un show homenaje al Airesteig tiene que servirse en vajilla de plata o en vajilla de oro. Entonces, así lo entendemos, ¿no? Sí, sí, sí. Porque además, tú decías ahora el tema de las caras. Ah, amigo, las caras, efectivamente. Es que, ¿sabes qué ocurre? No hace falta, siempre digo, que no hace falta ser un friki de Airesteig como yo.
para que a cualquier persona que tenga, incluso hasta un poco más joven que yo, todos los que hemos nacido, yo soy del principio de los 80, pero incluso a finales de los 80 les pones un Walk of Life, un Money for No, a lo mejor no saben el título, pero sí saben esa canción. Al final es una banda sonora...
de muchísimas vidas. Y una época en la que, también es verdad, se consumía la música de una manera distinta a día de hoy. Y aunque nosotros no somos Airestrays, tampoco lo pretendemos. Yo no soy Marnofer y siempre bromeo.
en que hablo mejor gallego que él, mejor castellano que él, tengo más pelo, y también parlo catabás. Homé, y en la intimidad, y tal. Él solamente me gana en el inglés, pero cuidado que rápidamente me pongo. Cuidado con ello, eh. Cuidado con ello, que está ahí la cosa, eh. Eso es, pero al final, los conciertos de Greatest Traits al final es más que un concierto, es una experiencia. Sí que es verdad que ahora cualquier persona que nos esté escuchando ahora mismo en esta entrevista
pues esté un poco reticente, yo los entiendo, las entiendo un poco de reticente un poco a de que alguien como nosotros vaya a cantar las canciones de Airestate, que osados son estas gente, yo lo entiendo porque yo también soy un auténtico enfermo y autoexigente de Airestate, pero sí que es verdad
que al final siempre abogo por esa gente un poco reticente que nos dé ese voto de confianza que estoy seguro que no se va a arrepentir. Y luego al final siempre hablo que más de un concierto es una experiencia. Porque vamos a agarrar esas canciones que tenemos en casa, en el vinilo, en el cassette, en el CD, y cuando suene un talent of love, como estaba sonando ahora mismo, a todos y cada uno de nosotros nos va a llevar a una máquina del tiempo. ¿Qué hacíamos cuando escuchábamos esa canción? O en el 80, o el 81, o el 83...
A mí cada una de las canciones de Aries 3 me lleva a esa etapa, a un olor, a una situación. Sí, sí, un momento, una persona. Con mis padres en un coche, exactamente. Esa es la magia también de la música, que no solamente la de Aries 3, sino de las canciones.
que nos han y nos siguen rodeando día a día. Te he de decir que tuve la oportunidad el año pasado de poder estar ahí con vosotros y había cada O que me ponía la piel de gallina. Cuando sonaba el Yula Streak, la gente...
Cuando era el Wack of Life. Cada uno, el Money for Nothing. Al principio alguno es aquello de, te cogí como despistado, pero después era un, qué maravilla, piel de gallina. Y entregados. ¿Sabes qué tiene además? Estamos hablando de un público en general, es un perfil de edad bastante transversal, pero es verdad que en el caso concreto de Cataluña,
D'Aire Estreix, como tal, continuó su gira en solitario, que se retiró de los escenarios en el 2019, yo lo vi además en Barcelona en el 2019, pero volviendo a D'Aire Estreix, fue en la primavera y en el verano del año 92, cuando cerró la banda, hicieron una última gira y pasaron por Cataluña, pasaron en diferentes ocasiones por Barcelona.
Hay mucho público, público que va a estar este viernes en Tarragona, que estuvo en la monumental de Barcelona, en una de aquellas dos consecutivas. Entonces, claro, los que a lo mejor tenían once, quince, veinte, veinticinco, treinta, treinta y cinco años, cuarenta años en aquel momento, es gente que ahora les ofrece exceso, reitero lo que dije antes, yo no soy Marnofe.
DirectX hace treinta y pico años que no existe y Mark Noffer desde 2019 ya no vuelve a girar, ¿no? Sí, sí, sí. Entonces, bueno, es un poco, pues, tanto nosotros como músicos y el público, porque yo soy el primer fanático y el primero que disfruta en un concierto nuestro. Yo no tuve la suerte de verlos en directo, sí a Mark Noffer en solitario, pero bueno, nunca me quitaré esa espinita. Pero bueno, si conseguimos, ¿sabes qué te digo? Que si conseguimos que la gente sea un poquito más solita durante esas basaras y media de concierto
Y lo que tú acabas de decir, el O en un Walk of Life o en un John Lake Streak, o gente que he visto que se emociona, que le caen las lágrimas sentando el O, por ejemplo, al final el mérito no es nuestro, el mérito es del Aire Stray, es de Mark Knopfler, pero sí que es verdad que nosotros, pues hombre, un poquito autoexigentes sí que somos, intentamos siempre buscar esa parte de excelencia,
es difícil conseguirla, pero bueno, siempre estudiamos para el 10. Sí, sí, sí. Intentamos. Y que a más a más, imagino que siempre, lo que decías, siempre intentáis dar un poquito más y escarbar un poquito más allá de las canciones que también conocemos todos de los Dire Streets. Tal vez incluso como reto del grupo decir, ostras, no nos quedemos solamente con eso, vamos a avanzar, vamos a rascar. Sé que son muchos los álbums que tuvo Dire Streets, pero yo no sé si ya habéis tocado todas las canciones Dire Streets.
No, y además es algo que te iba a comentar. Nosotros volvemos ahora, 12 meses después, a Tarragona. El título de esta gira, que empezó con esta banda,
En el año 21, sí, tengo que pensar, con el tema de la pandemia. De la pandemia, sí. Escogí a todos muy despistados, sí. The Great Songs of Dire Straits, las grandes canciones de Dire Straits, es algo que es atemporal y es imperecedero. ¿Qué quiero decir con esto? Que este próximo viernes estoy seguro de que hay gente que estuvo el año pasado. Nosotros hacemos unas 15, 16 canciones por noche. Las canciones que vamos a poner en Tarragona,
va a haber alguna que toquemos este viernes que no hemos tocado el año pasado. Está claro que tiene que haber un Sultans of Swing, un Romeo y Juliet, un Canelo Flop. Pero lo que nos permite este show es poder jugar y poder...
No, honestamente, volvemos a Tarragona por segunda vez y a Zaragoza este fin de semana. Yo agarraré, que lo tengo guardado en el portátil, agarraré el repertorio que tocamos en Tarragona y digo, perfecto, ¿cuáles son de las 16 o de las 15 y cuáles son las obligatorias? No sé, 10, 11, 12 son las obligatorias. Pues el resto vamos a cambiar un poco. Y también para nosotros, como músicos, es que tengase...
Ese dinamismo y sobre todo que el repertorio esté vivo, ¿no? Y este 2026 va a ser el último año de gira de este show, de The Great Sons of the Straits. Lo vamos a dejar descansar durante un tiempo porque en el 2027 vamos a girar con un show que ni siquiera va a ir de Straits
ni siquiera Marronoffler hicieron. El pasado 21 de junio, en Apolonia, en nuestra casa, en Galicia, en el Palacio de la Ópera... Se le iba a preguntar después. Hicimos algo que yo tenía en mente hace 14 años e hicimos un Dire Straits sinfónico. Nosotros, los nueve músicos de Great Straits, junto con la Orquesta Sinfónica de Galicia,
Hicimos el primer concierto de Dire Straits Sinfónico. Fue algo mágico, maravilloso y absolutamente único. Y el año que viene, en el 2027, arrancaremos gira por España con este show, con Dire Straits Sinfónico, y obviamente, no sé si en el 27 o en el 28, pero ya os digo a todos y a todas,
que pasaremos por Tarragona con este show. Hoy os esperamos, ¿eh? ¡Qué ganas! Porque a más a más he podido ver que es que es una maravilla. A ver si tengo la oportunidad de poner un cachito de lo que tenéis puesto en Internet. Sí. Es que...
Sí, sí, sí. Es fantástico, ¿eh? Es una intro, la intro que se utilizó para Moni Formatim y digamos que esto que estamos escuchando ahora mismo es un arreglo que no lo hizo D'Aire Stray, es un arreglo de nuestro revista, Adrián Ferrer, nuestro pianista, y agarró diferentes melodías de diferentes canciones de D'Aire Stray, hizo un buen tóctel y lo utilizó como arreglo de intro
para lo que después vendría que sería, en este caso, la canción Money for Nothing.
Maravilloso. Y después ya viene toda la gente, perdóname, viene toda la gente comentando lo que le ha parecido y quiero decir que las opiniones son fantásticas y que lo que dicen, que es una cosa única, inigualable y que me imagino que vosotros con todos los ensayos, porque todo esto, la coordinación, debe haber sido un trabajazo enorme. Enorme, enorme, enorme. Muchos meses y luego una semana entera de ensayos con la Orquesta Sinfónica
Y mira, si me permites, una de las muchas cosas bonitas y mágicas, emotivas también, porque yo soy de la grima fácil y esa semana me costaba contener la emoción. Una de las cosas más bonitas fue ver cómo de las más de 1.300 personas que hubo esa noche en el Palacio de la Ópera, aquí en Coruña, aproximadamente 100 personas, un centenar de personas vinieron de fuera de Galicia.
Muchos amigos de ahí, de Cataluña, gente de Barcelona, de Girona, de Lleida, de Tarragona, se agarraron un vuelo, gente desde la otra punta, desde el sur de Andalucía, que agarraron el coche, 12 horas de carretera para el norte, desde Almería, desde Murcia. Yo creo que no hubo ninguna comunidad, de Baleares, generalmente, creo que no hubo ninguna comunidad autónoma del Estado español
que no estuviese representada esa noche y fue una de las cosas más bonitas y mágicas. Esa gente que nos viene siguiendo desde hace muchísimos años que se haya tomado la molestia de venir. Yo creo que fue algo maravilloso, ha sido muy bonito, muy mágico, pero no te preocupes que en el 27 volvemos. Volvemos con eso ahí. Sí, sí, sí. ¿Y cómo fue? ¿Cómo fue que surgió precisamente esta idea?
¿Cómo fue que en aquel momento, no sé si ya conocías al director precisamente, y a partir de ahí hubo una conexión? No, esta idea la tenía en mi mente hace 13, 14 años, ¿no? La tenía ahí en la mente, no se llevó a cabo con mi anterior banda, y como te decía antes fuera de micro, yo monto esta banda actual con este nombre nuevo, Great Strays,
Y bueno, lo monto en el 2019, 2020, tenemos ahí también ya como todos. Nos paramos todos, sí, sí, sí. Y yo recuerdo esto, recuerdo en el septiembre del 23 creo que fue, me puse en contacto con el gerente de entonces, el gerente de la Orquesta Sinfónica, Andrés Lacasa, y le dije, mira Andrés, tengo esto en mi mente de hace muchos años.
y me da miedo proponértelo porque no sé si te encajará o no. Y en el primer momento me dijo vente la semana que viene porque me encaja perfecto, hay que darle forma a esto, hay que hacerlo. Y un año después de esa reunión, después de haber tenido muchas reuniones intermedias con el gerente, con el director, con la banda, pues un año después de esta primera reunión, el 11 de septiembre del 24, hicimos rueda de prensa, lo anunciamos, sacamos los entres a la venta y el 21 de junio del pasado año, el 25, haciéndolo coincidir con el Día de la Música,
Pues hicimos ese daire estrell sinfónico, mágico, maravilloso, y que creo que es una de las cosas, desde el punto de vista musical, una de las cosas, no, yo creo que es la cosa más bonita que hice en mi vida. No sé si haría algo más bonito que eso, pero fue algo más bonito que hice, sí. Hay una de las escenas que te he de decir que a mí también se me cae la lagrimilla, y es que es...
Tú, sentado en la butaca, con las manos, cada mano alrededor de la cara, llega un momento que ya no se te ve la cara. Y creo que es el sentimiento de sentir a la Orquesta Sinfónica de Galicia interpretando la música de Mark Knopfler, de estar ahí, de vuestros arreglos, de todo lo que lleváis de trabajo, ahí plasmado encima del escenario con un montón de músicos. Porque me he perdido contando los que son.
Pues mira, nosotros somos nueve, más de la orquesta éramos unos 70. Y el momento que estás comentando fue el primer día de ensayo con la orquesta. El concierto fue un sábado. Y eso fue el martes anterior, martes por la mañana. Primer ensayo con la Orquesta Sinfónica de Galicia. Y eso fue en un descanso. Y yo me senté en la butaca. Y hay un momento en el que se acerca mi técnico de luces a darme un abrazo, Héctor, que lleva conmigo desde el año 2012. Y él también se emocionó. Y yo un momento ahí en el que realmente no puedo aguantar la emoción
Porque me vienen... Bueno, pues que me vienen un montón de recuerdos, de situaciones buenas, muy buenas, otras no tan buenas. Y que al final se llegue a eso, pues es también la parte bonita de todo esto, ¿no? Que no podía aguantar, no podía... Es lo de cumplir un sueño, ¿no? No podía aguantar, no podía aguantar. Ahora ya sabes lo que es cumplir un sueño, ¿no? O al menos uno de ellos. No, mucho. Yo soy un tío muy afortunado, te lo digo muy en serio. Siempre lo llevo diciendo durante todos estos años porque...
yo he conseguido cumplir prácticamente toda la totalidad de los sueños musicales que tenía en mi adolescencia. Bueno, perdón, en mi adolescencia los he cumplido todos, solamente que con los años tengo más. He conocido a Marnoffler, tengo guitarras firmadas por él, va a ser ahora dos años, el final de este mes que estuve en Londres,
en la subasta de Mark Noffer, pude ver guitarras que subastaba, que yo conocía, me enseñaron y pude agarrar una de sus guitarras propias de él. Hace poco salía yo en una entrevista en un podcast, en un podcast de unos amigos míos que se llama El cuarto de los ratones, el pasado mes de septiembre, octubre, se publicaba de nuevo, y en esa entrevista yo decía que yo no le puedo pedir más a la vida. Aparte, hacía este comentario
que no juego. Pero me toca mañana el euro millón y me tocan 300 millones de euros. Yo no soy más feliz. Soy millonario, pero no soy más feliz. Yo ahora mismo soy el tío más afortunado del mundo. O sea, que no le puedo pedir más a la vida. He vivido ahí una etapa hace un par de años complicada desde el punto de vista musical y tal. Pero bueno, dicen que no hay más que por bien no venga.
En este caso, pues sí, hay cosas que al final parece que las piezas del puzzle o del ajedrez se van colocando a veces de una manera que se tienen que colocar así porque lo que va a venir es mejor que lo que ya había. Entonces, disfrutar del momento, sobre todo, disfrutar del momento y de la suerte, que siempre digo, de tener un equipo y un grupo humano.
desde el punto de vista técnico y musical, profesional me refiero, el mejor que he tenido jamás, pero después como personas están muy por encima todavía. Y esa semana además, esa semana de ensayos con la Orquesta Sinfónica, digamos que nos unió bastante, pero mucho más, que ya lo estábamos, mucho más. Yo creo que eso se refleja mucho en el...
En el directo. Nosotros en el directo. En la complicidad, ¿no? De poder miraros y decir, oye, aquí va a haber cambio, venga, va. Sí, sí, sí, aparte, como en nuestras redes siempre publicamos vídeos postconcierto y creo que hace un par de semanas nuestro community manager, antes de final de año, publicó un vídeo resumen del 2025 que duró unos ocho minutos y la gente nos escribe y dice, pero vosotros no nos pasáis teta, ¿no? Yo que sí, que sí, que lo que ves ahí es la realidad.
Somos tíos de 40-50 años que parecemos adolescentes de 15 o niños de guardería, con sentiviño, ¿no?, como decimos en Galicia, pero que nos lo pasamos muy, pero que muy, muy, muy bien. Y eso es lo que merece la pena de todo esto, incluso, por encima de todo. Y que siga, ¿eh?
No, por supuesto. Y por muchos años más, ¿eh? Y ya tengo ganas de sentir... Y ya tengo ganas de sentir ese sinfónico aquí en Tarragona, pero vamos poco a poquito. ¿Por qué es? Exacto, poco a poco y bueno, ya está. Primero, este viernes a las 9 tenemos la cita con vosotros aquí en el Palau Fidali de Congresos de Tarragona. Bueno, el sonido de los Dire Streets, gracias a vosotros, a Great Streets. Y ahora, pregunta de millón.
Canciones, antes ya me lo decías, así, así, ya se acababan algunas. Canciones que no pueden faltar de Dire Street y que nos has de tocar, tú y tu banda, que después me presentarás. ¿Quiénes son tus compañeros de viaje? Sí, sí. Pues mira, vamos a empezar. Los compañeros de viaje. Venga, empezamos con... Venga, sí. Marcos en la batería. Marcos, te queremos. Ya empecé ya. Marcos. Marcos en la batería. Estamos ahí...
Dos percusionistas, que a veces viene Rubén, otras veces viene Quiños. Quiños es el diminutivo de Mar Quiños.
En los teclados están Adrián Saavedra y Antonio Monano, tenemos a Diego de Saxo, a Pablo Gisverde en el pedales que el guitarra, a Manu en la otra guitarra y a Fran en el bajo. Y luego en la parte técnica, pues en el control para luces e iluminación está Héctor, Pachi, Juan, nuestro tour manager, Juan, y luego en el escenario, en unos laterales del escenario, escondidos, están Alex en monitores, Carlos Posada y Andy Saavedra en guitarras.
y un servidor, Oscar Rojas. Y después me decías de las canciones que tienen que estar. Las que no pueden faltar. Venga, va.
Y canciones que no pueden faltar. Está claro que Walk of Life no puede faltar, Romeo & Juliet tampoco, So Far Away, Saltos of Swing, Money for Nothing, Brothers in Arms... Tú imagínate un concierto que... Ya con eso se acaba el concierto, te das cuenta, ¿no? Porque todos son cancioncillas. ¿Qué son cancioncillas? ¿De dos minutos?
Mira, tú con un tan en los blogs y con Telegraph Road ya tienes 30 minutos. A base de verdad. No es broma. No es broma. Colin Elvison 12. La canción que menos dura dura 5 o 6, pero es verdad que con tan en los blogs y con Telegraph Road, con dos temas, ya llenas 30 minutos.
Dicí, hasta aquí el concierto, con las dos canciones. Y ahora, adiós, gracias. Claro, con dos canciones, con 30 minutos hacemos dos canciones donde otros artistas podrían hacer, no sé, 8. 20. Depende de cómo va a la hora la cosa. 20 canciones, eh.
Exacto, tres canciones. Canciones de tres, cuatro minutos, pues sí, metes unas ocho canciones. Madre mía, madre mía. Muy bien, muy bien. Y la verdad es que en el 2005 fue un año maravilloso. Este pinta también muy bien. Y lo que te comentaba hace un ratito es que, joder, somos muy afortunados de poder hacer esto.
Y con ganas. Ya tenemos ganas. No hace mucho el último concierto, porque el último concierto fue el víspera de fin de año en València. Sí, en el palacio del Congreso, sí. Eso es, eso es. Y ahí cerramos el 2025.
Pero nada, un descansito de 15 días, aprovechando para comer, como te decía antes, y glomeando, aquí en Galicia comemos bien además, todas las fiestas comiendo para aquí y comiendo para allá. Ahora lo quemarás, no te preocupes que ahora lo quemarás todo. Espero que sí, falta hace. Y fíjate, arrancamos este fin de semana y tenemos ganas, tenemos energía.
Tarragona, Zaragoza, Mallorca, Logroño, Pamplona, Gijón, Granada, Guadaljara, Sevilla, etc. Victoria, Madrid. Y no digo más porque seguramente hay algunas que... Estaremos en Jaira en noviembre. ¿Es verdad? Sí. Y seguro que antes del final de este año volveremos a Girona, a Barcelona y... ¿Dónde es el sitio donde más alejado habéis tocado? ¿O donde os gustaría tocar, tal vez?
Pues mira... Porque veo Lisboa también, por ahí... Sí, estuvimos en Lisboa. Con esta banda, con Great Straits, estuvimos en Portugal, estuvimos en el sur de Francia, pero en distancia creo que no hay nada más lejos de la península por ahora, de donde hemos tocado nosotros, me refiero, que Canarias. Canarias parece que está ahí, pero Canarias son dos mil y pico kilómetros desde Cali. Sí, sí, sí.
Entonces en Las Palmas y en la Zarote. Y si bien es cierto que años anteriores con mi ex banda, aunque muchos de los miembros técnicos y músicos que estamos aquí ya estábamos también en la otra banda, estuvimos tocando hace unos años en Alemania, en Luxemburgo, en París. Bueno, fíjate... No se sabe nunca, ¿eh? No se sabe nunca. No, nunca se sabe. Y fíjate que después de este concepto sinfónico que yo te comentaba, gente, precisamente un amigo mío de Barcelona, me decía, tío,
¿Cuál es el siguiente peldaño? ¿El Royal Albert Hall de Londres? Y yo, no me des ideas, no me des ideas, que con lo cabezón que estoy, no sé cómo va a ver, pero lo acabarás viendo. Aquí, como decimos un poco de coña, aguántame el cubata que llamo. Sujétame el cubata que voy. Pero no, igual. Tío, ¿esto fue la hostia o fue...? ¿Cuál es el siguiente? Hay más, hay más.
Y yo, no sé, Royal Albert Hall me dice, el Royal Albert Hall, y yo, pues, sería, sería, hay que soñar. Pues sería una de esas cosas, y dentro del público que estuviera el Mark Knopfler. Señor Knopfler, súbese usted al escenario, por favor, ya que estamos soñando... Bueno, te cuento otra historia. El pasado mes de septiembre se vino a tocar aquí a Coruña con su banda de The Fall, Capper Kale, que es una banda escocesa, pues uno de los músicos de la banda de Mark Knopfler en solitario,
Maima Goldrick estuvo en Coruña y me acerqué a verlo, porque aparte tenemos contacto personal también, y estuvimos charlando un rato y le enseñé lo que hice con el sinfónico y él me dijo, ¿esto lo vio Marc? Y yo, not yet, todavía no. Y me dice, ¿lo has grabado? Yo lo tengo todo grabado profesionalmente, tengo que montarlo, tal, y yo dice, bueno, cuando lo tengas, mándamelo, mándamelo, que yo me encargaré de que le llegue. Yo, bueno, pues mira, yo no espero nada a cambio, ni mucho menos,
Pero me vale con que si le llega y lo ve, no necesito ningún tipo de feedback. Me vale con que, oye, lo ha recibido, lo ha visto. Ok. Pues con eso ya me llega. No quiero saber nada más para yo, no para mal. Ya me llega con eso. Guau. Sería muy bonito. Pero qué puntazo sería, ¿eh? El feedback que te llegara. Hombre, si llega un feedback, a nadie le amarga un dulce. No, no, no. Sería fantástico, ¿eh? Sería fantástico. Yo siempre pienso que, ¿por qué no? Al final...
Hemos hecho algo que no se hizo nunca. Y el mérito del resultado... Bueno, es de un equipo muy grande de gente, pero el buen resultado que ha tenido eso también es por los arreglos orquestales que hizo Adrián. Adrián es uno de mis dos pianistas. Y los arreglos que se hicieron fueron muy bonitos porque tuvimos muy claro desde el inicio que cuando hay este sinfónic...
Queríamos que fuese, mejor dicho, no queríamos que fuese Great Straits y unos violines de fondo. Bueno, queríamos que la orquesta tuviera un papel protagonista, como mi voz, como la guitarra de Mark Noffer en momentos...
de canciones. Y así se hizo. E inclusive nosotros en el escenario, si por lo que veo estuviste viendo un poco nuestras redes, si ves fotos y vídeos, verás que nosotros como banda estamos integrados. Dentro de todo. Sí, sí, sí. Os tengo que buscar un poco esperando a Walli. Bueno, buscando a Walli, ¿eh? Es verdad, es verdad. Si quieres buscar a Marcos el batería y a Quiño es el percusionista, tienes que irte al fondo de la fotografía porque están allí al fondo con los percusionistas de la orquesta.
Si quieres ver a Pablo Gisbert en el Pedal Steel, a Adrián en los teclados y a Antonio Moró también en el Hammond, tienes que rebuscar dentro, en el medio, entre los oboes, entre los chelos y estarán ahí ellos tres. Y luego sí que es verdad que en primer año estamos Manu en guitarras, Diego Saxo, el director, José Trigueros, a mi derecha Fran y yo al lado del director. Pero fue algo muy bonito. Espectacular.
Lo hemos grabado en vídeo, lo hemos grabado en audio, tenemos un trabajo tenso por delante para hacer un buen montaje de todo eso para publicarlo, porque eso no quiero que se quede solamente para que lo consumamos nosotros, esto hay que verlo y tenéis que verlo. Y fue algo muy bonito, fue una primera piedra de algo enorme.
Pues espero que esa piedra llegue hasta el universo y más allá. Y que... A ver si es verdad. La próxima vez que hablemos tú y yo, a ver si me lo dices. Y me dice, Silvia, ¿te acuerdas aquello que comentamos? Pues la semana que viene vamos para allá después de Tarragona. Después de Tarragona, ¿eh? A ver si puede ser. Al final siempre, yo solo digo mi hijo, ¿no? Le digo, mira...
Las cosas, si no las soñas, difícilmente ocurren. No quiere decir con esto que soñándolas vayan a ocurrir. Pero oye, con un poquito de fortuna y de tenacidad y de trabajo, soñando algo que uno quiere, pues igual hasta sin querer se acaba cumpliendo. Al menos le das un poco de luz y energía, que eso también siempre va bien.
Eso es, eso es. Pues muchísimas gracias, Óscar. Y ahora nos queda más tiempo. Esperamos que tengamos la oportunidad de verte de nuevo, claro que sí, con este sinfónico, pero ahora por ahora nos quedamos con este The Great Song of Night Streets, con Great Streets, a las nueve de la noche en el Palau Final y del Congreso de Tarragona. Ha sido un placer. Gracias, gracias, gracias por esta entrevista y te espero pronto, eh. Gracias a vosaltres. Adiós, yao, gracias. Buena nit. Adiós, adiós.